El Ministerio de Derechos Humanos y el Instituto de Estadística y Censos de la Provincia Argentina de Misiones presentaron el informe “Conociendo a la Población Trans”, hace poco más de un mes en el marco del “Día de Lucha y Reflexión contra la Discriminación por Orientación Sexual o Identidad de Género”. El documento dio a conocer, de forma preliminar, las condiciones de vida de la población trans.

Galo Barreto, hombre trans, participó activamente en el relevamiento de personas trans.

Corresponsales Clave conversó con Galo Maximiliano Barreto, activista de la Red Federal de la Diversidad, quien comentó su experiencia respecto del recojo de información y sobre los resultados del estudio: “la experiencia de la formación y el trabajo en terreno con respecto al relevamiento de personas trans fue algo muy enriquecedor; uno puede toparse con distintas realidades, conocer más, charlar con los y las protagonistas,  lo que más rescato fue el trabajo de campo con los compañeros y compañeras, de charlar y compartir, que vean lo importante que era ese relevamiento para nosotros para que podamos, más adelante, acceder a la salud, a la educación, a la justicia que durante tanto tiempo no lo pudimos hacer por falta de información, por a falta de presencia del Estado, me enriqueció muchísimo el trabajo realizado

En el eje de salud, a través de este estudio se pudo conocerse que el 67,3% de las personas trans en Misiones carecen de cobertura de salud, poco más de un quinto (21,8%) del total cuentan con obra social incluyendo la Obra Social para Jubilados y es muy pequeño el número de encuestadas y encuestados que cuentan con prepaga o planes de salud; esto como consecuencia de la falta de inclusión laboral dado que las personas que cuentan con trabajos formales, aportan a las obras sociales.  Esto quiere decir que la mayoría de la población trans carece de cobertura de salud y debe recibir atención en el Sistema Público de Salud.

En cuanto a los procedimientos médicos que se practican las personas trans, el 54,6% del total realizó tratamiento hormonal, pero la mayoría lo hizo sin control o seguimiento médico (71%).

El informe profundiza sobre las prácticas analizadas para la feminización o masculinización del cuerpo. Así, “las mujeres trans se realizaron implantes mamarios en un 35,7% de los casos, y la mayoría de esas intervenciones se realizaron en clínicas privadas (80%). Otra práctica que era de vital importancia conocer era la inyección de siliconas industriales u otros líquidos en caderas, mamas o glúteos, dado el grave riesgo de salud que acarrea su colocación. El 57,1% del total de las personas encuestadas se hizo inyecciones de este tipo. Las encuestadas manifestaron, en su gran mayoría, su deseo de removerse las mismas y reemplazarlas por prótesis o implantes autorizados.  Los hombres trans manifestaron que utilizan fajas o vendas en un 18,2%, siendo las más utilizadas las vendas elásticas o los binder (camiseta compresora).”

El estudio, según Barreto, es un granito de arena para algo que puede ser mucho más grande, de que podamos cambiar nuestras realidades, de que podamos estudiar o tener un trabajo. Me quedaron anécdotas de como las compañeras quieren salir adelante pero no saben cómo modificar esa realidad y que muchas veces necesitan el apoyo de sus padres o del Estado, que fue un Estado presente al momento de dictar la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad, pero una cosa es la ley y otra la práctica y muchas veces a la hora de la práctica hay muchos errores que hacen que la ley sea letra muerta.”

El eje de la salud se relaciona íntimamente con las percepciones de discriminación, ya que esta puede provocar la desvinculación con el sistema de salud pública.  El informe señala que “el 39,1 % del total de la población entrevistada debió abandonar algún tratamiento médico por ser discriminado y el 34,8% dejó de concurrir a un centro de salud”.

En la presentación del estudio, la Ministra Secretaria de Derechos Humanos, Lilia Tiki Marchesini, dijo que se buscaba contar con un mapeo de la población trans y de esta forma poder coadyuvar con otros organismos en las políticas que sean necesarias.  A su tiempo, la Directora Ejecutiva del Instituto de Estadística y Censos, Silvana Labat comento que “a raíz de este relevamiento, es la primera vez que tenemos datos ciertos sobre la población trans, cómo vive, el nivel educativo que tiene…se trató de captar la mayor cantidad de aspectos que hacen a la calidad de vida de estas personas”.

En la presentación del informe se suscribió un acuerdo con el fin de actualizar la base de datos de personas trans todos los años a fin de poder avanzar en políticas públicas que permitan a travestis, transexuales y transgéneros ejercer sus derechos humanos en igualdad real de oportunidades. Con esta iniciativa también se pretende que, desde el norte argentino, se influya a todas las provincias del país.

“Creo que hay mucho por trabajar, no solo desde la sociedad civil sino también por parte del Estado que vea nuestras realidades, que lleven las leyes a la práctica.  Solo si se unen estos dos actores puede ocurrir un cambio”, dijo al respecto Barreto.

Si bien Galo Barreto consideró que el formulario de la encuesta tuvo errores, cree que a partir del convenio celebrado entre los organismos públicos podrán subsanarse y actualizarse la base de datos para poder tener información más completa sobre la población trans, ampliando las preguntas a otras cuestiones de salud y haciendo un abordaje más amplio.

Antecedentes

En el año 2014 el Ministerio de Derechos Humanos y el Instituto de Estadística y Censos de Misiones firmaron un Convenio que tenía por objeto realizar el Relevamiento de Personas Trans en todo el territorio de la Provincia.

Luego de varios meses de trabajo entre ambos organismos y la Asociación LGBT Misiones, se elaboró la Encuesta y el Manual del Encuestador, se formaron encuestadores y encuestadores.  Entre los meses de agosto a noviembre del 2015 se aplicó la encuesta y luego de tabulados los datos, se elaboró el informe que pueden encontrar en este vínculo.

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