Hace algunos meses, Carlos del Río, experto en atención del VIH y profesor universitario, comunicó los orígenes de la construcción de la cascada de la atención en el VIH a partir de su experiencia en un hospital de Atlanta, la misma consiste en evaluar la epidemia del VIH con relación a cómo se van perdiendo los pacientes desde que adquieren el VIH, pasan por el diagnóstico, llegan al sistema de atención, hasta que logran la supresión virológica.

Esta forma de entender un problema público lo vi en secundaria, cuando nuestro maestro nos hizo entender la importancia de la educación: del total de la población en México, en ese momento las personas que terminaban una maestría eran menos del 0.5%. El doctorado mucho menos. Las personas que terminaban la carrera profesional eran un número considerablemente bajo. Éramos afortunados en estar en secundaria, pues muchos de los niños de nuestra edad ya no formaban parte del sistema escolarizado, ya estaban trabajando. La realidad en nuestro país no ha cambiado mucho.

La cascada de la atención –o también conocido como el continuo de la atención en salud- existe en enfermedades como la tuberculosis desde los 70, Carlos del Río lo aplicó a la epidemia del VIH y ya se está trasladando a otras enfermedades crónicas como la diabetes. La investigación que ha realizado Del Río y su equipo se llevan en la práctica clínica, de ahí se mide su impacto y finalmente se generan nuevas estrategias de atención que se traducen en políticas públicas.

Una de los principales aspectos a considerar es la dificultad de diagnosticar a las personas a tiempo y el hecho que muchas personas, incluidas las mujeres embarazadas, no se realizan la prueba por miedo, por el estigma y la discriminación. Por ello las pruebas deben estar accesibles para todos y deben diseñarse estrategias innovadoras para alcanzar el diagnóstico universal.

Del Río considera que para mejorar el diagnóstico, la prueba Western Blot debe eliminarse de las guías de atención, pues afirma que con dos pruebas rápidas –confirmadas ambas- es suficiente; así la persona positiva podrá ir directamente a realizarse los estudios de carga viral y CD4.

En cuanto a la consejería, considera que también deben ser modificadas las guías que indican cómo hacerla; considera que la consejería post-prueba es muy importante, sobre todo en casos de alto riesgo, y resta importancia a la consejeria pre-test.

Lo cierto es que en la práctica, muchos establecimientos suelen suprimir la prueba pre-test. En la asociación donde me realizo la prueba con regularidad, dado que ya me conocen, solamente me preguntan si tengo alguna duda y proceden a hacerme la prueba. Cuando se determina el resultado me invitan a seguir protegiéndome.

La situación de la respuesta al VIH en México presenta varios retos a vencer en cuanto a la aplicación de las pruebas de detección, la fragmentación de los sistemas de salud y los problemas de abasto de medicamentos. Además de las barreras específicas que supone un contexto de epidemia concentrada. De acuerdo con los datos disponibles, en la Ciudad de México la prevalencia de VIH en trabajadores sexuales gays y trans es de casi el 30%, en HSH es del 18%. Indicó,

Existe una preocupación en México respecto a que los Centros Ambulatorios para la Atención del Sida y otras ITS (Capasits) no tienen con qué atender a la gente y se ha expresado la necesidad de generar las cascadas de atención para las diversas poblaciones: UDIS; HSH, trans y trabajadoras y trabajadores sexuales.

En entrevista con Corresponsales Clave, el nuevo Director de Prevención y Participación Social de Censida comentó que el Programa de Acción 2014 – 2018 sobre VIH/Sida contempla el modelo de la casaca como el eje para generar la respuesta institucional. Señaló también que teniendo las estimaciones claras de las fases que comprende la cascada de la atención, se ofrecerá una expectativa adecuada de cómo impulsar de manera sostenida estrategias, mecanismos y actividades.

Asimismo, el funcionario de Censida enfatizó la importancia de que las poblaciones clave y la población en general estén informadas, y se realice una detección oportuna pues existen muchas personas que viven con VIH y no lo saben. Además dijo que la propuesta de ONUSIDA de llegar a un 90-90-90 en la respuesta al continuo de la atención, que aún no ha sido asumido como compromiso de pais, no será algo inmediato en México, pero es un reto muy importante.

En los últimos meses se ha introducido en América Latina y se han planteado metas para que ésta alcance a un alto 90-90-90. Sin embargo, es importante partir, en primer lugar, por conocer la situación actual de la cascada en cada país e identificar las razones que generan la pérdida de personas en el continuo de la atención. El siguiente paso es convertir la evidencia en políticas públicas orientadas a garantizar el acceso universal  a tratamiento.

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