Al principio, en el año 2000, le llamamos “marcha” y continuamos con ese nombre hasta que reflexionamos acerca de la cercanía de la palabra con actividades militares, la última que se realizó bajo ese nombre fue en 2006 cuando se convocó a la “marcha de luto” para protestar por los crímenes de odio que cobraban la vida de muchas personas de la diversidad sexual, específicamente de la comunidad trans que era la más afectadas.

En el 2007, para cambiar el sentido de dolor por uno de festividad, se le cambió el concepto para realizar un “Desfile Alegórico” que, sin descuidar las reivindicaciones sociales, sirviera para motivar la celebración de las diversidades como una forma de vencer la homofobia interna y la transfobia, con la esperanza de que, al sentirse bien con la propia sexualidad, se lograra que cada participante se motivara a defender sus derechos en la vida cotidiana.

El director de Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al Sida, OASIS, Jorge López Sologaistoa, manifestó que desde la perspectiva de la organización, ahora se le denomina “Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género”, para ser más inclusivos con todos los grupos que se representan. En cuanto a los logros, dijo que estos son visibles en la cantidad de participantes. “Transformar en fiesta lo que antes era protesta puede hacer parecer que ha disminuido el contenido político de la actividad, pero sabemos que vencer la homofobia interna es más importante y que cada quien asuma su propia postura política, aunque sea menos evidente”, puntualizó.

En sus comentarios, el activista de la Diversidad Sexual y VIH, Jorge Arreola, mostró otra opinión sobre los logros de la marcha: “Más que lograr un objetivo, han sido más desaciertos, si en un inicio se tenía algo claro, poco a poco ha ido perdiendo mérito el desfile y se ha convertido más en una caminata con un tinte festivo”. Y añadió más adelante: “Sabiendo que la comunidad gay es la más afectada por el VIH a nivel mundial, es necesario hacer énfasis en esta problemática, sin embargo no es así o yo no lo veo de esa forma. (…) Tampoco las marchas han contribuido a eliminar el estigma y la discriminación existente hacia la población gay en Guatemala”.

Marco Vinicio Loarca, director de la Asociación Somos Jóvenes Diversos en Acción – SOMOS, cree que los 15 años que lleva de existir la actividad ha cambiado en cantidad y calidad, sin embargo coincide con López en que el impacto político no ha sido el deseado al principio, los cambios en la sociedad guatemalteca se han ido dando poco a poco y el mayor logro radica en el empoderamiento que los jóvenes han ido teniendo a lo largo de estos años.

SOMOS centra su actividad en el apoyo a muchos jóvenes de la ciudad capital y del interior del país, en actividades que contribuyan a una mayor apertura hacia la comunidad de la diversidad sexual, enfocados en la no discriminación, eliminar el estigma existente y que el respeto y la tolerancia sea parte del día a día.

De la voz de los consultados parece escucharse que en los 15 años que tiene de existir el “Desfile de orgullo Gay en Guatemala”, no ha llenado las expectativas y no ha logrado los objetivos planteados inicialmente.

Será necesario que se clarifiquen y reorienten los objetivos, con un enfoque mejor definido y que responda a las necesidades de la diversidad sexual en estos tiempos. Es decir, que se pase de la mera organización de un desfile a la construcción de una estrategia mayor y más integral. Desde el Comité Organizador, que involucra a todas las organizaciones participantes, se deberá develar aquel objetivo común que las une en el desfile de este próximo sábado.

Fotos: Comunidades de Población en Resistencia: http://cpr-urbana.blogspot.com/2013/07/xiii-marcha-del-orgullo-lgbt.html

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