Luego de una extensa sesión de apertura, se dio inicio al  Segundo Foro Latinoamericano y del Caribe sobre el continuo de la atención del VIH que se llevará a cabo hasta este jueves 20. En las primeras sesiones se destacó la importancia de contar con metas y objetivos claros en esta materia para movilizar los recursos que se requieren.

Con esa premisa en mente, se inició la discusión sobre las metas 90-90-90, generadas en 2014 como parte de la primera edición del foro del continuo de la atención, que los países deberán alcanzar en los próximos años.

Como ya es conocido por todos, las metas plantean que el 90 por ciento de las personas conozcan su diagnóstico, el 90 por ciento de estas reciban tratamiento antirretrovírico y posteriormente que el 90 por ciento de personas en tratamiento logren la supresión viral, o lo que se conoce como carga viral indetectable.

En el primer día de actividades, los y las participantes discutieron sobre la primera meta: 90 porciento de personas que conozcan su diagnóstico. Entre los puntos resaltados, se tuvo que ésta meta está relacionada con la oferta del diagnóstico del VIH en poblaciones clave y en menores de edad ya que la vida sexual se inicia a edades cada vez más tempranas.

Cesar Núñez, Representante  de ONUSIDA Regional, al presentar la agenda acelerada: Fast Track, afirmó que las acciones a realizarse deben estar transversalizadas por el eje de cero discriminación. Así, señaló que una de las tareas de este segundo foro será establecer metas sobre la eliminación de la discriminación y estigma asociado al VIH, una tarea muy importante y relevante en una región donde todavía se penaliza la transmisión del virus.

Núñez también enfatizó que la transición de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) orienta, como su nombre lo dice, a la sustentabilidad de la respuesta al VIH.  Una pieza importante para lograr esta sustentabilidad es colocar a las y los jóvenes en las reuniones centrales de liderazgo a través del acercamiento a este grupo y su inclusión en la respuesta al VIH en la región.

Por su parte, Massimo Ghidinelli, de la Organización Panamericana de la Salud, mencionó que en “la primera meta 90,  todo lo que se refiera a los servicios de consejería y prueba tiene su relevancia”. Ghidinelli enfatizó que la oferta de la prueba de diagnóstico de VIH es pieza importante y no debe ser comprendida de manera descontextualizada.  Esto en referencia al alto número de pruebas realizadas en mujeres, las cuales responden a la prevención de la transmisión vertical.

Representantes de sociedad civil en el Foro.

En el turno de preguntas y respuestas, diversos representantes de la sociedad civil destacaron que para incrementar la aplicación de la prueba rápida de diagnóstico de VIH los países deben reconocer e implementar las nuevas guías diseñadas recientemente por la OMS que mencionan que una persona capacitada correctamente puede aplicar estas pruebas y donde el eje a garantizar son los principios de las 5 C: Consentimiento, Confidencialidad, Consejería, Correcto resultado y Conexión a los servicios de salud.

Lo anterior fue parte de las discusiones del primer día de actividades del segundo foro y la insistencia de la sociedad civil se centró en ver las particularidades de cada país. Esta reconoció que en la práctica cada país pone esfuerzos particulares en el camino hacialas metas 90-90-90, como las experiencias de acercamiento a las poblaciones clave y la interlocución de los ministros de salud con la sociedad civil.

En las próximas sesiones se discutirán aspectos relacionados con el acceso a tratamiento y las estrategias para retener a las personas vinculadas al establecimiento de salud, así como diversas estrategias que contribuyan a prevenir nuevas infecciones.

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