ONUSIDA, OPS y el GCTH convocaron a un grupo de representantes de los gobiernos, la sociedad civil y otras agencias vinculadas con la respuesta al sida en América Latina para discutir metas de prevención combinada al 2020 y 2030. También se discutieron metas e indicadores para llegar a cero discriminación y se compartieron formas innovadoras para la prevención.

César Núñez en presentación en Panamá.

La estrategia de ONUSIDA –Fast track o respuesta acelerada- busca no solo cumplir los 90-90-90 (de la cascada del continuo de tratamiento), sino también reducir la nuevas infecciones al VIH a menos de 500,000 por año a través de la prevención combinada. En prevención, la meta también es de 90, ya que se estima que el 90 por ciento de las poblaciones claves de la epidemia accederán a paquetes de prevención combinada en el 2020.

Lo que hagamos en los próximos cinco años hará la diferencia entre contener hasta la casi erradicación de la epidemia o simplemente continuar estabilizados o enfrentando un rebrote, así se resume la respuesta acelerada. De aquí al 2020, se necesitará el concurso de todos los esfuerzos y recursos para reducir la transmisión del virus y la mortalidad a su mínima expresión. Esto que parece un modelo teórico y matemático, ya ha sido puesto a prueba en pequeñas comunidades y algunas ciudades. Si el 90% de las personas con VIH (además de diagnosticadas) están en tratamiento y con supresión viral, y acceden a todos los medios para prevenir la transmisión, la posibilidad de infección entre personas se vuelve prácticamente nula.

¿Qué es un paquete de prevención?

Aun cuando hay varias definiciones oficiales, cada organización y donante tiene su propio paquete de prevención con algunos cambios sutiles, sin embargo los elementos mínimos son: información, comunicación, educación, prueba de diagnóstico de VIH, condones, lubricantes, agujas descartables y (cada vez más) la inclusión de la profilaxis pre-exposición (o PrEP).

Elena Reynaga, Redtrasex.

Aunque no forma parte del “maletín preventivo”, todo el trabajo en la mejora del contexto de las poblaciones en mayor riesgo y los cambios en los condicionantes estructurales son fundamentales.  Si una persona trans o una mujer trabajadora sexual se encuentre amenazada por las fuerzas de seguridad, por bandas y mafias que las extorsionan y violentan, es sin ningún lugar a dudas un contexto desfavorable.

Por otro lado, existen leyes, normas y procedimientos que criminalizan a las poblaciones clave o la transmisión del VIH en nuestra región, urge intervenciones para remover estas barreras legales. Es más, en aquellos países donde no es prohibido, por ejemplo el trabajo sexual, aún persisten mecanismos extorsivos y represivos por parte de las fuerzas de seguridad. Por todo esto, en la misma reunión se discutieron las metas para lograr una cero discriminación.

Algunos de los temas que podemos resaltar:

Consenso por las metas ambiciosas

La mayoría de los representantes gubernamentales se muestran permeables a las metas de prevención y cuidado aun cuando las reconocen sumamente ambiciosas. Influye muy positivamente el liderazgo de Argentina, México y Brasil que demuestran que esto es posible. América Latina es una de las regiones con metas más altas de cobertura , sin embargo sigue habiendo inmensas brechas. Por ejemplo, el Perú, durante la presentación de la consulta nacional sobre prevención, compartió su cascada de tratamiento en la que pudimos apreciar que solo el 35% de las personas diagnosticadas tendrían acceso a antirretrovirales. En esa misma línea, la sociedad civil de Centroamérica presentó datos sobre el acceso a condón, basado en los resultados de proyectos financiados por el Fondo Mundial, dónde algunas poblaciones clave reciben menos de un condón por mes y otras sólo un condón por semana. Las metas son necesarias para la incidencia política y para continuar empujando un esfuerzo técnico y financiero, pero si ellas no se cumplieran, además de las vidas que esto costaría, terminaríamos de perder la confianza en este tipo de ejercicios. La voluntad está, los recursos escasean.

La falta de consenso sobre PrEP

Uno de los temas en los que no hubo mayor acuerdo fue en la recomendación el uso de la profilaxis pre-exposición, como por ejemplo la combinación de tenofovir y emtricitabina (conocida como Truvada®). Podemos decir que hubo una relativa apertura que permitió que se incluya en las metas la medición de los primeros pilotos de PrEP.

La preocupación de muchos, independientemente del sector del que provengan, es que la utilización de PrEP promueva el comportamiento “descuidado” de las poblaciones, se incremente la ocurrencia de ITS y se drenen los presupuestos nacionales.

Si bien hoy tenemos evidencias científicas de que el PrEP funciona como un abordaje, es necio siquiera discutir la provisión de esta tecnología en países con muy baja cobertura del tratamiento, pues la idea no es desvestir un santo (a medio vestir) para vestir a otro. Sin embargo, no se puede desconocer que empezarán protocolos con Truvada en varios países y que si una persona desea usar este medio, tiene el derecho a hacerlo. No es la función de un pequeño grupo de “entendidos” en una consulta regional subirle o bajarle el dedo a un abordaje que, científicamente, ha demostrado funcionar. Sobre este asunto estaremos publicando próximamente.

Quién financiará estas metas

En la reunión se reflexionó también sobre el fenómeno de la salida sistemática de los financiadores de la región, por ejemplo PEPFAR y el Fondo Mundial. En tal sentido, el cumplimiento de las metas de prevención y tratamiento solo será posible con incremento de la contribución financiera de nuestros países. No nos engañemos. El dinero esta aquí, solo que puesto en otras prioridades. En los próximos años solo veremos algunas intervenciones estratégicas financiadas por la cooperación externa, el resto será por nosotros, nuestros presupuestos nacionales.

Las no tan nuevas tecnologías

Durante la reunión, se compartieron algunas experiencias en el uso de la tecnología para la prevención, como una forma de superar las limitaciones que tienen los programas y las organizaciones para alcanzar a las poblaciones más marginadas, como también, el cambio en el paradigma de la comunicación y la información.

Existen pilotos en algunos países donde todo el continuo de prevención y tratamiento se basa en herramientas y aplicaciones de las redes sociales virtuales. Así es la nueva realidad, la mayoría de las poblaciones clave usan las redes, obtienen información a través de ellas y el tránsito a la información preventiva, el diagnóstico y el tratamiento con fuerte componente virtual es irremediable. Sobre este tema en particular quedó el compromiso de continuar explorando programas existentes dentro y fuera de la región y proponer algunas estrategias a ser piloteadas en nuestros países.

La cascada del continuo del tratamiento comienza un nivel más arriba: en la fase de la prevención. Evitar nuevas infecciones y promover el diagnóstico precoz son quizás los 90 más preciados, que a su vez están vinculados intrínsecamente con los demás.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.