La dirección interina  del Hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo, una ciudad ubicada en la Región Junín, al este de Lima, ha venido realizando cambios en el equipo multidisciplinario que atiende a usuarios del Programa de tratamiento antirretroviral de gran actividad (TARGA), haciendo caso omiso al pedido reiterado de las personas con VIH que han enviado múltiples documentos solicitando que no se realicen dichos cambios ya que estos afectan la atención.

El presidente de la Plataforma de grupos de personas con VIH de dicha región, Jhonny Serpa, junto a otros activistas, además de presentar las solicitudes, se han reunido con el Director del hospital, así como con  el director de la Dirección Regional de Salud de Junín, la Coordinadora de la Estrategia de VIH, la Defensoría del pueblo y el mismo equipo multidisciplinario para buscar las mejores soluciones.

La discriminación es uno de los principales temas que han sido puestos sobre la mesa. A decir de los usuarios, la nueva Coordinadora de ITS/VIH del Hospital,  Yolanda Ore Mora, ha manifestando que “se deben usar mascarillas al atender a las personas con VIH”. Expresiones que no solo nos hacen retroceder más de dos décadas en el conocimiento de la infección y sus medios de transmisión, sino que refuerzan el estigma y la discriminación.

Según información provista por los dirigentes, los usuarios no quieren ir a sus consultas “porque el personal que han puesto ahora desconoce cómo atenderlos y no están sensibilizados con el tema”. La discriminación de la que son sujetos ahora, no existía con el equipo anterior.

Raúl Montalvo Otivo, Jefe del Departamento de enfermedades infecciosas, tropicales y dermatológicas del hospital, respondió a los documentos enviados por los usuarios del programa TARGA y ha solicitado al Director Ejecutivo del Hospital Daniel Alcides Carrión, Percy García Romerio, que deje sin efecto la rotación del personal capacitado de psicología, que ha venido laborando con empeño. Además, según el memorándum enviado por Bautista, la rotación no habría sido coordinada con su jefatura como es el conducto regular: “(…) solicito a quien corresponda, dejar sin efecto tal rotación, ya que alteraría el normal desarrollo de la Estrategia ESNITSS bajo mi Jefatura, provocando una pérdida innecesaria de un personal capacitado y competente”, dice el documento.

A pesar de estas acciones, aún no se ha repuesto al equipo multidisciplinario anterior, ni se han realizado trabajos de sensibilización y educación al personal nuevo.

El Hospital en cuestión ha tenido múltiples denuncias desde hace algún tiempo, sea por desabastecimientos de medicamentos antirretrovirales o por discriminación a las personas con VIH -adultos y niños-, principalmente hacia personas trans con VIH o que están afectadas por la tuberculosis . En términos generales esta región se caracteriza por ser bastante conservadora y el personal de salud, en algunos casos, continúa discriminando a las personas con VIH  y a las diferentes poblaciones vulnerables.

La calidad de la atención es uno de los principales factores que influyen en la adherencia al tratamiento antirretroviral y en consecuencia, en la salud de las personas que viven con VIH. La rotación del personal, un problema que se vive en Perú desde el inicio del programa y que priva a los hospitales de personal capacitado y sensibilizado cada cierto tiempo, debe realizarse con la mirada puesta en el éxito del programa, en el éxito del tratamiento y en la salud y los derechos de las personas con VIH.

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