La ponencia que aprobó la Corte Constitucional fue presentada por el magistrado Alberto Rojas Ríos, quien declaró que el matrimonio igualitario se aprobaba “… para remediar una situación de discriminación secular contra una minoría sexual en Colombia, en términos de dignidad humana, libertad e igualdad para contraer matrimonio en las mismas condiciones que usualmente lo celebran las parejas heterosexuales”.

Ponencia en Contra

En primera instancia, la ponencia fue negativa, ya que estuvo en manos del magistrado Jorge Pretelt, quien, a pesar de su condición de servidor público, invocó valores cristianos en un país que se ha declarado laico y en el que existe una clara separación entre Estado e Iglesia: “En Colombia, no ser “progresista” y compartir valores cristianos, católicos o de centro derecha se está convirtiendo en una conducta criminalizada por sectores políticos y judiciales muy poderosos”, aseguró.

Aunque Pretelt ha perdido su legitimidad al ser denunciado por corrupción, lo que ocasionó que el Ministro de Justicia y el presidente de la República le sugirieran hace unos meses que renunciara a su cargo para no arruinar el prestigio de la Corte, el magistrado insistió en invocar valores cristianos en su ponencia en contra del matrimonio igualitario.

Luego de la votación, Pretelt salvó su voto (figura por la que se aclara o respalda el voto, en este caso negativo) augurando proféticamente un futuro funesto para Colombia: “La modificación de la figura del matrimonio va a generar un funesto caos en el derecho de familia colombiano”, escribió.

Sin embargo, voces menos cuestionadas y más apegadas al derecho y a la defensa de los derechos humanos se expresaron de manera muy contraria y apoyaron esta decisión que pone a Colombia en la vanguardia de los derechos de los sectores LGBT, ya que tan solo 23 países en el mundo han aprobado el matrimonio igualitario.

Reacciones

La senadora Claudia López escribió en su cuenta de twitter: “¡Ni un paso atrás! Todos adelante a defender lo que el esfuerzo de muchos luchadores logró y la Corte Constitucional protegió.”

Por su parte Manuel Velandia, un activista y promotor de las primeras marchas del orgullo gay en Colombia, se pronunció así: “Ningún juez o notario podrá negarse a celebrar el matrimonio igualitario”.

El activista y delegado por los sectores LGBT ante el Consejo de Planeación Distrital de Bogotá, Miguel Ángel Barriga, declaró en exclusiva para Corresponsales Clave dando la bienvenida al fallo y considerando: “que se cubre un vacío jurídico que la Corte había creado al no nombrar la palabra matrimonio en su sentencia C577/11. Ahora si podemos decir que tanto las parejas del mismo sexo como las heterosexuales tenemos los mismos derechos a la hora de decidir casarnos, que es lo que debemos hacer, pues un derecho se defiende ejerciéndolo. No obstante, aún falta mucho para lograr la igualdad de derechos, pues carecemos de una Ley de Género que asegure la igualdad jurídica de las personas trans, las más vulneradas de los sectores LGBT en Colombia. De igual manera es importante informar a la opinión pública sobre la importancia del fallo”.

Trascendiendo lo jurídico, el abogado activista y director del medio virtual Orgullo Gay, Ricardo Montenegro, manifestó: “Un país donde aún son mal vistas las parejas gays que se toman de la mano necesita de manera urgente un proceso de adaptación a las nuevas realidades y al respeto”.

La lucha de los derechos en materia LGBT no se agota con el matrimonio; es necesario iniciar grandes y profundos cambios sociales y culturales que pueden iniciar con campañas, información y educación en pro de la inclusión y la igualdad de derechos.

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