La Corte Constitucional de Colombia falló una tutela* a favor de dos mujeres lesbianas que estaban luchando por el derecho de ser reconocidas ante el Estado Colombiano como las madres legítimas de una menor de edad, hija biológica de una de las demandantes.

Ana Leiderman y Verónica Botero. (Foto: AFP)

A pesar de estar casadas (matrimonio que se realizó en Alemania), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar le había negado a la pareja de mujeres el derecho a adoptar debido a su orientación sexual, escudándose en el hecho de que la Constitución Colombiana define familia como la unión de un hombre y una mujer, desconociendo por completo sentencias de la Corte Constitucional como la C577 de 2011, que reconoce a las parejas del mismo sexo como familia.

Aunque hubo muchos detractores frente al legítimo reclamo de las dos mujeres, entre ellos el Procurador General de la Nación, quien tiene entre sus funciones velar por la defensa de los derechos civiles; luego de 4 años de espera, la Corte falló permitiendo la adopción entre parejas del mismo sexo, siempre y cuando uno de los integrantes de la pareja sea uno de los padres del menor a adoptar.

Algunos magistrados de la Corte querían aprobar una adopción más general que permitiera la adopción de menores por parte de cualquier pareja del mismo sexo, siempre y cuando contaran con los requisitos de ley (ser mayor de 25 años, tener estabilidad económica y psicológica y estar conviviendo por más de tres años, entre otros), pero las presiones de los magistrados de tendencia conservadora lo impidieron.

Pareja de Lesbianas en el Gabinete Ministerial

Al mismo tiempo que la Corte Constitucional se pronunciaba sobre la adopción, se hacían públicas las declaraciones de dos ministras, Gina Parody, Ministra de Educación, y de Cecilia Álvarez, Ministra de Comercio, Industria y Turismo, quienes públicamente reconocieron ser pareja.

Miistra Cecilia Álvarez. (Foto: Periódico el Tiempo)

Este tipo de declaraciones es algo completamente nuevo en el contexto colombiano, donde -por tradición- los personajes de alto perfil político no se manifiestan sobre su orientación sexual.  La relación de las dos ministras visibiliza a la comunidad LGBT y contribuye a cambiar imaginarios negativos sobre esta comunidad, a la vez que marca un distanciamiento frente a la iglesia católica, férrea enemiga de estas uniones, lo que a su vez fortalece el carácter laico del Estado Colombiano.

La Ministra Álvarez enfatizó: “No puedo desconocer lo que soy”, a la vez que su pareja, Gina Parody afirmaba: Debemos ser juzgadas solo por nuestro trabajo”.

Aunque faltan muchos derechos por conquistar, como por ejemplo el Matrimonio Igualitario y una Ley de Identidad de Género, no se puede negar que se han hecho grandes avances en Colombia y que el 28 de agosto de 2014 será una fecha de recordación para los activistas de derechos humanos y para toda la comunidad LGBT.


*Mecanismo mediante el cual los ciudadanos pueden reclamar la defensa de sus derechos fundamentales

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