Del 26 al 27 de marzo se llevó a cabo en Bogotá a un seminario para capacitar a investigadores de la Fiscalía General de la Nación en temas relacionados con los delitos cometidos contra la población de lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI). La Fiscalía General de la Nación es el órgano encargado de recolectar pruebas en casos de delitos en Colombia.

Vicefiscal general de la Nación Jorge Fernando Perdomo Torres

Esta capacitación es parte de un proceso más amplio de reestructuración de la entidad que busca tener un enfoque diferencial y transversal cuando se trate de investigar crímenes cometidos contra la población LGBTI, especialmente asesinatos, los cuales en muchas ocasiones se basan en el prejuicio y constituyen crímenes de odio.

Como lo anunció el vicefiscal general de la Nación Jorge Fernando Perdomo Torres, se trata de “reconocer a una minoría sexual que históricamente ha sido discriminada y violentada sin que existiera un adecuado sistema de investigaciones que permitiera saber qué paso en cada caso y de esta forma realizar una adecuada recolección de pruebas e imputaciones”.

El vicefiscal enfatizó que la reestructuración de la Fiscalía permitirá un trabajo más articulado con la policía, los jueces y el Instituto de Medicina Legal para evitar que estos crímenes queden impunes, así como la consolidación de una base de datos que considere la variable de orientación sexual y el contexto en que sucede el crimen.

Además, indicó el alto funcionario, “esto forma parte de una política de la Fiscalía General, que entre otras acciones, ha trabajado en defensa de la adopción por parte de las parejas del mismo sexo, así como en el esclarecimiento del caso del estudiante Sergio Urrego”. Al reconocerse públicamente gay, Urrego fue acosado por los directivos del colegio en el que estudiaba, a tal punto que terminó suicidándose. Estas acciones obedecen a la intención de la Fiscalía de eliminar el prejuicio y mejorar los procesos investigativos en una población sobre la que apenas se empiezan a establecer protocolos en Colombia.

Por su parte, María Mercedes Gómez, experta de la Comisión Internacional de Derechos Humanos de Gays y Lesbianas, destacó que “en Colombia el prejuicio es una de las principales causas de los crímenes contra la población LGBTI”, por lo que las acciones de la Fiscalía son de vital importancia  para que las víctimas de este sector poblacional sean tomadas en serio y no se les catalogue, como suele hacerse, como crímenes pasionales fruto de amores apasionados y desbordados, cuando en muchos casos se trata de odio e intolerancia perpetrados por diversos victimarios, entre ellos actores del conflicto armado colombiano, incluyendo al mismo Estado.

“Ha llegado a tanto el prejuicio”, menciona Gómez, “que los mismos investigadores son víctimas de matoneo si muestran interés en un caso LGBTI, de ahí la importancia de que la Fiscalía se capacite”.

Al finalizar el seminario, el médico forense Andrés Rodríguez Zorro explicó que a través de su experiencia ha podido constatar que los asesinatos contra la población LGBTI son complejos, pues es difícil determinar la orientación sexual de un hombre o mujer en una escena de crimen, por lo que destacó el anuncio del vicefiscal de tener en cuenta el contexto, pues “es la recolección de pruebas y el análisis forense -como la posición del cadáver, el tipo de arma, el lugar de la herida, los elementos del lugar como condones, fotos, notas, datos electrónicos, etc.- lo que puede ayudar a determinar si es un crimen contra una persona LGBTI y si se trata de un crimen de odio”.

También señaló que el hecho de incluir una simple variable como el lugar del crimen le ha permitido identificar que en la ciudad de Cali es donde se concentra la mayoría de los asesinatos contras las mujeres trans en Colombia. Con esta información, se pueden realizar acciones focalizadas y de prevención.

Zorro mencionó, a manera de ejemplo, cómo ciertas posiciones del cadáver en la escena del crimen pueden connotar una acción sexual y cómo pruebas básicas como la recolección de material biológico pueden determinar el tipo de acto sexual; también explicó que los crímenes de odio se pueden reconocer por el exceso de violencia: por ejemplo, muchas heridas letales en un mismo sitio, varias heridas no letales pero cuyo fin es causar dolor, y heridas en puntos como el cuello, el abdomen y el tórax, que de acuerdo a sus estudios son los lugares donde se concentran los ataques durante los crímenes de odio. En los crímenes sexuales contra hombres gay la asfixia es una constante. Sabiendo esto, los investigadores tendrán más elementos para enfocar sus pesquisas.

El médico forense concluyó diciendo que “es muy importante lo que la Fiscalía está haciendo pues el primer paso para esclarecer los crímenes contra la comunidad LGBTI es atacar el prejuicio, tomar a las víctimas en serio y capacitar a los investigadores en temas propios de la violencia contra las personas LGBTI”.

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