Con una declaración conjunta en que criticaron la respuesta gubernamental al VIH, las organizaciones de la sociedad civil de Arica, ciudad en el extremo norte de Chile, conmemoraron la 27ma Vigilia Nacional por las personas fallecidas a causa de sida, actividad que incluyó una caminata y el encendido de velas en la que participaron un centenar de personas.

Caminata con velas en memoria de los fallecidos por Sida en Arica-Chile.

En específico, alertaron que la ratificación de la meta 90-90-90 de ONUSIDA, por parte del estado chileno, podría significar estandarizar a “un solo esquema de tratamiento antirretroviral (ARV) para todas las personas que conozcan su serología positiva, pasando por alto las consecuencias secundarias que producen los medicamentos”, y, por lo mismo, pasar por alto el derecho humano a recibir medicamentos adecuados para la condición de salud.

Asimismo, las organizaciones denunciaron que ha habido desabastecimiento de medicamentos ARV en el sistema público de salud, específicamente en el hospital de Puerto Montt, debido a problemas de gestión para la compra de los medicamentos para el año en curso del Fondo Nacional de Salud y de la Central Nacional de Abastecimiento, ambas instancias pertenecientes al Ministerio de Salud.

Las organizaciones firmantes fueron la Casa de Encuentro de la Mujer (CEDEMU), la Red Nacional de Pueblos Originarios en Respuesta al VIH – Sida (RENPO), la Red de Acción por los Derechos de la Mujer de Arica, el Consejo Autónomo Aymara, el Centro por el Desarrollo Integral de la Salud y Educación Sexual (C- DISES), la organización trans “Bárbara Cancino”, la organización Juntos por la Vida de la Red Vivo Positivo, la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA (ICW) y la red de comunicadores en respuesta al VIH.

Personas de Arica con capuchas en la vigilia para simbolizar que la pandemia no tiene rostro.

Esta declaración, que pueden leer completa en este vínculo, fue altamente significativa en la medida que la Región de Arica y Parinacota ha tenido, por décadas, la tasa de VIH más alta del país y porque desde el inicio de la pandemia ya han muerto en esa región 173 personas por esa causa.

En la vigilia, leyeron el documento las dirigentes Sandra Bravo de CEDEMU, Hortencia Hidalgo de RENPO y Milena Molina del Colectivo de Mujeres Afrodescendientes “Luanda”, luego de lo cual parte de los asistentes se colocaron capuchas negras para simbolizar que la pandemia no tiene rostro, género, edad ni identidad.

Hidalgo leyó, en específico, la posición de RENPO Chile, organización que acusó al estado de no cumplir con la garantía del derecho a la salud para las personas indígenas en el ámbito del VIH. “A pesar de la evidencia epidemiológica que indica que las primeras naciones tienen más riesgo de morir a causa del sida, el gobierno no implementa campañas de prevención ni adecúa culturalmente los programas de diagnóstico, tratamiento y control del VIH”, afirmó.

Por lo mismo, reiteró que sin participación de los pueblos originarios no se logrará la meta 90-90-90 y que sin el reconocimiento de los sistemas médicos indígenas no puede haber Tratamiento 2.0. Por último, exigió que se cumpla a cabalidad el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el ámbito del derecho a la salud.

Sandra Bravo de CEDEMU Arica lee parte de la declaración de la sociedad civil en el Candlelight

En un ámbito más local, las organizaciones de la sociedad civil de Arica manifestaron su molestia por el hecho que la instancia conocida como Respuesta Regional Integrada de Prevención del VIH y de las Infecciones de Transmisión Sexual (RIPP), “no tenga una resolución legal por parte de la autoridad de salud que valide el trabajo, experticia y conocimiento de la sociedad civil que integra dicha respuesta”.

Fue así que esta postura crítica frente al gobierno significó que, este año, la vigilia o Candlelight Memorial, en el extremo norte de Chile, tuviera dos conmemoraciones paralelas: una convocada por el gobierno y otra por la sociedad civil, luego de una década de mutua colaboración para organizar este memorial por las personas fallecidas a causa de sida.

En efecto, las dudas planteadas sobre la capacidad del país frente a la meta de 90% de personas con diagnóstico, 90% con tratamiento y 90% con carga viral indetectable, abre un interesante debate ad portas de la Reunión de Alto Nivel sobre VIH de Naciones Unidas: “¿cuenta el estado de Chile con los recursos económicos, físicos y profesionales para dar cumplimiento a este compromiso internacional?”.

#CandleLight2016

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