El pasado 20 de mayo se constituyó oficialmente en Chile, la mesa de Participación Nacional de VIH/SIDA y Derechos Humanos que reúne a representantes de organizaciones de la sociedad civil y de otras instituciones públicas, con el objetivo de generar una instancia nacional abocada a analizar, diseñar e implementar estrategias para fortalecer la respuesta al VIH , la mesa sido celebrada como un hito, que permitirá mejorar las políticas públicas con participación e inclusión de las poblaciones claves.

Reunión de trabajo de la Mesa.

Para garantizar un abordaje más integral y transversal en la respuesta al VIH, además de diez organizaciones de la sociedad civil, la instancia reúne además diversas instituciones públicas, tales como el Ministerio de Salud, Ministerio de Educación, el Servicio Nacional de la Mujer, el Instituto de la Juventud, Ministerio de Justicia, la Gendarmería de Chile, además de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONUSIDA en calidad de observadores.

La encargada de abrir la jornada fue la Ministra de Salud, Carmen Castillo, quien señaló la mesa como un avance importante en un tema prioritario para el país que busca mayores grados de equidad e inclusión social. “La generación de esta instancia única, nacional, abocada a analizar, diseñar e implementar estrategias para fortalecer las políticas públicas en materia de VIH/sida y derechos humanos, es una necesidad planteada por gran parte de los actores aquí presentes. Por eso, agradezco la acogida que esto ha generado en todas y todos los involucrados en este proceso, su ánimo constructivo, y las ganas de facilitar y ser parte activa de este espacio de intercambio”, señaló Castillo.

Aprovechando la presentación del Reporte sobre la Misión Conjunta OPS/ONUSIDA tratamiento 2.0 y metas 90/90/90 para la expansión y la Sostenibilidad de la Atención Integral al VIH, Paloma Chuchi, representante de la OPS, señaló que está pendiente la tarea de disminuir la mortalidad por sida, estableciendo como líneas de trabajo la detección e ingreso precoz a tratamiento y la adherencia a la atención.

Participación de la sociedad civil

En lo que respecta a la participación de la sociedad civil, cabe destacar que los representantes fueron elegidos por sus propios pares en un proceso democrático que aseguró la presencia regional. Este proceso, no exento de polémica, permitió generar un mecanismo de participación inédito en Chile, en el cual las mismas organizaciones de forma independiente presentaron candidaturas para ser referentes de la mesa nacional, ello permitió que 10 instituciones, de un universo de 53 ONG convocadas, obtuvieran las votaciones necesarias para ser elegidos.

Organizaciones de gobierno, agencias de cooperación y sociedad civil participan de la Mesa

Se han escuchado voces que cuestionan la legitimidad y transparencia en el proceso de elección. Tal es el caso del sindicato de trabajadoras sexuales trans Amanda Jofré, cuya asesora técnica, Krisna Sotelo, sostuvo al medio electrónico el Desconcierto que Ninguna de las 10 organizaciones con personalidad jurídica somos parte de la mesa porque la forma en que realizaron esta convocatoria, no tiene todos los aspectos democráticos inclusivos que debiese tener”. La necesidad de llenar un formulario en internet para participar del proceso es una de las principales barreras que señaló Sotelo, ya que la mayoría de la población trans no tiene escolaridad completa ni los medios económicos para usar internet.

La Red Nacional de Pueblos Originarios, Renpo, también denunció discriminación y exclusión de la mesa. Willy Morales, dirigente de la Red, apeló al convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, donde se señala que la salud de los pueblos indígenas debe ser prioritaria, para exigir la participación directa de su representada.

Morales fue enfático en señalar que Chile no puede firmar convenios internacionales sin el reconocimiento de la medicina indígena y sus propios prestadores de salud.

El presidente de Vivo Positivo, Manuel Jorquera, también criticó la conformación de la mesa y señaló que ésta refleja la voluntad política de la actual ministra, que, según Jorquera esconde a través de estas actividades la falta de trabajo efectivo.

Sin embargo, si bien las críticas son altamente aceptables, lo cierto es que ambas organizaciones tuvieron conocimiento desde el inicio del proceso y sus particularidades, además, tuvieron la oportunidad de efectuar recomendaciones para la constitución de la mesa y la implementación del mecanismo de elección, pero declinaron participar y presentar candidaturas para la elección de los referentes, requisito indispensable para formar parte de la mesa.

Por otra parte, es pertinente señalar que en la mesa nacional se cuenta con una representante de la comunidad indígena Huiliche, elegida como referente por las organizaciones, asegurando la participación de los pueblos originarios.

La creación de esta Mesa y la participación democrática –a pesar de sus limitaciones- en la respuesta al VIH en Chile son algo inédito y una buena práctica a replicar; con ello se eliminaron las tradicionales prácticas de realizar procesos a espaldas de las comunidades y colectivos de la sociedad civil con trabajo en estos temas.

Importancia de la Mesa

La realización de esta mesa supone un importante avance en el desarrollo de estrategias dentro de la respuesta al VIH, se aleja del enfoque estrictamente biomédico para abarcar una mirada más transversal, que incluya la opinión del mayor número de actores desde sus diversas competencias.

Si bien entre los logros a destacar desde el país del sur, tenemos que el Ministerio de Salud registra que cerca de 22 mil 500 personas reciben tratamiento antirretroviral en el Sector Público de Salud, el cual está asegurado por las Garantías de Acceso Universal (AUGE), y destaca el acceso a exámenes de diagnóstico y control. También debe resaltarse que la transmisión del VIH de madre a hijo alcanzó el 1%, estando en vías de ser declarado como país con transmisión vertical del VIH eliminada; según estimaciones oficiales, al menos 15.000 personas viven con VIH-Sida sin conocer su diagnóstico.

La necesidad de conformar esta mesa era urgente y evidente. En Chile los nuevos diagnósticos aumentan cada año, sobre todo dentro de la población joven, producto de la ausencia de políticas que apunten a la prevención.

En este contexto, según la reflexión del representante del PNUD, Antonio Molpeceres, “este primer encuentro sentará las bases para el afianzamiento de un trabajo conjunto y coordinado a nivel interinstitucional, contribuyendo al cumplimiento de una de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 3: Poner fin a la epidemia del sida para 2030”.

La ministra de salud destacó en la reunión que una de las áreas más deficitarias en el sistema de salud, tiene que ver con el respeto a la dignidad de las personas que se atiende. “La labor siempre es incompleta si no abordamos con fuerza el combate al estigma y la discriminación social que acompaña a muchas personas que viven con VIH/SIDA”, señaló.

Aunque presenta tareas pendientes para la plena inclusión de todas las poblaciones afectadas en la discusión de las políticas públicas; la constitución de esta mesa es un buen primer paso para relanzar la respuesta al VIH en Chile y poner fin a la epidemia.

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