El último martes  10 de noviembre se presentaron los resultados del primer Foro Multisectorial de Respuesta al VIH y sida -realizado el 20 de octubre. El Foro, que logró reunir por primera vez y en un mismo espacio a 37 representantes de organizaciones de la sociedad civil, instancias  gubernamentales y educativas, con la finalidad de fortalecer la respuesta al VIH y sida en el estado de Querétaro, fue parte del proyecto de prevención combinada encabezado por la organización CISIDAT A.C. en México.

Alejandra Martínez, coordinadora de Aquesex AC, calificó el foro como un espacio de facilitación del diálogo entre las organizaciones involucradas en la respuesta que ayudó a identificar las necesidades aún vigentes en la respuesta al VIH. De la lista de necesidades identificadas en los resultados del foro, Martínez destacó que en el Estado “no hay suficientes insumos para la prevención”, y persiste la necesidad de generar “un código de ética que muestre hacia donde caminar y cuáles son las prácticas aceptadas y no aceptadas entre quienes trabajamos VIH”.

Entre otros resultados citados por Martínez se presenta claramente que el presupuesto es un pilar necesario y urgente para la prevención combinada en Querétaro, y escasea, como en todas partes del mundo. Ella puso al descubierto que los y las encargadas en etiquetar presupuestos específicos a VIH tienen escaso interés en conocer la epidemia del sida y las particularidades que presenta.

La coordinadora de Aquesex lamentó que a este diálogo no se hayan sumado las y los responsables de etiquetar presupuestos para VIH en el estado de Querétaro, “a pesar de haber confirmado (su presencia en el foro) las diputadas de la actual legislatura”.

Para Martínez la nula participación de quienes etiquetan presupuestos para la prevención y atención del VIH es grave y refleja que “el VIH es cada vez menos una prioridad y esto puede tener repercusiones importantes a nivel de salud pública”.

Otro de los resultados presentados el pasado martes fueron la identificación de un rezago en programas de salud dirigidos a poblaciones clave y una baja promoción y disponibilidad de la prueba de detección del VIH. Los participantes propusieron, además de lo ya mencionado por Martínez, aumentar el presupuesto dedicado a la respuesta del VIH y sida,  y abordar a las poblaciones clave a través de programas específicos que favorezcan su retención en los programas de salud. Por ejemplo, una alternativa de acción sería un programa dirigido a personas trans que les facilite hormonas y vigilancia médica, además de la enfocada a la prevención y atención de VIH.

El foro se propuso dar seguimiento a los resultados presentados a través de la creación de un grupo de trabajo multisectorial por lo que también actualizó el directorio de organizaciones civiles en materia de VIH y generó una carpeta con metodologías probadas de atención del VIH aplicadas en la entidad.

En una visita reciente a la región, Michel Sidibé señaló que el trabajo de la sociedad civil da soporte a las acciones de Onusida y a las agencias de las Naciones Unidas. Esto implica que la respuesta al VIH necesita de la sociedad civil organizada para avanzar hacia las metas planteadas a nivel internaciona y acabar con la epidemia.

El primer paso es articular entre esa sociedad civil organizada y establecer una agenda política básica que apalanque la respuesta al VIH a nivel nacional. Querétaro ha dado el primer paso.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.