Por Marlon Castillo.

Las personas que tienen tuberculosis extremadamente resistente, conocida también como XDR, corren el riesgo de enfermar y hasta morir, si es que no se les medica lo antes posible, y de ello depende los procesos burocráticos que han impedido una compra a tiempo del fármaco linezolid en el Perú.

El pasado 1 de octubre el Comité de Abastecimiento de Medicamentos para VIH y tuberculosis se reunió para abordar la situación del stock de los productos y sus integrantes se llevaron una gran sorpresa que pone nuevamente sobre la agenda el buen funcionamiento de las compras médicas en el país.

La droga para tratar a las personas con tuberculosis XDR, el linezolid, tiene un abastecimiento del 1 por ciento, es decir de 105 tabletas para este trimestre, cuando en el anterior se utilizaron 11.880.

En una comunicación vía correo electrónico a la que tuvo acceso Corresponsales Clave, la directora general de la Dirección de Abastecimiento de Productos Estratégicos en Salud (Dares), Magaly Flores, informa  al comité y autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) que “Dares  se encuentra haciendo todos los esfuerzos y utilizando todas las alternativas que la normatividad exige para lograr tener el producto”.

Líneas abajo indica que “el contrato con el proveedor ha sido suscrito hace 30 días” y esperan que la importación del producto llegue a sus almacenes en unas dos semanas, es decir unos 15 días sin tratamiento para aquellas personas cuya única esperanza de vida es la medicación con linezolid.

César Alva Chacón, representante de las personas con tuberculosis del distrito de la Victoria, en la provincia de Lima, e integrante del Comité de Medicamentos, aclaró que dicho fármaco es “irremplazable”, por lo que teme por la vida de unas cien personas que se encuentran con tuberculosis XDR.

“He consultado y me dicen que hay más de cien personas con este tipo de tuberculosis. El 95 por ciento de ellos está en Lima y en los hospitales Hipólito Unanue y Sergio Bernales”, explicó Alva, quien espera reunirse de emergencia con las autoridades sanitarias del Minsa para hacer presión y acortar los plazos de entrega del medicamento. “Como líderes y vigilantes vamos a organizarnos para ir a los hospitales y hablar con los neumólogos y solicitarles que nos informen sobre cualquier deceso de las (personas que tienen tuberculosis) XDR. Si eso ocurre habría una responsabilidad penal”, advirtió Alva.

El año pasado, el país atravezó graves episodios de interrupción de la provisión de medicamentos para la tuberculosis sensible y multidrogoresistente; este año la situación afecta a las personas  con tuberculosis extremadamente resistente, lo cual confirma nuevamente que el sistema de suministro de medicamentos para tuberculosis y VIH en el Perú adolece de serios problemas que no se han logrado resolver, pese a denuncias judiciales, plantones y extensos reportajes en la prensa que dan cuenta de una debilidad en la programación, compra y distribución de las medicinas.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.