Por Francisco Olivares Antezana.

En la comuna de Lampa, ubicada en la Región Metropolitana de Chile, la Red Nacional de Pueblos Originarios en Respuesta al VIH (RENPO), convocó a dirigentes y médicos tradicionales de todo el país para pedir al Ministerio de Salud (MINSAL), a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a ONUSIDA, que aseguren que las personas indígenas con VIH accedan a tratamientos que incluyan, en forma complementaria, las terapias antirretrovirales y las medicinas ancestrales.

Este encuentro, realizado entre el 23 y 25 de octubre, tuvo lugar en la ruca (vivienda tradicional mapuche) del centro de salud familiar (CESFAM) Dr. José Bauza, donde se desarrolla una iniciativa de interculturalidad en salud.

Corresponsales Clave conversó con Willy Morales, presidente de RENPO, quien dijo que el objetivo principal fue reunir a los terapeutas de los sistemas médicos de los nueve pueblos indígenas de Chile y a representantes del MINSAL y organismos internacionales para conversar acerca de los antirretrovirales y “hacer un pacto de amabilidad por la vida”.

Morales, oriundo de una comunidad huilliche de la isla de Chiloé, manifestó que las dos medicinas, la oficial y la indígena, son importantes y que, por lo mismo, deben respetarse mutuamente, ya que “tenemos hermanos que tienen el problema cultural que si toman medicamento winka o medicamento de los chilenos, entran en una discordancia con la propia cultura en la cual nacieron”.

Detalló que este planteamiento fue escuchado por Hugo Rivera, oficial de Recursos Humanos, Derechos e Interculturalidad de la Representación de la OPS en Bolivia; Alberto Stella, director de ONUSIDA para Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile; y por Edith Ortiz jefa del Programa Nacional de Prevención y Control de VIH-SIDA del MINSAL.

“Primero, nuestro reclamo decía que para poder llegar a la meta 90-90-90, ONUSIDA y la OPS tienen que reconocer la medicina indígena para una buena adherencia. Para poder llegar a 0, necesitamos que a los pueblos indígenas se nos considere como grupo clave y para poder tener un tratamiento 2.0 tiene que ser con identidad cultural”, enfatizó el presidente de RENPO.

En lo concreto, el dirigente espera que este primer encuentro en Lampa sea el inicio de actividades similares en toda Latinoamérica, con el apoyo de la OPS y ONUSIDA; y que el gobierno chileno dé lugar a campañas de prevención del VIH con una línea dirigida a pueblos originarios y con participación de las comunidades para dar pertinencia cultural a los contenidos y para permitir el uso de las lenguas indígenas.

Corresponsales Clave: Willy, me imagino que para los médicos indígenas el tema del VIH es algo nuevo, algo no incluido en su repertorio tradicional, ¿cómo lo están empezando a integrar a sus prácticas medicinales?

Willy Morales: Ese fue el gran tema que salió porque el VIH no es reconocido como una enfermedad natural y esa fue una discusión en que quedaron de acuerdo los nueve pueblos originarios con sus sabios, porque si fuese una enfermedad natural se encontraría la respuesta en la tierra. Para nuestros hermanos indígenas que están con una enfermedad de VIH o sida, es necesario y urgente que tomen la otra medicina (antirretrovirales) para una enfermedad que no tiene respuesta en la tierra.

CC: Y si no hay respuesta en la tierra, ¿de qué forma pueden los médicos indígenas apoyar a los hermanos que tienen VIH?

Willy Morales, presidente de RENPO en encuentro de Lampa.

WM: Recomendando que tienen que tomar los antirretrovirales, pero también acompañado por la medicina indígena que entregan los sabios y los curanderos de los pueblos originarios.

CC: ¿Hay experiencias de médicos indígenas que estén tratando a personas con VIH-SIDA?

WM: Por supuesto. En Arica (ciudad en el extremo norte de Chile), hay una experiencia muy grande donde personas que estaban prácticamente en una etapa sida, gracias a los sabios indígenas aymara, han podido recuperar la fuerza y poder salir de esa etapa. Simplemente, es incorporar las dos medicinas y que ninguna de las dos es mejor que la otra. Son las dos importantes.

De acuerdo a evidencia epidemiológica con enfoque sociocultural, recopilada en Chile por la antropóloga Malva-marina Pedrero, las personas indígenas tienen más probabilidad de morir a causa de infecciones vinculadas al sida que las personas no indígenas, debido a barreras de acceso a un diagnóstico y tratamiento oportunos, tal como Corresponsales Clave ha denunciado en dos artículos previos.

Por lo mismo, es muy relevante que los pueblos originarios levanten la voz para pedir que sus médicos indígenas sean parte de la respuesta a esta pandemia y que, por otro lado, validen plenamente a los antirretrovirales como tratamiento a una enfermedad que aún no tiene un repertorio terapéutico desde sus propias culturas.

Sin duda, han dando algunos pasos para un potente diálogo intercultural en VIH que permita alcanzar las metas 90-90-90 y detener el VIH. Solo hace falta que la contraparte asuma este desafío.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.