Se dice que besar es un acto sublime para demostrar afecto y amor hacia otra persona, pero en el Perú besarse podría significar equivocadamente un acto de provocación casi delictiva que genera iracundas y violentas arremetidas de la policía contra aquellos ciudadanos y ciudadanas que desean  mostrar su amor públicamente.

Foto: Renzo Salazar (Sin Etiquetas).

El pasado 13 de febrero, una decena de parejas de la comunidad de gays, lesbianas, trans y bisexuales (GLTB), fueron reprimidas con golpes y fuertes chorros de agua por besarse en la Plaza de Armas de Lima.

La violencia se inició cuando un grupo de activistas LGBT llegaron al medio de la Plaza Mayor de Lima, donde se ubica el palacio de gobierno y la catedral, para besarse, cuando fueron arremetidos  por las fuerzas del orden. La actividad fue desarrollada por el colectivo Besos Contra la Homofobia, que se organiza anualmente en el país alrededor de la celebración del día del amor y la amistad.

Varias de las personas resultaron con contusiones y heridas, producto de los golpes con varas y agua sucia,  por lo que un grupo de afectados denunciaron agresiones en la dependencia policial del centro de Lima.

Jorge Bracamonte, Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos -CNDH, se pronunció al respecto y recordó que la supuesta ordenanza que declara el centro de Lima como “zona rígida” para manifestaciones públicas fue declarada inconstitucional hace más de 10 años por el Tribunal Constitucional.

Violencia constante

Este episodio de maltrato es reiterativo en el Perú donde, si bien es cierto la homosexualidad no se encuentra penada en ninguna norma, la policía y la Iglesia católica han demostrado intolerancia frente a ciudadanos que desean expresar sus afectos.

Foto: Renzo Salazar (Sin Etiquetas).

Así lo recuerda Jorge Chávez, ex-Presidente del Movimiento Homosexual de Lima (Mhol) e impulsor de la actividad Besos Contra la Homofobia. “Siento que todo (los actos de violencia) viene (orquestado) por la iglesia y sectores conservadores del Estado, porque es una forma de decir no los vamos a dejar avanzar en la reivindicación de los derechos y no visibilizarnos”, sostuvo  Chávez Reyes en conversación con Corresponsales Clave.

Agregó que este tipo de violencia hace que muchas más personas de la comunidad LGTB se indignen y deseen manifestarse en público, toda vez que en los últimos años dicha actividad se ha convertido en una manifestación política que provoca diversas reacciones.

Precisamente en el año 2011, la actividad fue mundialmente conocida tras los fuertes enfrentamientos entre activistas LGTB y la policía, durante una manifestación. En aquella oportunidad una activista lesbiana, debió ser internada de emergencia por los fuertes golpes que recibió.

Organizadores de la actividad, en aquel año, se reunieron con el exministro del Interior Miguel Hidalgo, quién lejos de disculparse por la agresión, justificó la violencia como “cuestiones culturales” y sostuvo que el país aún no se encontraba preparado para este tipo de manifestaciones públicas.

El rechazo de la violencia fue tal que el presidente de la República de ese momento, Alan García, a través de su cuenta de Twitter calificó la represión policial como  “acción exagerada de los miembros de la policía”.

Imagen: Facebook GRUPO D3 CHOK3

Besos Contra la Homofobia en el Perú se remonta al año 2008; aunque ya desde el 2004 la Red Peruana TLGB había realizado “besatones”, la mayoría no llegaron a ser tan violentos como los de los últimos años.

Según narra  Jorge Chávez, la iniciativa provino por imitar una acción que se realiza en Francia y a un grupo de bloggeros se les ocurrió llevarla a sus respectivos países.

En el año 2010, la Asociación Internacional de lesbianas, gays, trans y bisexuales (ILGA) realizó un vídeo mostrando la actividad que se ha extendido por varios países del mundo.

“Besarse en la calle, no debe ser un motivo de vergüenza o represión. Es absurdo que la  policía impida que se realice una actividad que no se encuentra penado por Ley.  Considero que este tipo de actividades ha traído consigo la ayuda de muchos activistas. Ahora muchos sabemos sobre nuestros derechos y cómo defenderlos”, concluyó Jorge Chávez.

El apoyo de América Latina

El rechazo a la violencia homofóbica no se hizo esperar y activistas de distintos países se manifestaron a través de sus cuentas de Facebook, vía Twitter e incluso animaron manifestaciones frente a la embajada de Perú en ciudad de México.

La violencia policial en contra de la diversidad sexual en el Perú ya no pasará desapercibida a nivel global y será rechazada tajantemente por organizaciones y personas que defienden los derechos humanos. La Red GayLatino también lanzó un vídeo en el que activistas de distintas latitudes expresan su apoyo a activistas y miembros de la comunidad LGBT del Perú.

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