Como ya es habitual, hacia fines de julio se realizó una edición más de la Conferencia de la Sociedad Internacional de sida (IAS, por sus siglas en inglés), aquella que se organiza en año impar, en el que no sucede la Conferencia Internacional sobre VIH/sida. La sede fue emblemática, la ciudad de Vancouver en Canadá, dónde hace casi 20 años se presentó en sociedad la tri-terapia o cóctel, convirtiéndola en el evento más relevante en la historia del sida.

Francoise Barré-Sinoussi

Este evento fue evolucionando desde su primera edición en Buenos Aires, con sólo 30 activistas en tratamiento becados como parte de la sociedad civil, a volúmenes mucho más grandes de colegas en las recientes ediciones. Una delegación muy limitada de América Latina y el Caribe regresó a Vancouver, esta vez con muy poca propensión a compartir lo ocurrido, salvo algunas honrosas excepciones. Lamentablemente, no pudimos cubrir el evento en forma directa, pero gracias al apoyo de los amigos de NAM – AIDSMAP, el Grupo de Trabajo en Tratamiento del VIH (GTT) y Vía Libre -a quienes les estamos muy agradecidos-, pudimos colectar información sobre qué pasó.

La poca circulación de información en nuestra región y pobre participación quizás habla de la importancia que se le otorga a estos temas. Pero muchos colegas se están reuniendo para discutir cómo vamos acelerar el paso en los países de la región. Por ello, urge que estos aportes determinantes sean mejor informados.

La salida del closet del PrEP

Como señala el GTT, esta será la conferencia recordada, además del 90-90-90, por el evento donde la profilaxis preexposición (PrEP) pasó de los ensayos clínicos al uso en el mundo real. Durante la conferencia se presentaron resultados de los estudios sobre la dosificación intermitente de PrEP, que presenta resultados sobre la toma diaria versus la toma intermitente (previa relaciones sexuales).

Panel sobre PrEP.

Los investigadores consideraron que las grandes diferencias en las características sociales, culturales y demográficas de estas poblaciones permitirían determinar qué régimen de PrEP funcionaría mejor: una toma al día, dos veces a la semana (más una dosis adicional después de las relaciones sexuales) o una toma antes y otra después de las prácticas sexuales. Dos grandes estudios -ADAPT (HPTN 067) e Ipergay- han demostrado que es posible tomar regímenes intermitentes de PrEP de modo que la mayor parte de los encuentros sexuales queden protegidos. Los resultados de estos estudios señalan que se puede tener mayor flexibilidad en el uso del PrEP, sin embargo, las evidencias también muestran que la forma más eficaz es la toma diaria. El estudio Ipergay indicó que, para los hombres que practican sexo con hombres (HSH) que toman la profilaxis, la protección de la emtricitabina comienza a los 30 minutos de su administración, mientras que es necesario esperar 24 horas para que el tenofovir alcance unos niveles adecuados en el tejido del recto.

Ante la preocupación generalizada sobre la adherencia a esta profilaxis, los diferentes estudios probaron que las personas con un mayor nivel de exposición fueron las que utilizaron la profilaxis de forma más constante. Un mito que la ciencia pudo ayudar a derrumbar. Así también, el estudio norteamericano en hombres gays, bisexuales y personas trans demostró después de un año una adherencia de un 85%.

Varios estudios, entre ellos el ATN 110 con adolescentes, mostró diferencias de adherencia en función del origen étnico, siendo el más abajo en hombres afrodescendientes. Para más información sobre este tema te invitamos a que visites Actualizaciones en Tratamiento del GTT.

El tratamiento como prevención

Dos estudios clínicos publicados en 2015 evidenciaron que el inicio del tratamiento antirretroviral con recuentos de CD4 superiores a 500 células/mm3 se tradujo en unas menores tasas de enfermedades graves y muertes relacionadas con el sida, comparado con los casos de las personas que retrasaron el inicio del tratamiento. Esto dio origen a la revisión de las guías de OMS.

Las nuevas directrices recomiendan el tratamiento para todos los adultos y adolescentes con VIH, más allá de su valor de CD4, el tratamiento para todos los niños con VIH, el tratamiento para todas las mujeres embarazadas con VIH, no sólo durante el embarazo, sino de por vida.

El estudio HPTN 052 (sobre tratamiento como prevención) demostró que las personas con Carga Viral indetectable no pueden transmitir el VIH, evidencia clara de los beneficios secundarios del tratamiento de las personas que viven con VIH en la prevención. Los hallazgos son indiscutibles y esto ha incluido la participación de parejas serodiscordantes. Además de la presentación de estos resultados, se pidió a los asistentes estar atentos de los resultados del seguimiento a más largo plazo del estudio PARTNER, donde un análisis provisional el año pasado, no había registrado ningún caso de transmisión entre los hombres participantes cuando la persona con VIH tenía una carga viral indetectable.

La mejor salud, calidad de vida y respuesta al tratamiento está íntimamente vinculado con el inicio temprano del mismo, así como la reducción de la posibilidad de transmisión. Tal es el grado de las nuevas evidencias que un estudio del Hospital General de San Francisco demuestra que ofrecer la terapia el mismo día que la persona es diagnosticada logra un tasa más alta de aceptación del tratamiento y más rápido se logra el estado de indetectable,

Y las metas 90-90-90 son posibles

Datos procedentes de estudios de gran tamaño, realizados en países de África para analizar el impacto poblacional del tratamiento antirretroviral como prevención del VIH, sugieren que los objetivos de realizar la prueba y tratar al 90% de las personas elegibles son posibles y alcanzables. En la conferencia, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, recordó al mundo que estas metas solo serán alcanzables con el compromiso y liderazgo político de los gobiernos.

Con la estrategia de diagnosticar y tratar, estudios como SEARCH, en Kenia y Uganda, están cumpliendo los objetivos del 90-90-90 a una escala replicable. En la misma conferencia, se ha hecho hincapié en la desigualdad del acceso al diagnóstico, atención y tratamiento, que se refleja en una prevalencia más elevada en poblaciones clave, lo que requerirá del establecimiento de más y mejores servicios amigables. Urge promover la realización de las cascadas de tratamiento en nuestros países, incluyendo aquellas dedicadas a las poblaciones clave, estas serán los mejores indicadores para saber si avanzamos o no.

Una epidemia que cambió entre dos Vancouver

Esta conferencia internacional ha traído muchos avances y evidencias para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del VIH. Este bagaje de información científica debe informar las decisiones políticas. Lo que hagamos o dejemos de hacer en los próximos 5 años hará la diferencia en el curso final de la epidemia. Todo esto requiere que “afinemos la puntería”, debemos informarnos y leer más para poder participar efectivamente en el diseño, implementación y monitoreo. Esto requiere de un cambio en nuestro patrón de conducta. Como hace 20 años, cuando salimos de Vancouver con el “cóctel mágico”, se hace necesario ampliar el activismo y la educación en tratamiento. Es decir, saber mejor de qué se habla.

Al comienzo de este evento se presentó un documento de consenso llamando a todos los actores clave, como Fondo Mundial, PEPFAR, entre otros, para apoyar el inicio (El consenso de Vancouver) temprano del tratamiento, en seguimiento a las Guías de la OMS.

Hay mucha más información sobre la Conferencia de Vancouver, IAS2015, para aquellos interesados en temas de tratamiento y prevención. En español recomiendo, una vez más, al Grupo de Trabajo en Tratamiento en este vínculo.

Fotos tomadas de la galería de IAS2015

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