El ONUSIDA ha iniciado el proceso de desarrollo de su estrategia que guiará a este importante programa mundial en los próximos cinco años, un lustro que será determinante en el control de la epidemia del sida. Desde principios de año se vienen desarrollando consultas globales, regionales y nacionales con un amplio abanico de actores claves y socios de ONUSIDA, como fue la reciente consulta virtual en América Latina. En este proceso ampliamente participativo se buscan acordar las líneas estratégicas en torno a la “vía rápida” (Fast-Track), una propuesta de abordaje que plantea actuar ahora y con determinación para lograr un impacto en cinco y 15 años.

Fast-Track es, en otras palabras, una agenda de implementación acelerada para alcanzar objetivos ambiciosos para el año 2020, con el fin de posicionar al país -y al mundo- en una trayectoria para poner fin a la epidemia de sida en 2030.

¿Qué incluye esta agenda de implementación acelerada?

Algunas de las prioridades de la agenda podrían sintetizarse de la siguiente manera:

•    Un ajuste muy ambicioso en las metas de prevención y tratamiento del VIH con el objetivo de llegar a un máximo de cobertura en el menor tiempo posible.

•    Promoción de los programas con acciones altamente efectivas en los lugares más afectados y con las poblaciones con mayor incidencia de VIH.

•    Descartar lo que no funciona y promover la adopción de nuevas formas de prestación de servicios (incluyendo los servicios a la comunidad), fomentando la innovación y la adopción temprana de nuevas tecnologías y métodos.

•    La prestación de servicios de VIH con la intensidad y la calidad necesarias para alcanzar los objetivos en los próximos cinco años.

•    Centrarse en las personas y promover la cero discriminación.

Los parámetros y abordajes que ONUSIDA conservará en su nueva estrategia son los tres ceros y las tres orientaciones estratégicas, que continuarán sirviendo como un programa visionario y audaz para la respuesta mundial al sida.

Algunas cuestiones coyunturales y del contexto que los primero borradores capturan tienen que ver con lograr un mayor compromiso para acabar con el sida, facilitar más información estratégica sobre aquellos países que “se quedan atrás” en términos de las metas, la desigualdad creciente, las evidencias que prueban que la mayoría de las personas pobres y las personas con VIH viven en países de renta media (ver figura 1), el trabajo específico en países con “estados frágiles”, la nuevas metas de desarrollo, entre otras.

Finalmente se han identificado una serie de temas transversales en la nueva estrategia:

Información: “Información de tipo granular”, con mejores datos locales y desagregados; información estratégica para los tomadores de decisión.

Innovación: la necesidad de incluir aspectos de innovación en torno a los esfuerzos de fortalecimiento de los sistemas comunitarios, con la inclusión de las tecnologías móviles de comunicación. La promoción de los movimientos liderados por jóvenes y la protección de los bienes públicos como son los medicamentos y los asuntos referidos a la propiedad intelectual y el comercio.

Integración: la promoción de servicios descentralizados e integrados con tuberculosis, salud sexual y reproductiva, hepatitis, cáncer de cuello uterino, etc. Las acciones conjuntas para abordar los determinantes sociales y comunes, que incluyen los temas de justicia social.

Inversión: La inversión sostenible por medio de fuentes internacionales y domésticas.

Inclusión: Las personas que viven con y están afectadas por el VIH participan en todos los aspectos de la respuesta.

Énfasis regional y especificidad

Ya no hablamos de una epidemia global, sino de epidemias más bien regionales y locales con características propias que requieren una respuesta más personalizada. Las organizaciones políticas regionales pueden ayudar a promover la responsabilidad mutua de los Estados. Y es necesaria la promoción de la cooperación regional en cuestiones que requieren una acción colectiva (por ejemplo, la migración). Sin lugar a dudas, los abordajes regionales son más costo-eficientes.

Gráfico 2

Cambia, todo cambia

Como parte del ejercicio estratégico, ONUSIDA ha reconocido algunos de los fenómenos coyunturales que están cambiando la respuesta en la actualidad, como son: un mayor acceso a los antirretrovirales, la reducción considerable de sus precios, la significativa inclusión de los esfuerzos de reducción de daños (en particular por medio de las terapias de sustitución), los avances en la prevención de la transmisión vertical, la reciente declaración del Consejo de Seguridad sobre el sida y la UNGASS, y por último la existencia de mecanismos financiadores que han aumentado los recursos disponibles en forma drástica, como el Fondo Mundial y PEPFAR.

Hacia el futuro, el contexto puede seguir cambiando positivamente y esto podrá incluir una eventual vacuna, una cura, un acceso generalizado al tratamiento temprano, el uso eficaz del tratamiento como prevención, mayor acceso a las pruebas rápidas en el ámbito de la comunidad y una sostenida movilización virtual que tendrá como resultado más y mejor rendición de cuentas.

ONUSIDA también nos invita, en la figura 2, a ser mucho más ambiciosos, a no perder el foco en nuestras intervenciones, a promover el cambio necesario para ser más eficaces y eficientes, aumentando la velocidad pero sin perder de vista cuestiones esenciales como la protección y promoción de los derechos humanos.

Juntos todo es posible

Todo este ejercicio de análisis del contexto y de los avances, que sienta las bases de un buen ejercicio estratégico, fue acompañado por el diseño de posibles escenarios, que de alguna manera analizan como se vería el contexto y la respuesta si alguno o muchos de los temas emergentes mencionados arriba se confirman.

Consideramos que hay dos instancias de participación en este ejercicio: la primera, la actual, que es ofrecer la perspectiva de nuestras comunidades y organizaciones para que enriquezcan el plan y el abordaje estratégico. Y en segunda instancia, acompañar activamente la implementación del plan, que no es otra cosa que una hoja de ruta que nos guía hacia la contención definitiva de la epidemia. Esto es posible si se actúa hoy, con fuerza, con más recursos y determinación. Las condiciones para poner fin a la epidemia están dadas. Pero eso solo será posible con el esfuerzo conjunto de todos nosotros.

Para participar en el desarrollo de la estrategia de ONUSIDA se han habilitado diferentes canales: vía twitter, con el hashtag #UNAIDSstrategy2021: en la página web www.unaidsstrategy2021.org y por correo a strategydevelopment@unaids.org. También puedes hacer llegar tus comentarios a la delegación de ONG de la Junta Coordinadora de ONUSIDA por medio de los representantes que en nuestra región son Ainsley K. Reid (CRN+) y Simón Cazal (Somosgay).

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