Ayer, y hoy jueves, oradores de muy alto perfil, entre los que destacaron la Princesa Estefanía de Mónaco, representantes de los Ministerios de Salud y Primeras Damas  de Zambia, Botswana, México, Ucrania, Costa Rica, India, Rusia, Armenia, Kenia, Cuba, Namibia, Francia, Chipre, Senegal, Tailandia, Zimbabue, Alemania, Suecia, Costa de Marfil y Panamá; el ministro de salud guatemalteco estuvo ausente, pese a haber confirmado hace apenas un par de días, su presentación ante la asamblea general y, que presidiría la delegación nacional junto a representantes de sociedad civil.

Su participación se ha limitado a un escueto y evasivo discurso que hizo llegar a la Misión permanente de Guatemala en las Naciones Unidas. Pese a la presión de representantes de sociedad civil, que también integraron la delegación, para que incluyera en el discurso los retos de las poblaciones clave -que seguramente será leído por el embajador José Alberto Sandoval-, no se ha recibido respuesta alguna.

Frente a discursos maduros y coherentes como el del Ministro de salud de México –Doctor  José Narro Robles- quien manifestó que  “Para enfrentar la epidemia es fundamental que las poblaciones más afectadas sean explícitamente nombradas y resaltadas: hombres gay y otros hombres que tienen sexo con hombres y sus parejas femeninas, personas trans, hombres y mujeres trabajadoras sexuales o personas que usan drogas inyectables. El desinterés o la negación no forman parte de la solución, no podemos ocultar su existencia e ignorarlas. Invito a todos los países en un marco de respeto a los derechos humanos, a construir sociedades incluyentes, donde nadie se quede atrás y todas las personas tengan los mismos derechos, les invito a reunirse y escuchar a las poblaciones clave e incorporarlas de manera efectiva en la respuesta de cada país, así como a abordar los temas de la diversidad sexual y combatir la homofobia y transfobia social. Solo así lograremos nuestros propósitos. Por ello, es imperativo eliminar las normas que favorecen la discriminación de la comunidad LGBTI”, el discurso enviado por el ministro Cabrera ofende por su simpleza y carácter evasivo de las responsabilidades que debe asumir un gobierno en un país fuertemente afectado por la epidemia y donde la vulneración de los derechos de las personas LGTBI es cotidiana.

Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas en discurso de apertura.

El diputado Ronald Arango –presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, que también integra la delegación- ha manifestado su intención de citar al Ministro Cabrera para que explique y justifique –si es posible- su ausencia y falta de posicionamiento estratégico en este encuentro global que marca la pauta para la respuesta a la epidemia, así como la posibilidad de articular iniciativas regionales.

Marco Polo Yancor, director ejecutivo de Colectivo Amigos contra el sida (CAS), parte de la delegación por la sociedad civil, señaló a Corresponsales Clave que “ es preocupante la ausencia de la representación del gobierno de Guatemala en esta reunión de alto nivel sobre VIH, lo que pone en entredicho el interés por resolver el problema de VIH en Guatemala o dar respuesta a las necesidades de las poblaciones clave en nuestro país”.

Quedan pocas horas para que la representación de Guatemala se pare frente al podio y señale sus prioridades para responder al VIH. Quedan pocas horas para que el discurso incluya las necesidades de los hombres gay y las mujeres trans, de las trabajadoras sexuales, y vaya más allá de la mención tangencial de las comunidades indígenas, sin  hacerlas parte de las estrategias que requiere el país para cambiar el rumbo de la epidemia.

Al momento de escribir esta nota, el ministro Cabrera se encontraba en el departamento de San Marcos, en Guatemala, en una actividad del ejército guatemalteco.

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