El militante político kirchnerista Alex Freyre publicó hace unas un Twitter: “En 2016 morirá Aníbal Pachano, en las peores condiciones, él lo decreta. Otra muerte más para la estadística del Sida”. Aníbal Pachano es un coreógrafo y bailarín argentino que vive con VIH y es pública su condición de salud. Es cierto que Pachano es un personaje controvertido, que en muchas ocasiones usa su situación para victimizarse y lograr tiempo en televisión, hablando del espectáculo, de política o lo que surja en un programa de opinión general.

También es cierto que, de vez en cuando, hay personas con VIH que aparecen en los medios y que, con una sola declaración, pueden echar por tierra años de trabajo de empoderamiento, sensibilización y comunicación. Este artista se inscribe, como otros, en esta categoría. Aun cuando, siendo una persona con VIH, tiene el mismo derecho que cualquiera de nosotros a decir lo que piensa, aunque para muchos esté equivocado. De la misma manera, tenemos en la respuesta al VIH, “activistas” y “militantes” que en las redes sociales son capaces de lograr el mismo efecto.

¿Fue por minutos de televisión? ¿Fue por exceso de propagandismo político?, no sabemos, pero en los últimos días Alex Freyre volvió a los medios de comunicación masiva para decir que si no votan a sus candidatos, o si votan a cualquiera de la oposición, todas las personas viviendo con VIH morirán. Esto es, sin lugar dudas, un pronóstico disfrazado de profecía muy irresponsable.

Cabe recordar, que el Gobierno Argentino y todos los otros sub-sistemas de salud, proveen antirretrovirales a las y los argentinos cumpliendo con las leyes nacionales que los obligan. El derecho a la salud está consagrado en la Constitución Nacional.

En las últimas décadas, los activistas argentinos, muchos VIH positivos y otros que no llegaron a beneficiarse de los tratamientos, lucharon por el acceso universal al tratamiento, el que una vez hecho norma fue respetado en mayor o menor medida por cada gobierno. Sugerir que el próximo gobierno argentino, que será elegido en las urnas, vaya a ignorar la ley y dejar al Programa Nacional sin presupuesto es totalmente infundado. Es un slogan de propaganda de campaña política que genera ansiedad y angustia en miles de personas con VIH que no conocen el sistema en detalle.

Lamentablemente, en el país hemos perdido la costumbre de discutir plataformas electorales, de partidos y candidatos, y mayoritariamente elegimos productos del marketing político. Sin embargo, ninguno de los pre-candidatos para el 2015 en danza, han dicho nada que pueda indicar que el presupuesto de salud, las leyes de sida o las leyes de matrimonio igualitario o identidad de género están en riesgo. Algún candidato puede proponer ajustes en el gasto público o en el déficit del Estado, pero eso no significa que proponga reducir o eliminar los programas que proveen medicamentos vitales en enfermedades como la infección por VIH.

Es de una tremenda subestimación del prójimo, pensar que el miedo y las profecías van a generar más votos. Es impreciso e incorrecto decir que el acceso universal al tratamiento del VIH en Argentina es el resultado de la actual gestión de gobierno. El Poder Legislativo cumplió con las leyes, aprobando año a año un presupuesto nacional de salud y de sida, que permitiera continuar con la respuesta nacional. Posteriormente el Gobierno Nacional ejecuto el mismo. Es cierto que la Dirección Nacional de SIDA viene consolidando su trabajo, lo cual habla de un buen liderazgo del Ministerio de Salud, pero esto nada tiene que ver con la política partidaria.

En las últimas elecciones, parte del movimiento GLBTI, consideró oportuno realizar una campaña agradeciendo al gobierno nacional por la leyes de identidad de género y matrimonio igualitario; colegas que quizás creen que la consecución de los derechos deben ser agradecidos. En Argentina la conquista de estos derechos se logró por medio de la presión de la Sociedad Civil sobre el ejecutivo y el legislativo, y las leyes que oportunamente se aprobaron con un amplio apoyo legislativo del oficialismo y de la oposición. Aun así, los derechos no se agradecen. Como tampoco se agradece que los funcionarios cumplan con su deberes para los que fueron nombrados.

Seguramente habrá muchos factores y razones, todas valederas, que influenciarán el voto argentino en poco mas de un año, pero de seguro no será una serie de falsas profecías. Y siempre existirá gente mediática que es capaz de cualquier cosa por un minuto de televisión, aunque hagan mucho daño en su afán de llamar el atención.

Nota: Habitualmente en Corresponsales Clave no hablamos de colegas en primera persona, en este caso puntual fue inevitable para hacer referencia al caso en particular.

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