Con la organización del Instituto de Investigaciones Biómedicas en Retrovirus en Sida - INBIRS, se realizó la presentación formal del Informe Final del Estudio de prevalencia de infección por VIH y Treponema Pallidum en poblaciones vulnerables de la Argentina. El recinto fue la sala de profesores del Aula Magna de la Facultad de Medicina y reunió a médicos, instituciones de salud, organismos y funcionarios del Estado nacional y del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, investigadores de diferentes ámbitos académicos y las distintas ONG que participaron del estudio como Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR), Asociación de Travestis, Transgéneros y Transexuales de la Argentina (ATTTA) y el Grupo Nexo Asociación Civil.

Entre las presentaciones se envidenció que el VIH-sida continúa teniendo un alto impacto entre algunos grupos de la población que integran estas organizaciones de la sociedad civil. Según las estadísticas publicadas en 2013 en el Boletín sobre el VIH e ITS en la Argentina del Ministerio de Salud de la Nación, en la Argentina hay alrededor de 110 mil personas con VIH, de las cuales el 30% no conoce su situación; alrededor de 5.000 personas adquieren la infección cada año y 1400 fallecen por complicaciones asociadas al sida en el mismo periodo.

Debido a la necesidad de posibilitar el acceso de los diferentes sectores sociales al diagnóstico, desde la Coordinación de Sida del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires y la Direc­ción de Sida y ETS del Ministerio de Salud de la Nación, se resolvió en 2012 incor­porar el uso del test rápido para VIH, que permitiría la rápida inclusión de las personas con resultados po­sitivos a los distintos sistemas de salud para su tratamiento.

Se resolvió también la realización de un estudio para estimar la prevalencia de infección por “VIH y Treponema pa­llidum (agente causal de la Sífilis) en poblaciones en más alto riesgo (PEMAR) de la Argentina incor­porando nuevas tecnologías diagnósticas”. De ahí, la importancia de este informe.

Marian Pando, una de las coordinadoras del estudio, investigadora del CONICET e integrante del INBIRS, recalcó la importancia de realizar este tipo de presentaciones “…para devolver a toda la gente que participó del estudio los resultados del mismo. (…) También es muy bueno para los que estamos en el ámbito académico, que tendemos a publicar los resultados en publicaciones científicas en inglés en otros países, para dar llegada de nuestras conclusiones a las organizaciones que trabajan propiamente el territorio.”

Pando también señaló que las conclusiones confirman resultados de estudios anteriores y la necesidad de hacer este tipo de monitoreo de la epidemia, así como del uso de preservativos, el uso de drogas, para conocer cómo éstas prácticas favorecen la transmisión de estas infecciones; información que deberá tenerse en cuenta al momento de implementar acciones de consejería y reconocer otras variables que podrían contribuir a una mayor transmisión de la infección en estas poblaciones.

El estudio también reafirma que la epidemia sigue siendo concentrada, con niveles de prevalencia baja en la población general y elevados en grupos alta­mente vulnerables como los hombres que tienen sexo con hombres, las mujeres trans, las mujeres trabajadoras sexuales y los usuarios de drogas.

El es­tudio también privilegió el recojo de las características socio-epidemiológicas para definir de estrategias que faciliten el acceso al sistema de salud.

Al respecto Kurt Frieder, Director Ejecutivo de la Fundación Huésped señaló a Corresponsales Clave la importancia de introducir nuevas tecnologías de testeo, ya que la cascada de tratamiento mostraba que el resultado de la prueba podía tardar entre 15 y 20 días y ello hacía que las personas no regresen a retirar sus resultados. “La verdad que darle un resultado en 20 minutos es fundamental. Lo que hay que buscar es que tengan mayor eficacia los test. Que la persona cuando lo retira tenga un resultado efectivo, y aquellas personas que hayan dado positivo –a través de esta detección (rápida) precoz- puedan ser controladas ahí mismo y enviada a tener tratamiento”, dijo Frieder

El director del INBIRS, Horacio Salomón, que además dirigió el estudio, nos confesó su satisfacción por el trabajo y el alto profesionalismo con que se llevó a cabo el estudio: “…es muy grato, y a la vez raro, tener una reunión donde se presenta un informe de un proyecto en el cual han participado desde investigadores principales del CONICET, sanitaristas, miembros de OPS, ONG como ATTTA o AMMAR o Nexo; y me parece fantástico que esto se discuta en un ámbito abierto como éste en el cual hay técnicos, la sociedad civil, el Estado nacional, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, laboratorios importantes, incluso los productores de estos test rápidos… No soy sanitarista ni epidemiólogo, yo solamente puse las pautas que coordiné con un grupo de expertos, y la gente lo cumplió. (…) Me sorprende y me alegra el profesionalismo y el compromiso con el cual trabajaron para ser un estudio de características tan cortas. Como director del mismo estoy muy satisfecho, sabiendo fehacientemente que estas articulaciones son difíciles de ver en otros países”.

Como señalamos líneas arriba, el estudio confirmó los altos niveles de prevalencia de VIH y sífilis en algunos grupos poblacionales de la ciudad de Buenos Aires y algunos sectores del conurbano bonaerense, y que la promoción del testeo para VIH es importante como estrategia para facilitar el diagnóstico temprano y reducir la mortalidad por sida.

En un último comentario, Carlos Falistocco, Director de la Dirección Nacional de Sida y ETS del Ministerio de Salud de la Nación, señaló: “Creo que es interesante ver que sostenemos las seroprevalencias en la Argentina; pero más interesante me pareció el dato de seroprevalencia de Sífilis en las poblaciones que tal vez sólo representan a la ciudad y provincia de Buenos Aires (habría que trasladarlas al resto del país), pero de todos modos son números muy consistentes con los datos que tenemos.

El estudio mostró que se puede trabajar en grupo, que hay ONG con mucho desarrollo y muy serias que pueden trabajar mano a mano con los entes de investigaciones y los investigadores y que podemos captar a las poblaciones –casualmente- a través de estas ONG. Porque si no, no las captamos. Lo otro a destacar del informe es todo el trabajo que se hace sobre la efectivización o no de los test rápidos con una mirada de salud pública. Para ver en qué condiciones, en qué momento, y en qué circunstancias se usan; y que no es lo mismo usar el test rápido de VIH que usar el test rápido de sífilis”.

Estudios y proyectos mancomunados por diferentes sectores de la sociedad como este deben servir para afinar las políticas sanitarias en materia de VIH-sida y abarcar en detección y tratamiento a todos los sectores sociales. Indudablemente el trabajo entre todos los sectores no sólo beneficia a los proyectos llevados a cabo, sino que vuelve colectiva la búsqueda de soluciones.

Para leer el informe completo, haga click aquí.

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