El pasado domingo 6 de diciembre, Venezuela llevó a cabo sus elecciones parlamentarias, en las cuales resultó victoriosa Tamara Adrián, candidata por lista de la Mesa de la Unidad Democrática – MUD en el Distrito Capital, convirtiéndose así en la primera diputada trans en la historia del país.

La MUD es una coalición de partidos políticos que surgió como oposición al gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, que ayer logró más de la mitad de las plazas en el parlamento, pasando así de ser de una mayoría oficialista a una mayoría opositora al gobierno actual, liderado por Nicolás Maduro.

Tamara Adrián junto a activistas.

La ahora diputada es abogada, doctora en Derecho Comercial y profesora de Derecho en tres prestigiosas universidades del país, entre ellas: La Universidad Central de Venezuela – UCV.

Tamara es una reconocida activista tanto a nivel nacional como internacional por la respuesta hacia los derechos de la comunidad LGBT, por ello una de sus principales líneas de acción dentro del parlamento será la incidencia por marcos legales que reconozcan la diversidad poblacional en todas sus manifestaciones.

“Venezuela se quedó de última en el  reconocimiento de la identidad de las personas trans, cuando hoy México, Colombia, Ecuador, Brasil, Uruguay, Argentina y Chile la reconocen por vía administrativa y Brasil un poco más difícil porque es por vía judicial”;, señaló Tamara en una entrevista publicada en el portal web de Unión Radio.

Si bien es mediáticamente reconocida por ser una mujer trans militante dentro de un partido político, su papel no sólo se limitará a la respuesta de las necesidades de la población LGBT, pues en la misma entrevista señaló: “A parte de mi rol como defensora de los derechos humanos, como defensora de la comunidad LGBT, no hay que olvidar que mi especialidad es el derecho económico, el mercado capital, las inversiones extranjeras, eso es lo que he venido trabajando en estos 30 años“.

Por consiguiente, Tamara, en incontables ocasiones, ha señalado que su función también se centrará en la exigencia de información pública veraz y en la rendición de cuentas, así como también en reformas de leyes económicas que tienen paralizada la producción del país, que han llevado a la escasez, a una gran inflación y a la crisis económica generalizada.

Pero Tamara no es la única parlamentaria que es parte de la comunidad LGBT. Rosmit Mantilla, candidato suplente en el estado Táchira por la Mesa de la Unidad Democrática, también resultó victorioso.

Rosmit es estudiante de derecho y de comunicación social, actualmente es uno de los muchos presos políticos, quien fue detenido arbitrariamente en el 2014 y recluido en el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), en Caracas; pero habiendo sido elegido, Rosmit podrá salir en libertad debido a la inmunidad parlamentaria prevista en el artículo 200 de la Constitución Nacional.

El rechazo de la militancia oficialista hacia sus pares políticos LGBT.

Los dos únicos diputados abiertamente LGBT pertenecen a la oposición venezolana.

Aunque el Partido Socialista Unido de Venezuela y el Gran Polo Patriótico también cuentan con militantes LGBT, que realizaron sus elecciones primarias para elegir a sus candidatos sexo diversos de cara a las elecciones parlamentarias, en las cuales resultaron electos: Rummie Quintero, Leandro Viloria y Luis Marchán; estas candidaturas fueron rechazadas por los altos mandos de dichos partidos.

Rummie Quintero, mujer trans, ante la negativa de los partidos oficialistas escribió en su cuenta de Facebook: “Buenas noches al pueblo sexo-género diverso de Venezuela, este mensaje va dirigido a los millones de homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans valientes que salen a diario a dar la batalla contra la homofobia desde sus espacios. Hermanos y hermanas lamentablemente por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en el PSUV, es decir nosotros aquí en el PSUV perdimos una batalla contra la homofobia, otros lo hicieron muy bien desde sus partidos y ahora es tiempo de reflexionar; ya vendrán nuevas batallas por librar y el país tiene que enrumbarse y definitivamente avanzar hacia la igualdad plena y la aprobación de nuestros derechos. Seguiremos avanzando en la organización, formación y movilización de nuestro movimiento político. Gracias por su lealtad”.

Sin duda la homofobia y los fundamentalismos pueden ser transversales a los partidos políticos, aunque esto no se esperaba de las izquierdas, pues el mismo presidente Maduro, en incontables ocasiones, ha alzado la bandera de la diversidad sexual dentro de sus discursos, y la comunidad LGBT siempre ha sido nombrada y hace actos de presencia dentro de distintos eventos y reuniones políticas. Sin embargo, parece ser que el único objetivo de estas acciones fue conseguir votos adicionales.

Batallas pendientes

Existe un proyecto de ley de matrimonio civil igualitario engavetado en el parlamento, que debía ser discutido en agosto del año pasado y no llegó siquiera a ser elevado a sesión, por un parlamente en ese entonces oficialista.

Por otra parte, el mismo Tribunal Supremo de Justicia ha postergado su respuesta ante la petición de Tamara Adrián para reasignar su identidad de género en la cédula de identidad, pues hasta ahora su nombre legal es Tomás Adrián.

Además, temas como la reasignación de sexo, adopción entre parejas del mismo sexo, matrimonio igualitario o reasignación de la identidad de género no se hablan en Venezuela, ni las mujeres trans son incluidas dentro de las actividades feministas a cargo del Ministerio de la Mujer y de los distintos Institutos de la  Mujer a nivel estatal.

Sin duda hay un gran camino por recorrer, no sólo en derechos humanos, también en la búsqueda del crecimiento económico y se espera que Tamara abra paso, junto a sus pares del poder legislativo, un parlamento que luego de doce años cuenta con una mayoría opositora al gobierno.

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