La Organización Mujeres en Superación –OMES-, una de las agrupaciones organizadas de trabajadoras sexuales, ha logrado implementar una mesa de trabajo con entidades de gobierno, sociedad civil y cooperación en la búsqueda de minimizar la violencia, buscar el reconocimiento del trabajo sexual voluntario y diferenciarlo de la trata de personas que se refiere a la privación de la libertad, regulada por el Decreto 9-2009 Ley Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas.

La iniciativa responde a una estrategia regional, promovida desde la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe – RedTraSex, que lanzó la campaña #LeydeTrabajoSexualYA a través de la cual exponen cinco razones de por qué el trabajo sexual debe regularse. Este ejercicio también se realizó en Nicaragua y Costa Rica.

La semana pasada, con motivo de la celebración del Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales, bajo el lema “Mi cuerpo es mi trabajo”, un grupo de trabajadoras sexuales de la OMES presentó la solicitud al Ministerio de Trabajo y Previsión Social, para respaldar y asesorar la conformación de un sindicato que les permita tener acceso a prestaciones, seguro social, derecho al descanso en días de asueto, entre otros.

En Guatemala los sindicatos se constituyen en una fuerza colectiva que se organizan para la defensa de sus derechos, el Código de Trabajo en su artículo 206 los define como “toda asociación permanente de trabajadores o de patronos o de personas de profesión u oficio independiente (trabajadores independientes), constituida exclusivamente para el estudio, mejoramiento y protección de sus respectivos intereses económicos y sociales comunes (…)”.

Elsy Avalos, Viceministra de Trabajo, manifestó que recibieron la solicitud y que pronto se integrarán a la mesa de trabajo con los diferentes sectores, además de hacer la invitación a la Procuraduría de los Derechos Humanos para establecer la viabilidad de la propuesta.

Un hecho trascendental que evidencia voluntad política del gobierno frente a la situación de las trabajadoras sexuales y la protección de sus derechos humanos, fue la reforma al reglamento de ITS, VIH y Sida, del Ministerio de Salud y Asistencia Social, que eliminó el requerimiento del carnet de control de profilaxis que las mujeres trbajadoras sexuales (MTS) debían portar y presentar a los dueños de negocios y a las autoridades de seguridad de manera obligatoria; en él se debían consignar el resultado de la prueba de VIH. Hoy en día solo basta con la identificación de las personas para tener acceso a la salud. Sin embargo, queda mucho por hacer, ya que a las autoridades gubernamentales de seguridad aún no les ha llegado está actualización.

La regulación del trabajo sexual significaría la protección de las mujeres trabajadoras sexuales que día a día se enfrentan a situaciones de violencia, tanto por parte de los clientes, como por fuerzas del orden, por lo que urge #LeydeTrabajoSexualYA.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.