En la búsqueda por crear un diálogo sobre la Política de sostenibilidad y el proceso de Transición del Fondo Mundial, así como identificar y priorizar los factores de riesgo asociados con dicha sostenibilidad y transición de los proyectos financiadas por el Fondo en América Latina y el Caribe, los días 21 y 22 de marzo, se reunieron en Panamá representantes de sociedad civil y de gobiernos.

El “Foro sobre riesgo para América Latina y el Caribe: Gestión efectiva de riesgos para transiciones sostenibles de programas financiados por el Fondo Mundial” permitió el intercambio de enfoques actuales y prácticas entre los implementadores de proyectos de América Latina y el Caribe (particularmente la sociedad civil) y la Secretaría del Fondo Mundial y sus socios, con el fin de mitigar los riesgo relacionados con la sostenibilidad y evaluar las oportunidades de alineación entre los socios y los suministradores de Asistencia Técnica.

Participación  de la sociedad civil

Representantes de diecisiete países de Latinoamérica y el Caribe participaron del foro y escucharon con cierta incertidumbre y mucha desazón las intervenciones por parte de cada uno de los ponentes que exponían sobre plazos en los que el Fondo Mundial se retiraría de la región y mecanismos para garantizar la sostenibilidad de las actividades en marcha.

Lo cierto es que hace muchos años que se escucha que el Fondo Mundial abandonará nuestra región, el que se presentara una nueva propuesta de transición –como señalaron los participantes- para muchos no era nada nuevo. Hay países, como Colombia, que entraron en este proceso y que pueden ser tomados como un modelo exitoso a seguir en la búsqueda de sostenibilidad.

La participación por parte de la sociedad civil fue muy enriquecedora en cuanto a propuestas que nos servirán para iniciar este proceso de transición. Entre los planteamientos más frecuentes se encontraron: la necesidad de planificar mejor las actividades y los procesos de transición para tener una mejor sostenibilidad, buscar fondos domésticos, abordar la respuesta desde un enfoque de derechos humanos, exigir a nuestros gobiernos su involucramiento en los temas de las tres enfermedades y que asuman su rol y responsabilidades.

Panamá no es elegible para el Fondo Mundial

Panamá, debido a los estudios de índice de riqueza, que lo ubican con una renta media alta, desde hace muchos años no era elegible para subvenciones del FM; sin embargo, fue hasta la ronda 10 que se abrió una ventana para presentar propuestas orientadas exclusivamente a poblaciones en mayor riesgo (PEMAR). Con las novedades planteadas en el Foro, Panamá mantendrá su elegibilidad para malaria y tuberculosis, toda vez que las propuestas de acciones estén muy bien sustentadas con evidencia actual; pero ya no será elegible en el componente de VIH y el gobierno deberá ir poco a poco asumiendo su rol y responsabilidad ante esta epidemia.

Se espera que el proceso de transición, aunque se plantea como el presente, tome al menos entre cinco y diez años.

Los riesgos de la transición y la sostenibilidad

La limitada disponibilidad de datos sobre las enfermedades y el deficiente uso de los mismos, así como el financiamiento limitado para programas orientados a reducir las barreras a servicios vinculadas a los derechos humanos, son algunos de los riesgos que se plantearon en la reunión y que deben ser analizados, discutidos y abordados con mucha pertinencia.

Es importante empezar por promover un análisis de riesgos, con la participación de todos los sectores, así como un diálogo y consultas sobre propuestas y estrategias que sean incorporadas en un plan de transición. En todos estos procesos y en la búsqueda del mejor camino, tanto el gobierno, la sociedad civil como los técnicos, incluyendo al Fondo Mundial y los organismos subregionales, deberán trabajar hombro a hombro para lograr un buen proceso de transición para los países de Latinoamérica.

César Núñez (ONUSIDA) y Annelise Hirschmann (Fondo Mundial).

El cierre

Las palabras de cierre del foro estuvieron a cargo de Annelise Hirschmann, Gerente Regional para América Latina y el Caribe, quien hizo énfasis en copiar los modelos de transición exitosos presentados en el foro y recomendó ser más arriesgados en la búsqueda de fondos de manera doméstica. Por su parte, César Núñez de Onusida, indicó que cada día existen menos recursos para el trabajo en VIH y que los países de la región LAC deben realizar un trabajo arduo, de la mano con la sociedad civil, para poder ganar la batalla contra las tres enfermedades; de igual forma invitó a la sociedad civil a ser parte de la Reunión de Alto Nivel que se realizará en el mes de junio en Nueva York y animó a que, desde cada una de nuestras organizaciones, aportemos de una u otra forma nuestro sentir sobre la respuesta al sida a través de nuestras cancillerías, que deberán recibir nuestras inquietudes.

El Foro volvió a tocar un tema que hace más de cinco años ronda en la región y que cada vez es más evidente: el retiro de las fuentes de cooperación internacional de América Latina es una realidad, como lo es la “despriorización” de la respuesta al VIH en la agenda mundial. El mensaje es claro: hay que mirar hacia dentro, a los presupuestos nacionales, a las oportunidades de financiamiento locales, para encontrar los recursos. Y hay que mirar a los lados, a aquellas luchas a las que debimos tomar la mano hace muchos años, cuando estuvimos muy ocupados ejecutando actividades en nuestro pequeña parcela de desarrollo. Estamos a tiempo.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.