Con el desarrollo de las redes sociales, blogs y las páginas web, el comercio sexual masculino experimentó cambios significativos; este fenómeno generó la formación de una gran variedad de agencias virtuales y un número aún mayor de trabajadores sexuales independientes en Bolivia.

Al contar con estas nuevas herramientas, los trabajadores sexuales masculinos (TSM) tienen acceso instantáneo a mayores y mejores oportunidades de negocio, es decir; sus anuncios con fotografías y vínculos de contacto son vistos por mayor cantidad de personas en tiempo real.

Sin embargo, estas tecnologías y su amplia penetración en la población, no han sido aprovechadas todavía por los organismos del Estado y de la sociedad civil para llegar a más personas con mensajes de prevención de ITS y VIH, el uso correcto del preservativo e incluso el empoderamiento en derechos de los TSM.

’Las campañas implementadas a la fecha abarcaron de manera indirecta a esta población. En el caso de las trabajadoras sexuales (femeninas) es diferente porque existen actividades impulsadas por los Gobiernos Departamentales, como es el caso de control de lenocinios del Servicio Departamental de Salud (SEDES), así como jornadas informativas ejecutadas por organismos no gubernamentales en todo el país. Pero en el caso de los TSM solo nos apoyamos en los resultados obtenidos de actividades realizadas con HSH y eso no es objetivo’’, menciona Alex Bernabé Colque, Director de la Fundación Igualdad LGBT  – Santa Cruz.

A la fecha se publican en la prensa escrita alrededor de 100 a 250 anuncios al día ofertando servicios sexuales en uno de los periódicos más vendidos del país, 40% publicados por TSM; pero esto es nada en comparación con la cantidad de anuncios virtuales en ‘’Mundo Anuncio’’, ‘’Anuncios Bolivia’’ y ‘’Bolivia Servis’’, entre otros;  así como en grupos de Facebook y Whatsapp  que se actualizan a diario y sin ningún tipo de filtro o control, el grupo etáreo de las personasque ofertan sus servicios por los medios virtuales es de 14 a 30 años. ‘’Desde que tengo Facebook y whatsapp tengo más clientes, antes por el periódico solo me contrataba gente de aquí, pero por internet salgo con extranjeros y gente con más dinero’’, comenta ‘’Darcko’’,  striper y TSM de Santa Cruz.

En una entrevista vía skype, un TSM de la ciudad de La Paz comentó: ‘’… una vez me llamaron al móvil para ir a un taller donde nos reuniríamos con otros escorts y el encargado de una fundación gay aquí en La Paz, pero no fui porque me pareció muy indiscreto juntarnos a todos y en ese lugar, no es que me parezca mal, incluso necesitaba la información pero no quiero quemarme. Cuido mucho que nadie se entere de mi ocupación, por eso trabajo solo’’.

La mayor parte de los TSM no visita los centros de información o accede a los servicios de organizaciones LGBT porque su ocupación les exige cuidar al máximo su identidad. Incluso dentro de la población LGBT llegan a sufrir discriminación, chantaje y  acoso, y no está de más señalar que muchos de los TSM pueden no identificarse a sí mismos como gays.

Según el sondeo realizado para la construcción de este artículo, la mayoría de TSM conoce sobre el uso del preservativo pero carece de información más específica relacionada a su ocupación que lograría un mejor resultado en el objetivo de prevenir la transmisión de ITS y VIH.

Las autoridades gubernamentales en el área de la Salud y las organizaciones que trabajan en prevención debieran sumar esfuerzos para consolidar un plan de trabajo con trabajadores sexuales y desarrollar actividades en el marco de la confidencialidad y el respeto.

Capacitar y empoderar agentes de cambio dentro de la población que utilicen los medios virtuales para captar la atención de los más interesados o incluso desarrollar y socializar aplicaciones para móviles que permita acceso instantáneo a la información son alternativas que deben estudiarse y ponerse en práctica.

Bolivia requiere  de más y mejores estrategias para detener el avance de la epidemia, el uso de las nuevas tecnologías de comunicación e información no debe ser dejado de lado.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.