Hace unas semanas conmemorábamos el Memorial de la Luz en Chile; durante las diversas actividades, organizaciones sociales denunciaron el abandono y la falta de políticas sociales en materia de protección social dirigidas a las personas que viven con VIH y una ausencia de políticas de prevención.

En este contexto, fue lanzada la campaña comunicacional impulsada por el Ministerio de Salud, que promueve el correcto uso del condón como método de prevención, tal como lo recomiendan los organismos rectores mundiales en el tema, ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud. La campaña llega en un momento crucial en el cual la sociedad organizada plantea diversas estrategias de intervención para disminuir el impacto negativo del VIH en la vida de miles de personas.

A pesar que ha pasado el tiempo y hoy contamos con un conjunto de herramientas y conocimientos sobre esta pandemia, lo cierto es que no hemos tomado las medidas necesarias para revertir la situación, y por el contrario ha continuado el aumento progresivo de la mortalidad, un importante número de nuevos casos y un creciente gasto de miles de millones.

Según datos del Movimiento Unificado de Minorías Sexuales (MUMS), al año 2011 -último año reportado- 7,370 personas habían fallecido por causar relacionadas al VIH, de las cuales 87% fueron varones. Por otra parte, al menos 45 mil personas viven con VIH y SIDA y cerca de 2500 nuevas infecciones se registran al año. El 99% de las infecciones por VIH son debido a prácticas sexuales desprotegidas. Toda esta información hacen imperativa una campaña de prevención y el uso de condón.

En esta campaña está ausente la promoción de la prueba, un factor crucial que imposibilita el control de la mortalidad, ya que hasta el 2012, el 44% fue notificado en etapa SIDA, es decir, tardíamente cuando la salud de la persona se encuentra bastante deteriorada.

Aunque el examen para la  detección del virus en el servicio público es gratuito y en el sector privado tiene un precio muy accesible, los problemas en el diagnóstico persisten, lo cual se puede explicar por las deficiencias estructurales del acceso al examen para las poblaciones más afectadas: hombres gay, trans y bisexuales, que responden a la homofobia y transfobia de nuestra sociedad y por el estigma que existe hacia las personas que con VIH. Las políticas de salud sexual tienen una fuerte orientación hacia el control y monitoreo de la maternidad, espacio en el cual los hombres gays y otros hombres que tiene sexo con hombres desafortunadamente no llegan.

En un contexto donde la promoción del uso de condón se ha debilitado y las estrategias se han orientado hacia otros ejes, como el tratamiento pre-exposición u otras herramientas de prevención, esta campaña vuelve sobre los mensajes básicos del correcto uso del condón desde las voces de protagonistas diversos y promete ser uno de los soportes de la prevención de la transmisión de VIH en Chile.

Para ver la campaña, visite este vínculo.

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