A propósito del Día de la madre, recientemente celebrado en varios países de América Latina, Corresponsales Clave recolectó información sobre los avances en la protección de los derechos reproductivos de las mujeres que viven con VIH.

La Organización Mundial de la Salud y ONUSIDA señalaron hace varios años que “el VIH afecta o podría afectar todas las dimensiones de la salud sexual y reproductiva de las mujeres”. Desde entonces diversos documentos han señalado la importancia y necesidad de hacer leyes que garanticen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en términos de acceso y atención en el embarazo, el parto, la lactancia materna, el aborto, el uso de anticonceptivos, la exposición y diagnóstico de infecciones de transmisión sexual,  y la exposición a la violencia sexual; necesidades insatisfechas en varios países de Latinoamérica y el mundo, que vulneran seriamente los derechos humanos de las mujeres.

En el caso particular de México, la atención de la salud sexual y reproductiva de mujeres con VIH presenta serias fallas al omitir revisiones ginecologías, cirugías y atención en los partos de las mujeres que viven con la infección. Ante esta situación, resulta evidente que debe mejorarse la atención que se les ofrece y respetar sus derechos, así como garantizarles información, facilitarles el acceso a la prueba y el tratamiento.

En el marco del derecho a la reproducción, se ha colectado evidencia, tanto en México como en otros países de América Latina, que las esterilizaciones forzadas o no consentidas han afectado a mujeres que viven con VIH. Para atender esta situación, algunos organismos que trabajan en la promoción y protección de los derechos de la mujer han señalado que es de vital importancia invertir en el trabajo en derechos sexuales y reproductivos, en hombres y mujeres, ya que hablar de las sexualidades de las mujeres con VIH mejora las relaciones de poder, y contribuye al equilibro en las relaciones de género.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con VIH no se limitan a la reproducción, sin embargo, es en esta etapa en la que se hacen más palpables u observables los diversos aspectos que se refieren al derecho que tienen las mujeres sobre sus cuerpos.

En la medida en que las mujeres con VIH disfruten de su cuerpo y su sexualidad, estarán ejerciendo sus derechos sexuales y reproductivos. Un paso aún pendiente para alcanzarlos, es promover y proteger el derecho que tienen las mujeres que viven con la infección a decidir ser -o no- madres. Y para ello es de vital importancia facilitarles los servicios de salud e insumos, que les permitan tener un embarazo, prevenirlo o espaciar uno del otro.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres con VIH son derechos humanos y debemos protegerlos.

Fotos:  FEIM y The Body

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