La citación del Ministro de Salud y Asistencia Social al Congreso de la República, las conferencias de prensa, la diseminación de un comunicado que emitieron las organizaciones de sociedad civil a través de uno de los principales periódicos del país y una consistente presión al área de cooperación internacional del Ministerio no fueron suficientes para movilizar la firma del Convenio Marco con el Fondo Mundial, el cual permitiría la recepción de más de 12 millones de dólares (97 millones de quetzales) para la respuesta al sida, la tuberculosis y la malaria.

Desde abril, algunos representantes de la sociedad civil vinculados a la respuesta a la epidemia señalaron la necesidad de movilizar la firma del acuerdo que acogería las directrices de las futuras subvenciones del Fondo para sostener la respuesta nacional al sida, la tuberculosis y la malaria.

El desconocimiento por parte de las y los responsables del gobierno, supuso el tránsito del documento entre el Ministerio de salud, el Ministerio de finanzas, la procuraduría general de la nación, la secretaría general de la presidencia y el Ministerio de relaciones exteriores en varias ocasiones, sin tener la claridad necesaria de quien debía asumir la firma del documento. Al final, el Ejecutivo acreditó al Ministerio de Salud y Asistencia Social como firmante con plenos poderes. Luego de un largo paseo por las diversas instancias, finalmente el 4 de mayo se envió el documento a Ginebra para su revisión y firma. Se espera que el 12 de mayo Guatemala tenga de vuelta el documento para que el Congreso de la República ratifique el acuerdo.

Todo esto no revestiría mayor reto de no ser porque las sesiones ordinarias del Congreso de la República se cierran este viernes 13 de mayo y la agenda ya ha sido cerrada.

Acciones de incidencia para el respeto de las poblaciones LGBT, provisión de preservativos y algunos medicamentos para el VIH, acceso a medicamentos para tuberculosis y múltiples acciones para detener la malaria estarían en riesgo de no ratificarse el acuerdo en el más breve plazo.

El inicio de la subvención de tuberculosis está previsto para el 1 de julio, es la prioridad por ahora, aunque las organizaciones de la sociedad civil involucradas en los procesos del Fondo Mundial consideran que seria ideal movilizar los tres dictámenes, que allanen el camino también para la propuesta de malaria y VIH.

En palabras de Aldo Dávila, representante de la Red de Derechos Humanos y VIH de Guatemala y su observatorio, “el proceso ha sido  sumamente desgastante y complejo para la sociedad civil, quien ha asumido buena parte de las acciones de incidencia. Resulta incomprensible la ineficiencia por parte del Estado de Guatemala considerando la actual crisis del sistema de salud, el cual se encuentra colapsado y paralizado debido al desfinanciamiento y la huelga general convocada por los sindicatos”.

Ahora las organizaciones de sociedad civil y los activistas por el respeto de las personas que viven con VIH y las comunidades LGBT tienen en sus manos las versiones escaneadas del acuerdo firmado. Con ese documento acudirán al Congreso de la República para solicitar audiencias con el Presidente del mismo, para que se programe una sesión extraordinaria para la ratificación del acuerdo.

El escenario se presenta muy complicado. El Congreso está inmerso en investigaciones y procedimientos relacionados al desafuero de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, lo cual podría distraer la atención por algunos días más.

Aunque el diálogo político con las bancadas “sensibles” y aliadas se inició desde hace varias semanas, los cortos tiempos obligan a vigorizar las acciones de incidencia de las organizaciones sociales para la ratificación inmediata del convenio.

Para dar seguimiento a esta situación y establecer comunicación directa con los congresistas, se usará el hashtag #GuatemalaApruebaYa en Facebook y Twitter. Todos y todas pueden sumarse.

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