A través de esta marcha, cuyo alcance es inédito en América Latina, se le exige al Estado que tome medidas concretas sobre las manifestaciones de la violencia machista ya que, tanto en este contexto como en el resto del mundo, son los entes estatales quienes invisibilizan y perpetúan en mayor medida, tanto por acción como por omisión, las manifestaciones de la violencia machista.

A Susana la mato su marido, luego de años de maltrato verbal y físico. Su madre grita #niunamenos.

Desde la propuesta de Ni una Menos la violencia machista “es aquella que se ejerce mediante toda acción, u omisión, dentro del marco de una relación desigual de poder, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como privado, afecta tu vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, y por el hecho de ser o sentirte como una mujer”. Una de las consecuencias concretas más nefastas de estos tipos de violencia es el feminicidio, que lamentablemente está presente en todas las sociedades del mundo. En Argentina, el 2015 murieron 286 mujeres víctimas de la violencia machista y en los primeros 100 días de este año van 66 nuevas muertes.

Las exigencias que se plasmaron en un comunicado difundido bajo el hashtag #DelaFotoalaAccion incluyen (a) Implementar con todos los recursos necesarios y monitorear el plan nacional de acción para la prevención, la asistencia y la erradicación de la violencia contra las mujeres, tal como lo establece la ley n°26.485. (b) Garantizar que las víctimas puedan acceder a la justicia, atendidas  por personal capacitado e idóneo para recibir las denuncias. (c) Elaborar el registro oficial único de víctimas de la violencia en contra de las mujeres. Realizar estadísticas oficiales y actualizadas sobre feminicidio que hagan posible el diseño de políticas públicas efectivas. (d) Garantizar y profundizar la educación sexual integral en todos los niveles educativos, para formar en la igualdad y para una vida libre de discriminación y violencia machista. Sensibilizar y capacitar a docentes y directivos y (e) Garantizar la protección a las víctimas de violencia.

Algunas de las exigencias de participantes de la marcha.

Es importante destacar que en la multitudinaria movilización que se llevó a cabo desde la Plaza Congreso en la ciudad de Buenos Aires, se mostraron diferentes consignas inclusivas y visibilizadoras sobre las consecuencias y manifestaciones de estos tipos de violencia. Al grito Ni una Menos, cientos de personas alzaron pancartas, realizaron propuestas artísticas que hacían referencia a otras aristas de la problemática: los transvesticidios, la violencia cotidiana, la trata de mujeres y niñas, la necesidad de la despenalización de la interrupción del embarazo, la crianza diferenciada y consolidada en la asimetría de poder entre varones y mujeres, la lesbo, bi y trasfobia, problemáticas que afectan a toda la sociedad, que se encarna en personas concretas que lo sufren en la cotidianidad y que requieren respuestas efectivas del Estado.

Transvesticidios

Egresada del Bachillerato Mocha Celis y presente en la Marcha #niunamenos.

Durante el año 2015 se registraron 13 asesinatos a personas trans por su condición de género autopercibida. En la mayoría de los países del mundo, las personas transgénero y transexuales forman parte de las minorías más excluidas, puesto que no tienen derecho a la identidad y esto limita otros derechos como a la educación y al trabajo. En Argentina, si bien se cuenta con ley de identidad de género, la vida de estas personas sigue estando al margen, contando con oportunidades académicas limitadas y un acceso al trabajo casi nulo, lo que las acerca al trabajo sexual como única fuente de sustento; adicionalmente, sufren diferentes tipos de violencia en la vida cotidiana, una mujer trans comentó para Corresponsales Claves en la marcha: “la violencia es mi día a día, en las miradas, en los comentarios, en los gritos de la calle, en la violencia de la policía (…) sabemos que esto se trata del sistema machista, capitalista, (que) nosotras vivimos aún día a día en cada momento de nuestra vida. Merecemos ser respetadas, yo soy trans femenina y siento que matar a una mujer trans es feminicidio”.

La violencia atraviesa diversos aspectos de la vida, entre ellos el de la salud

En este sentido María Eugenia Gilligan, presidenta de la Red Argentina de Mujeres que Viven con VIH-SIDA mencionó a Corresponsales Claves: “Las mujeres que vivimos con VIH estamos aún más vulnerables a ser parte de un femicidio; muchas veces si decimos que tenemos VIH podemos ser víctimas de violencia en todos sus tipos y hasta de un feminicidio. El VIH atraviesa muchas etapas de la violencia (…). En un estudio que realizamos, se supo que el 87 por ciento de mujeres encuestadas vivió situaciones de violencia antes y después de su diagnóstico, esto es gravísimo (…). Es importante que todas las organizaciones participemos de esta marcha porque nos tenemos que unir y alzar nuestras voces para que esto no siga sucediendo”.

Ni una Menos se abre como un llamado a la igualdad, a la libertad y a la necesidad de mirar con otros lentes; unos que incluyan el respeto por la vida de todos y todas, en todas sus dimensiones y escenarios, para esto es necesario pasar de la foto a la acción.

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