Como presentamos en un artículo previo, la 44 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) se llevó a cabo en la ciudad de Asunción la primera semana de junio, con una abierta postura paraguaya en contra de la aprobación de la Resolución de derechos humanos, orientación sexual, identidad y expresión de género.

Unos días antes de iniciarse la reunión, Eladio Loizaga, Canciller Nacional, había declarado a los medios que el país no acompañaría el proyecto de resolución propuesto por Brasil y copatrocinado por Argentina, Colombia, EEUU y Uruguay. “No es que está en contra en el sentido de decir que nosotros no consideramos que todos los seres humanos deben ser reconocidos en sus derechos, pero esto es un tema que va a entrar en el debate nacional”, indicó Loizaga y recordó que aún no somos parte de la Convención contra toda forma de discriminación e intolerancia, aprobada el año pasado en la 43 Asamblea General de la OEA, en Guatemala.

Paralelamenta al desarrollo de la Asamblea, el Parlamento paraguayo se llenó de expresiones abiertamente homofóbicas y que buscaban justificar la discriminación:  “¿Cómo podemos ser tolerantes con homosexuales y travestis? A lo mejor pueden ser tolerantes con ellos los que son de ese grupo” -dijo uno de los senadores, Carlos Núñez-; mientras que la Cancillería repetía que en Paraguay “no existe homofobia”. A todo esto se sumaron las marchas y declaraciones de grupos religiosos fundamentalistas que pretendían detener cualquier avance en la conquista de derechos de las comunidades LGBTI.

Algunos pocos parlamentarios, así como organizaciones de defensa y promoción de los derechos de las personas LGBTI y de las mujeres, mostraron su repudio ante las expresiones homofóbicas de las autoridades y participaron de una marcha pacífica por un ‘Paraguay sin Discriminación’, convocada por SOMOSGAY, que fue intervenida violentamente por cascos azules y los agentes antimotines, como presentamos en un artículo previo.

A pesar de las expresiones en contra de parte del país anfitrión, la resolución fue aprobada -con el voto de Paraguay a favor –, aunque con algunas reservas explicitadas.

Lo ocurrido en torno a la Asamblea nos dejó en claro que todavía seguimos siendo víctimas de una dictadura que valida la discriminación y violencia con argumentos bíblicos que vuelven impune hechos que deberían entenderse como injustos e inhumanos. Y también nos mostró una comunidad dispuesta a luchar por sus derechos.

Los sectores políticos progresistas y de la comunidad LGBTI venimos desarrollando arduos trabajos colectivos y de base comunitaria con sustento masivo de los medios de comunicación, entendiendo que podemos revolucionar nuestros pueblos con un lenguaje de amor que nos haga entendernos como iguales en la diversidad.

En este camino, este sábado 28, se realizará la tradicional Parada de la Igualdad Orgullo/Pride en la ciudad de Asunción. Con el lema ‘La Revolución del Amor’, SOMOSGAY y LESVOS invitaron a todas y todos los que quieran sumarse a la actividad que desarrollará una serie de intervenciones sociales y contará con la actuación de artistas nacionales y concursos de disfraces.

La marcha por las calles toma el espacio público como muestra de orgullo y reclamo político; luego de los crueles ataques multisectoriales políticos y sociales en el marco de la Asamblea de la OEA, representa un claro hecho político de reposicionamiento LGBT, de la comunidad, de los derechos humanos y de la legitimidad de las luchas sociales para la conquista de los mismos.

El avance mundial de los derechos LGBTI seguirá su curso, cada vez ganando más espacios, más aliados y más poder. La comunidad LGBT dirá con voz propia y firme, con Orgullo, que seguirá marchando, luchando y revolucionando desde el amor.

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