El compromiso de continuar trabajando a favor del objetivo de la Respuesta Nacional para detener el crecimiento de la infección por VIH, rediseñar y asumir tareas necesarias para la comunidad afectada por la epidemia, para promover hábitos y conductas hacia una mejor calidad de vida, para la promoción y participación de labores de acompañamiento, quedó patente durante la Décimoquinta Reunión Nacional de Personas con VIH – sida en Cuba (PVV).

La provincia de Ciego de Ávila, en el centro de la isla, acogió en esta oportunidad, a unos 130 delegados, entre ellos Jefes de Programas de diversos territorios, dirigentes del Ministerio de Salud Pública e invitados, además de los líderes y miembros de la Línea de Apoyo a Personas con VIH- sida (LAPVV), organización civil que desde hace quince años protagoniza acciones de acompañamiento y fortalecimiento de las PVV.

Entre los principales puntos de coincidencia del encuentro, que se realiza cada año para planificar y unir estrategias, se encuentró la necesidad de garantizar la presencia y participación de la Línea de Apoyo y sus miembros en todos los escenarios posibles, propiciando la integración con cada una de las áreas del componente educativo de la respuesta nacional y otros proyectos comunitarios.

De igual manera se destacó la oportunidad de  impulsar y concientizar a la comunidad afectada en el movimiento “Mantente Indetectable”, como estrategia de prevención del VIH y enfermedades oportunistas, como las neoplasias, las que en los últimos años despuntan con un incremento en la mortalidad, según comentó durante la cita el doctor Narciso Jiménez, del Instituto de Medicina Tropical “Dr. Pedro Kourí” (IPK).

Otra de las zonas de coincidencia fue el trabajo en equipo para alcanzar y sostener la adherencia terapéutica de las PVV, como premisa fundamental del desempeño de la LAPVV fue, que incluye las nuevas iniciativas y buenas prácticas identificadas durante los debates, que centran su atención en la difusión de estilos de vida saludables dentro de la comunidad.

De igual modo, se propueso el involucramiento de manera activa en las acciones de información y capacitación a los profesionales de la salud, para facilitar la implementación de las nuevas pautas del reordenamiento de los servicios de atención y el redimensionamiento de espacios de consejería, con la inclusión de los médicos y enfermeras de la familia junto al movimiento “Hazte la prueba”.

Durante las sesiones de trabajo se favoreció el abordaje a temas como la actualización, ampliación y reorientación de los servicios de salud, el análisis de la iniciativa 90-90-90 de ONUSIDA y la Organización Panamericana de la Salud y los desafíos que representa para Cuba la inserción de  nuevos criterios relacionados con el acceso a la terapia antiretroviral.

La mirada a los más jóvenes

Como en otros momentos coincidió con la cita el Octavo Encuentro Nacional de la Línea “Por una infancia feliz”, con niños, adolescentes y jóvenes que viven o conviven con VIH, coordinada por los Licenciados Claudia Figueroa y Orlando Chaviano. En est se propició una mirada especial a estas edades, en búsqueda del perfeccionamiento en el trabajo para la capacitación y el intercambio de experiencias.

El estigma, la discriminación y las principales herramientas para enfrentar el escenario escolar, la convivencia familiar o la perdida de estos fueron algunas de los temas trabajados en relación a este grupo. Se resaltó la importancia de la labor de prevención a través de charlas educativas y la formación de círculos de interés que replicarán acciones en centros educacionales.

Los delegados e invitados a la Reunión Nacional, organizados en comisiones de trabajo, identificaron las buenas prácticas relacionadas con los temas centrales y transversales que servirán como estrategias y acciones para el futuro, entre ellas el redimensionamiento de los equipos de ayuda mutua, el trabajo en la educación de pares y la creación de las farmacias comunitarias o fondos de medicamentos para suplir carencias o desabastecimientos que redundan en abandono o mala adherencia terapéutica.

“Esta vez celebrando los quince años de existencia, Sembrando Amor, como lo hemos nombrado volvemos a reunirnos para seguir recorriendo y trazando nuevas estrategias, con la certeza de haber estado presentes en todos los escenarios de construcción, planificación y toma de decisiones, con la convicción de involucrarnos en los que nos toca hacer a las personas viviendo con VIH vinculadas a la respuesta a la epidemia, diversificando y perfeccionando las acciones de acompañamiento, estableciendo alianzas con instituciones y otros proyectos como la participación en acciones de prevención, y el enfrentamiento a al estigma y la discriminación,” destacó durante las conclusiones Juan Raúl Valdés Triguero, Coordinador Nacional de la Línea de Apoyo a Personas con VIH en Cuba. Y añadió: “(…) responder a las características locales es un principio rector de nuestro trabajo, conocer la epidemia  y su respuesta es vital para influir en el entorno social, político, económico y jurídico. No es era de improvisaciones. Ese es nuestro código para trabajar, hagámoslo con el esfuerzo de todos”.

Durante la jornada final se presentaron los nuevos estatutos de la Línea de Apoyo a Personas con VIH sida en Cuba, que la definen como una organización con un rol protagónico en la promoción de conductas y acciones dirigidas al mejoramiento de la calidad de vida de las PVV, mediante la capacitación, autoayuda, empoderamiento y participación activa en el componente educativo del Programa Nacional de Prevención y Control de las ITS y el  VIH-sida.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.