En preparación para la Asamblea de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se llevará a cabo en junio, se lanzó el 16 de mayo una fuerte campaña en Paraguay para lograr la aprobación de las Convenciones aprobadas el año pasado sobre discriminación y racismo.  El acto público se realizó frente al Panteón Nacional de los Héroes (Palma y Chile), en el marco de la Conmemoración del Día Internacional contra la Homofobia, en el que se recordó y reflexionó sobre la situación de vulneración de los derechos de las personas de la diversidad sexual basada en la homofobia, lesbofobia y transfobia.

El día 5 de junio de 2013, la Asamblea General de la OEA adoptó la Convención Interamericana contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia y la Convención Interamericana contra toda forma de discriminación e intolerancia.

Con la adopción de ambas Convenciones, se concluyó  la tarea iniciada el año 2000 cuando la Asamblea General encomendó al Consejo Permanente que estudiase la necesidad de elaborar un Proyecto de Convención Americana para prevenir, sancionar y erradicar el racismo y toda forma de discriminación e intolerancia.

Estas Convenciones reafirman, actualizan y perfeccionan alguna de las nociones consagradas en la Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial de la ONU, aprobada en 1965; y consolida para las Américas el contenido democrático de los principios de la igualdad jurídica y de la no discriminación.

Los países como Antigua y Barbuda, Argentina, Brasil, Costa Rica, Ecuador y Uruguay se convirtieron en los primeros firmantes de la Convención Interamericana contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia; y Argentina, Brasil, Ecuador y Uruguay de la Convención Interamericana contra toda forma de discriminación e intolerancia.

La Convención Interamericana contra toda forma de discriminación e intolerancia tiene un “gran valor simbólico-jurídico” pues es la única a nivel internacional que recoge en un solo instrumento la lucha  contra toda forma de discriminación e intolerancia. Asimismo, se trata de uno de los pocos instrumentos vinculantes jurídicamente que abarca categorías diversas de discriminación, profundizando el concepto de igualdad, lo que implica la erradicación de todas formas de discriminación.

Por su parte, la Convención Interamericana contra el racismo, la discriminación racial y formas conexas de intolerancia expone una definición específica y jurídicamente vinculante de racismo, de discriminación múltiple o agravada y de intolerancia; y propone una protección de todo ser humano en cualquier ámbito de la vida pública o privada, entre otros aportes. Este  instrumento internacional facilitaría el compromiso del  Estado con los derechos humanos y lo comprometería  a establecer mecanismos contra la discriminación y el racismo en las políticas públicas de salud -como el VIH/sida-, educación, cultura y en la legislación nacional en general.

El Paraguay  aún no ha iniciado el proceso de firma y ratificación de ninguna de las Convenciones, situación que movilizó  a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la defensa de los derechos, ya que  los casos de discriminación por raza,  etnia, discapacidad, edad, clase,  sexo, género, identidad, religión, política, nacionalidad y otras razones no pueden ser denunciados en las instancias internacionales porque no existen fundamentos jurídicos claros.

Con el ánimo de contribuir a la firma y ratificación de las convenciones por parte de Paraguay, la Red contra toda forma de discriminación, diversas organizaciones y personas, iniciaron una campaña de incidencia política para la ratificación  de las dos Convenciones, con el lema “CARTES FIRMÁ QUE,  NO des CARTES mis DERECHOS” como una llamada de atención al Presidente Horacio Cartes.

En el marco de la Campaña, se realizarán varios talleres de vocería, reuniones de para incidir políticamente con la Ministra de la Mujer Ana María Baiardi, con el Director de Organismos Internacionales Raúl Martínez Villalba así como con la Directora General de Derechos Humanos Nimia da Silva Boschert; todo ello con el fin de lograr la ratificación de ambas Convenciones, y que Paraguay cuente con una Ley contra Toda Forma de Discriminación, motivo de largas luchas de la ciudadanía.

Es importante hacer notar que muchos países de la Región tampoco han firmado las Convenciones y campañas como estas deben replicarse, de tal manera que pueda fortalecerse el amparo de los derechos de todas las personas sin discriminación.

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