El Procurador General de Colombia tiene entre sus tareas vigilar a los funcionarios públicos y defender los derechos ciudadanos. Sin embargo, el actual procurador, Alejandro Ordóñez, se ha dedicado a perseguir (o apoyar persecuciones) a todo lo que se relacione con la diversidad sexual y a tratar de imponer principios de la iglesia católica en un estado laico. En palabras de la Senadora Claudia López: “Es una verdadera inquisición”.

Primera Derrota: Las lesbianas pueden amar y ser parlamentarias

La primera cruzada del Procurador fue contra la senadora Claudia López y la Representante a la Cámara, Angélica Lozano,  a quienes el pastor Víctor Velásquez acusó de infringir la ley que prohíbe que parejas legalmente reconocidas bajo la figura de matrimonio o de unión marital estén al mismo tiempo como integrantes del congreso y/o del senado colombianos representando al mismo partido político. De haber prosperado la demanda de la Procuraduría, las dos mujeres habrían perdido su investidura.

A pesar de que las parlamentarias no viven juntas, ni han formalizado su unión bajo ninguna figura jurídica, y que además, el matrimonio de dos personas del mismo sexo prácticamente no está permitido en Colombia; la investigación duró meses y la Procuraduría General se involucró en la misma. Intentando una figura de defensa de la investidura de las legisladoras, la procuraduría argumentó que “el matrimonio es solo entre hombre y mujer, y () no hay cabida a darle el concepto de “uniones permanentes” a las que se producen entre parejas del mismo sexo”.

Ante estas declaraciones, la congresista Angélica Lozano utilizó su cuenta en twitter para decirle al Procurador que sería suficiente si se detiene la persecución con los recusos públicos.

Por su parte, Héctor Riveros, abogado de la senadora López, rechazó el pronunciamiento de la Procuraduría y lo calificó de discriminatorio, y enfatizó que la unión permanente sí se puede otorgar a las parejas del mismo sexo como lo ha señalado la jurisprudencia de la Corte Constitucional. Claramente la Procuraduría al querer “proteger” la investidura de las parlamentarias quería negar ante un alto tribunal la Unión Permanente para parejas del mismo sexo, figura que garantiza muchos derechos a los miembros de la comunidad LGBT.

Para activistas de la diversidad sexual, esta persecución se debe a que el procurador no solo no acepta la orientación sexual de las dos mujeres, sino que no tolera sus proyectos y debates a favor de la diversidad sexual.

El caso estaba perdido de antemano, sin embargo se invirtió mucho tiempo y dinero en esta acusación. Sorprende que la procuraduría se desgaste e involucre en este tipo de investigaciones, mientras varios senadores y representantes acusados o relacionados con asesinatos, tortura y alianzas con grupos paramilitares, no han sido objeto de tan acucioso examen por parte del ente investigador.

El pasado miércoles 19 de agosto, como se esperaba, la Sala Plena del Consejo de Estado se pronunció sobre el caso y ratificó a las dos legisladoras en su cargo, ya que no están jurídicamente reconocidas como pareja y en el parlamento no están prohibidas las relaciones sentimentales. Frente al fallo la senadora Claudia López declaró: “No tengo un matrimonio ni unión marital con nadie, porque la discriminación legal aún vigente en Colombia me impide ejercer esa figura legal”.

El Procurador perdió pues el Consejo de Estado reconoció como figuras válidas la unión de hecho y las uniones permanentes para las personas del mismo sexo. En uno de los apartados de la sentencia se puede leer: esta relación no alcanza a tener las connotaciones de permanencia y de estabilidad de una unión marital de hecho”, es decir no alcanza ese estatus, pero podría tenerlo.

El fallo va más allá y reafirma que el término “familia” puede aplicarse a las uniones maritales de hecho integradas por dos hombres o dos mujeres que deciden crear una convivencia: “Bajo ese contexto se concluye que las prohibiciones o inhabilidades que contiene la Constitución para el ejercicio de congresista son asimilables a las parejas homosexuales en unión libre (), lo contrario resultaría adverso al interés general de evitar que una misma familia acapare los máximos cargos políticos de elección popular”, puntualizó la sentencia.

Segunda Derrota: El afecto (en todas sus formas) está permitido.

En una acción muy inesperada, el día jueves 20 de agosto la Procuraduría solicitó a la Corte Constitucional que prohibiera los besos, abrazos y las muestras de afecto “excesivas” en todos los colegios del país, a la vez que se promovieran los valores católicos entre las personas LGBT que estudian en instituciones de órdenes religiosas católicas.

La petición del procurador fue calificada por el activista gay Germán Humberto Rincón Perfetti como “la hoguera medieval de la procuraduría vuelve a tomar fuerza”.

El Procurador buscaba minar la acción de tutela interpuesta por Alba Reyes, madre de Sergio Urrego, un joven que se suicidó por el acoso y la discriminación sufridos en su colegio a causa de una fotografía en la que aparecía dándose un beso con su pareja, otro estudiante del mismo colegio, la cual revelara su orientación sexual como joven gay.

De haber triunfado la solicitud del procurador, aquellas muestras de afecto consideradas “ofensivas” habrían podido ser prohibidas, y en un país de tendencia católica y homofóbica, era claro que las muestras de afecto sujetas a mayor censura serían las que se dieran entre parejas del mismo sexo.

Sin embargo, la Corte Constitucional se pronunció el viernes 21 de agosto, en un sentido totalmente opuesto a los deseos de la Procuraduría. El alto tribunal determinó que sí hubo discriminación contra Sergio Urrego a raíz de su orientación sexual y por ello obliga al Ministerio de Educación a modificar todos los manuales de convivencia de todos los colegios del país para que se valore y respete la diversidad sexual.

De igual manera la Corte obliga al colegio a realizar un acto de desagravio en memoria de Sergio Urrego, otorgarle un título póstumo de bachiller y colocar una placa in memorian:

“Como una medida que busca reparar de manera integral los derechos del menor, se ordenará instalar una placa en las instalaciones del colegio con el fin de honrar la memoria del hijo de la accionante y recordar que los espacios educativos deben promover una deliberación en la diferencia, el respeto y la pluralidad”, afirmó la sentencia.

Al mismo tiempo, la Corte desestimó la solicitud de la Procuraduría.

De esta manera, las parejas del mismo sexo podrán estar tranquilas en las instituciones educativas y demostrarse afecto sin temor a ser discriminadas, perseguidas o acosadas como le pasó a Sergio Urrego.

Por ahora, la diversidad y la igualdad se imponen en Colombia.

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