En 1989 se creó en Buenos Aires la Fundación Huésped que es hoy una de las más importante Organizaciones No Gubernamentales con trabajo en VIH y sida del país y de la región. Este primer cuarto de siglo fue celebrado con un evento local muy significativo, una cena en el Centro Cultural Faena en esta ciudad. A esta velada asistieron más de 400 invitados de la respuesta local al sida, del mundo artístico y del sector corporativo. Una cena que permitió también recaudar recursos financieros para el trabajo de la Fundación.

El evento fue muy bien organizado y solo puede compararse con las “galas” que se organizan en Estados Unidos y algunas capitales de Europa, que además de levantar el perfil sobre la problemática del sida, movilizan recursos y un apoyo político. Quienes alguna vez trabajamos en una ONG nacional siempre soñamos con poder realizar este tipo de eventos. La Fundación organiza anualmente un evento similar pero esta edición tuvo una especial envergadura por la celebración del 25to aniversario. Lo que quedó en evidencia, además de un muy profesional equipo de comunicaciones y gestión de recursos, es la relevancia y la capacidad de convocatoria que la Fundación ha construido en este cuarto de siglo, tarea nada fácil en un país como Argentina que siempre ha estado al margen de las agendas de los donantes por su situación macro-económica y también por la tendencia global de la de-priorización del tema VIH y sida.

En tiempos en que muchas de nuestras organizaciones están en plan de supervivencia, hay muchos abordajes que esta y otras pocas organizaciones están emprendiendo para lograr una sostenibilidad en el largo plazo. Para ello, por supuesto es necesario continuar siendo organizaciones relevantes en el país y en la respuesta, ya que en tiempos “de vacas muy flacas” solo pueden continuar aquellas organizaciones que siguen haciendo una diferencia. Huésped no es la primera ni la única ONG argentina, sin embargo es -en mi opinión- una de las más profesionales, con una estructura y gestión comparable con algunas de las ONG internacionales.

Para esta ocasión particular, la Fundación Huésped aprovechó para presentar en sociedad una nueva identidad corporativa y un nuevo plan estratégico que incluye un trabajo en otras cuestiones de salud, claves para la comunidad, más allá del VIH y el sida, una ruta que vienen transitando ya otras organizaciones. Es de destacar el trabajo de la Fundación con las empresas nacionales y multi-nacionales por medio del Programa “Empresas comprometidas en la respuesta al VIH/SIDA” que busca sensibilizar a las empresas nacionales e internacionales que operan en Argentina, asociarse en campañas internas y externas de prevención y concientización, reducir el estigma y la discriminación en el lugar de trabajo y aumentar la empleabilidad de las personas con VIH (PVV) y las Poblaciones Clave. Este programa ha movilizado el compromiso y la acción de más de 40 empresas y se ha comenzado a replicar en otros países de la región.

La Fundación Huésped ha sido la organización clave para la construcción y mantenimiento por décadas de un hospital de día en el Hospital Juan A. Fernández en Buenos Aires. Así también, es pionera en el desarrollo de estudios clínicos y programas comunitarios.

En esta misma semana, organizan en la ciudad el Simposio de sida y Hepatitis 2014, que cada dos años permite actualizar y capacitar a profesionales de la salud y líderes comunitarios.

Quizás la Fundación Huésped no cumpla 50 años, como ninguna de nuestras organizaciones, porque en las próximas décadas lograremos batir la epidemia. Quizás siga trabajando entre nosotros respondiendo a este y otros problemas de salud, derechos y desarrollo.

La sociedad civil de América Latina está en crisis, que además de estar vinculada con la cuestión de la sostenibilidad financiera, se relaciona con la pérdida del capital social y político de muchas de las ONG y grupos. Tal vez cada uno de nosotros, desde nuestras organizaciones, creamos que a pesar de todos los desafíos externos, debamos continuar con las puertas abiertas. En muchos casos esto se encuentra respaldado por la labor que las organizaciones realizan, por la relevancia, la legitimidad y el valor añadido a nuestra respuesta. En otros casos, porque somos nosotros los únicos que creemos en la importancia de nuestra propia existencia y permanencia, y mirando con miopía solo nuestros ombligos, no hemos sabido crecer, desarrollarnos y adaptarnos a un medio que muta y se transforma. Estas últimas organizaciones tienen una alta probabilidad de desaparecer en un futuro próximo y lo que es más triste es que pocos lo vayan a notar. Es que si la respuesta al VIH/SIDA no se ve afectada e influenciada positivamente en algún grado por la presencia, labor y existencia de nuestra organización, es tiempo de ir dando un paso al costado.

La crisis del VIH – sida está lejos de terminar. En un país como la Argentina, con una respuesta nacional compleja, diversa y auto-sostenible, aún quedan muchas personas que reciben su diagnóstico tarde, llegan a los centros de salud enfermos y en algunos casos mueren por las complicaciones relacionadas con el VIH. Estas fotos, tristes y evitables, más propias de décadas pasadas, nos recuerdan que aún queda mucho por hacer y que la lucha contra el sida sigue siendo un desafío excepcional que requiere de una respuesta a la altura de las circunstancias.

Feliz aniversario a la Fundación Huésped, felicitaciones a todo ese gran equipo que lleva adelante esta organización y a los individuos y empresas que apoyan su tarea.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.