El martes 2 de junio, Mujeres con Dignidad y Derecho, una organización de trabajadoras sexuales de Panamá, conmemoró el Día Internacional de la Trabajadora Sexual con la muestra escénica ‘La Voz de las Orquídeas’, bajo la dirección de Carlos Montúfar Talavera.

Tristeza, alegría y esperanza se combinaron en el Parque Legislativo de Ciudad de Panamá en una expresión artística que relataba las historias de las mujeres trabajadoras sexuales en su día a día. Con el lema “Porque el Trabajo Sexual es un Trabajo”, exigieron el respeto a sus derechos fundamentales.

El trabajo sexual en Panamá no es ilegal, pero tampoco está regulado. Solo existe una normativa del Ministerio de Salud que les otorga un carnet de “buena salud” a las trabajadoras sexuales “cautivas”, es decir, aquellas que se desempeñan en bares, clubes, etc. Aquellas que ejercen el trabajo sexual en las calles no pueden acceder a ese carnet y sufren a diario las persecusiones de la policía nacional y policía municipal cuando hacen sus operativos de “limpieza social”.

Durante estos operativos son arrestadas, rociadas muchas veces gas pimienta y llevadas a las estaciones de policía. Para dejarlas en libertad solían imponerles multas difíciles de pagar, lo cual significaba que se quedarán detenidas por varios días sufriendo el maltrato de policías.

Los grupos organizados de trabajadoras sexuales en el país, vinculados a la  REDTRASEX, han hecho actividades de incidencia política y pública ante tomadores de decisión, de tal manera que puedan acceder al carnet de salud y puedan pasar sus atenciones en los centros de salud una vez a la semana; pero hasta el momento no han logrado su objetivo.

En el 2014, con el apoyo del Fondo Mundial, el Ministerio de Salud inauguró la primera Clínica Amigable para la Poblaciones en Mayor Riesgo (PEMAR). Con esta iniciativa las trabajadoras sexuales “clandestinas” (que trabajan en calle) son beneficiadas una vez a la semana de un control de salud; en estas clínicas se le brinda la prueba de VIH, el PAP y una serie de exámenes de rutina a precios muy accesibles, al igual que los medicamentos que ellas lo requieran.

A pesar de este pequeño avance, es importante señalar que hasta que el trabajo sexual solo este regulado por el Ministerio de Salud, seguirá siendo un tabú y las compañeras seguirán en la clandestinidad, siendo abusadas por las autoridades de seguridad pública.

Gladys Murillo, coordinadora de la Red de Trabajadoras Sexuales capítulo de Panamá, refirió que en muchas ocasiones las trabajadoras sexuales son víctimas discriminación y violación de sus derechos humanos, por lo que piden a las autoridades la creación de una ley donde se les tome en cuenta.

Según Murillo, las multas han cesado debido a que ellas forman parte de una mesa de trabajo instalada en la Defensoría del Pueblo; sin embargo, se tiene conocimiento de que los operativos continúan y se llevando a las compañeras detenidas para ser puestas en libertad al día siguiente. A algunas les quitan el poco dinero que tengan consigo, sustento de ellas y de sus familias.

En la actualidad Mujeres con Dignidad y Derecho (MMDP) no cuenta todavía con el reconocimiento formal de parte del Ministerio de Gobierno y Justicia; esto les impide acceder a fondos para realizar un trabajo a favor de las trabajadores sexuales en el país.

A pesar de la desafiante realidad, las mujeres se armaron de dignidad y motivación para conmemorar su Día. “Ánimo chicas, ustedes son bellas y dignas”, fueron las palabras de ánimo que Murillo dirigió a sus compañeras antes de empezar la performance en la Parque Legislativo en conmemoración del Día Internacional de la Trabajadora Sexual.

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