La Red Legal de VIH y Poblaciones en mayor riesgo de Guatemala inició en julio de 2013 una nueva propuesta de reforma del Decreto 27-2000 – Ley de VIH – , con el objetivo de actualizarla de tal manera que responda a la realidad nacional actual; el proceso incluyó una serie de mesas de trabajo con representantes de la sociedad civil, del gobierno y agencias de cooperación internacional. El artículo referido a  la revelación del diagnóstico ha causado diferentes opiniones y contratiempos en el proceso; algunos creen que debe seguir en la ley y otros ven una oportunidad de suprimir este artículo porque consideran violenta los derechos humanos de las personas con VIH.

El artículo 25 en cuestión señala: De la información del diagnóstico a la pareja. Cuando la persona que vive con VIH/SIDA se negare o no pueda notificar a su pareja habitual o casual de su diagnóstico, el médico tratante o el personal de salud deberá notificar a la misma, según los procedimientos especificados en la reglamentación de esta ley, respetando, en todo momento, la dignidad humana, los derechos humanos y la confidencialidad de las personas.

Algunos actores clave consideran que este artículo propicia la violación de los derechos humanos. Yanira Tobar, de la Organización Mujeres en Superación, opina lo siguiente: las mujeres en el contexto del trabajo sexual vivimos mucha violencia y revelar el diagnóstico a los clientes o parejas nos expone. (Con) violencia, los hombres pueden quitarnos la vida.  En el caso de la pareja, cuando tiene VIH, algunas veces abandona el hogar y al tiempo se conoce de la infección.  Debe ser un aspecto moral de conciencia. Si se hace una consejería de conciencia enfocada a la salud, las personas si responden. La experiencia ha demostrado que haciendo conciencia, las personas se preocupan por su pareja y, si la persona es responsable, usa el condón, y no tiene por qué cargar un rótulo que diga “soy VIH”. Es un compromiso de moral.”.

El Informe Nacional de la situación de los DDHH en VIH de la Red Legal en el año 2004, recogió denuncias de trabajadoras sexuales que se veían afectadas, ya que era obligatorio que en el carné de salud se estampara el resultado positivo de la prueba de VIH. Aunque esta práctica ya se reformó en la mayor parte del país, en algunos lugares continúa el requerimiento.

Mynor*, persona con VIH que trabaja por los Derechos Humanos de su comunidad  indicó: “este es uno de los artículos polémicos en cuanto a la responsabilidad de decir el diagnóstico a la pareja, pues en muchos casos no hay una pareja habitual o permanente sino casuales. Considero que  debe quedar establecido en la Ley un artículo, pero quizá más enfocado a hablar de la co-responsabilidad de la pareja o parejas casuales o habituales respetando, en todo momento, la dignidad humana, los derechos humanos y la confidencialidad de las personas”.

El Índice de Estigma y Discriminación en Guatemala, realizado con el apoyo de ONUSIDA en el año 2011, informa que de una muestra de 600 PVV, el 17.8 por ciento señaló que “algún profesional de salud reveló alguna vez a otras personas, sin su consentimiento, su estado serológico”. Otros temores también se manifestaron.

Esta coyuntura probablemente prolonge la discusión dentro de la misma sociedad civil y la llevará a hacer una reflexión sobre la confidencialidad del diagnóstico y proponer mejoras en torno a la iniciativa de reforma de la Ley, que se reflejarán en políticas, proyectos y programas con un enfoque de derechos humanos, a la luz de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo II “Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de la dignidad.  Nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su hora y reputación.”

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