“Impedir que un niño tenga una familia, fundándose para ello únicamente en la orientación sexual o el sexo de una persona o de una pareja, representa una restricción inaceptable de los derechos del niño”, fueron las palabras de la presidenta de la alta corte al dar a conocer el fallo.

María Victoria Calle, presidenta de la Corte Constitucional de Colombia.

La Demanda

La demanda que dio lugar al histórico fallo fue interpuesta por Sergio Estrada, un abogado y profesor heterosexual.

Aunque en Colombia se habían entablado varias demandas para permitir la adopción a parejas del mismo sexo, esta prosperó porque se enfocó en los niños y no en la orientación sexual de los solicitantes. Al preguntársele al abogado Estrada sobre la estructura de su demanda,  él aclaró a un medio local que invocó “principalmente, la protección de los derechos fundamentales de los niños, consagrada en el artículo 44 de la Constitución, que además deja claramente sentado que éstos prevalecen sobre los de los demás”.

Es decir, se solicitó a la Corte que defendiera el derecho de los niños a tener una familia, teniendo en cuenta que las familias son diversas y pueden estar conformadas por personas del mismo sexo como lo estableció la sentencia C- 577 de la misma Corte Constitucional en el año 2011.

El Lento Proceso Hacia la Igualdad

En el año 1995 el ya fallecido ex-magistrado Carlos Gaviria, propuso permitir la adopción a parejas del mismo sexo, pero la propuesta no tuvo eco en la sociedad de ese entonces.

Sergio Estrada, impulsor de la iniciativa.

Quince años después, la Corte avaló la adopción a un hombre gay,  Chandler Burr, periodista del New York Times, afirmando que una persona gay o lesbiana podía adoptar como persona soltera siempre y cuando cumpliera con los requisitos establecidos para tal fin por la ley y que la orientación sexual del adoptante no puede ser considerada como un factor de riesgo para los derechos de los niños adoptados.

Un año después, en el 2011, la Corte reconoce que las parejas del mismo sexo pueden conformar una familia, lo que abrió nuevamente las puertas de la adopción a estas parejas.

Luego, en el año 2014, una pareja de mujeres logra que la Corte se pronuncié sobre su caso y se permite la adopción a parejas del mismo sexo, siempre y cuando los menores sean hijos biológicos de uno de los solicitantes.

Finalmente, el pasado miércoles y tras 5 horas de discusión, se logró la adopción plena para parejas del mismo sexo; es decir, tanto parejas heterosexuales como parejas del mismo sexo podrán adoptar de acuerdo a los lineamientos establecidos por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Reacciones

Alejandro Ordóñez, Procurador general de la República.

Cómo era de esperarse muchos activistas y miembros de los sectores LGBT celebraron el fallo, aunque algunos lamentaron las reacciones de odio de algunos sectores de la iglesia. Diego Leonardo Mora, periodista especializado en temas de género se pronunció así a través de su cuenta de facebook: Hoy me siento decepcionado… sí, decepcionado de tanta comunidad cristiana que está en mí entorno (…),comunidad que en vez de reconocer con amor, sacrifica sin razón. (…) Ojalá y todo ese odio que existe en sus corazones por la diferencia, lo canalicen en amor para todas las y los niños que carecen de familia y de amor”.

Por parte del Gobierno hubo un apoyo casi unánime, tanto el Ministro del Interior, la Fiscalía General, como la Defensoría del Pueblo aplaudieron el fallo y la senda de la igualdad por la que parece caminar el país.

No obstante, la Procuraduría General de la Nación, que tiene entre sus funciones defender los derechos de la ciudadanía, se opuso rotundamente al fallo y llegó a anunciar una acción de nulidad, mecanismo jurídico que podría invalidar el fallo, que prosperaría solo si se encontraran vicios de proceso o se atentara contra un principio jurídico fundamental, lo cual, según expertos juristas como German Humberto Rincón, no es el caso.

Parece que quienes reaccionan en contra no comprenden que lo único que se busca es que se cumpla con el precepto constitucional de que todos somos iguales ante la ley. Como lo dijo el propio Fiscal General: “Negar la adopción a parejas del mismo sexo es discriminatorio”.

Esta semana Colombia dio un paso más hacia la garantía de derechos de las personas de la diversidad sexual; sin embargo, estos cambios formales que beneficiarán a muchas personas deben tomarse también como catalizadores de cambios sociales y culturales para el respeto de la diversidad sexual en toda la sociedad.

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