En el año 2013, luego del Examen Periódico Universal (EPU), Honduras logró una reforma en el Código Penal: el artículo 321 penaba todo acto de discriminación que ilegalmente obstruya o anule el ejercicio de los derechos individuales y colectivos por motivos de sexo, género, edad, orientación sexual, identidad de género, militancia partidista u opinión política, estado civil, pertenencia a pueblos indígenas y afrodescendientes, idioma, lengua, nacionalidad, religión, filiación familiar, condición económica o social, capacidades diferentes o discapacidad, condiciones de salud, apariencia física o cualquier otra que atente contra la dignidad humana de la víctima.

En menos de dos años de haberse aprobado dicho cambio, el Gobierno de Honduras inició un proceso para realizar cambios generales al código, modificando en el transcurso el único artículo que garantiza que los derechos humanos de la comunidad LGTBI, personas con VIH y otras minorías, como afrodescendientes e indígenas, sean penados bajo una ley.

Cattrachas, una organización lésbica feminista, dedicada a la investigación y comunicación para la incidencia política y la defensa de los derechos humanos de la comunidad LGTTBI en Honduras, lanzó una alerta en la que expone y solicita que  todas aquellas organizaciones que trabajan en Derechos Humanos se pronuncien, para evitar que la propuesta de reforma pase al Congreso Nacional.

“Se pide a las organizaciones internacionales de derechos humanos vigilar, presionar, incidir para que los poderes del Estado de Honduras no disminuyan la tutela por discriminación contemplada en el artículos 321 y 321–A del Código Penal Vigente y que el Crimen de Odio sea tipificado como un Delito de lesa humanidad”, en el comunicado oficial de la organización.

La posible modificación en el artículo podría dejar de forma ambigua la sanción ante una situación de discriminación y estropear de esta manera los logros que se alcanzaron con la lucha que por años se libró por parte de diferentes organizaciones que trabajan en la defensa de los DDHH de la comunidad LGTBI.

Panorama

Hace un mes un joven hondureño, César, difundió un comunicado a través de las redes sociales y correos electrónicos exponiendo su situación de falta de trabajo y comida en su casa, que le impedía continuar con su tratamiento antirretroviral. Si bien el factor pobreza atravieza la vida de César, la discriminación tambien ha estado presenten en los diversos aspectos a lo largo de su vida.

Y la discriminación parece generalizada, 6 de cada 10 personas con VIH han perdido o no cuentan con un trabajo a causa de su diagnóstico. Además del diagnóstico debemos considerar que Honduras presenta altos índices de violencia y discriminación hacia la comunidad LGTBI.

Una modificación en artículos que garantizan los derechos humanos de la comunidad LGTBI, personas con VIH, afrodescendientes, entre otros grupos vulnerables a la discriminación, solamente expondrá aún más a estas poblaciones que aún hoy, a pesar de las leyes, son discriminadas.

“Muchos jóvenes infectados y afectados por el VIH, más si somos parte de una diversidad sexual somos doblemente discriminados, tanto en el aspecto laboral como en educación y salud, como población joven no sentimos que el gobierno haya tomado la responsabilidad debida para resolver necesidades básicas que como personas tenemos”, expresó César.

Las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos humanos hacen un llamado a sus pares y a la comunidad internacional, para estar vigilantes ante este intento de reforma en el código. Eliminar la mención del género, la orientación sexual y la identidad de género, sería un retroceso en la protección de los derechos humanos de la diversidad sexual y de las mujeres.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.