Dentro del marco de la cuadragésima sexta asamblea de las Organización de los Estados  Americanos (OEA), que se realiza en República Dominicana del 13 al 15 de Junio se suscitaron actos violatorios de los derechos de la comunidad LGTBI, específicamente contra las mujeres trans, hechos que por varios minutos detuvieron el discurso del secretario general del organismo, Luis Almagro.

Desde las primeras horas de la mañana del domingo los ánimos  estaban caldeados debido a enfrentamientos que se suscitaron entre grupos más radicales o menos radicales de sociedad civil en diversos temas que se discutían, como protección del medio ambiente, derechos humanos, entre otros. Por otro lado, algunos grupos vinculados al sector religioso habían mostrado su rechazo a los miembros de la comunidad trans que se encontraban en el lugar. A pesar de todo ello, la reunión seguía su curso.

La trifulca sucedió cuando una mujer trans utilizaba el baño de mujeres y un hombre católico fundamentalista reaccionó de manera violenta, la insultó e intentó sacarla por la fuerza del lugar de la reunión, llegando incluso a la violencia física cuando intentó tomarla por el cuello, hecho que detuvo un guardia de seguridad del hotel.

Fue de tal magnitud la agresión y la respuesta beligerante de la organizaciones defensoras de derechos de la comunidad LGBT que la Asamblea estuvo a punto de ser suspendida, ya que los grupos religiosos no respetaron el momento del discurso del Secretario General de la OEA y desde el mismo salón donde se celebraba la asamblea vociferaron insultos hacia la población LGTBI y su supuesta violación a la Constitución por pretender usar el baño de “las mujeres”.

Nairobi Castillo, una activista trans que se encontraba en el lugar, contó a Corresponsales Clave que quienes comenzaron el incidente se quitaron la parte de arriba de la ropa para mostrar que ellas sí eran mujeres de verdad, a lo que no respondieron. Solo respondieron cuando les increparon que usar el baño de mujeres era violatorio de la ley.

El hecho ocurrió a solo horas de la tragedia de Orlando, en Estados Unidos, donde cincuenta personas LGTBI fueron asesinadas, en lo que ha sido considerado como un crimen de odio, incluso por Luis Almagro al referirse al tema, quien en su discurso del domingo dijo que: todo lenguaje o acción discriminatoria hacia la población LGBTI trae violencia, esta debe ser desterrada…no podemos permitir ni una muerte mas”.

Al terminar la ceremonia de inauguración, las personas trans se movilizaron para llamar la atención de todos los presentes al tiempo que gritaban que también son seres humanos, sujetos de derechos y no van a permitir que se sigan dando episodios como el que vivieron hoy; asimismo, expresaron su desconcierto de que la violencia y la transfobia se hubiera suscitado en un espacio donde se trata de visibilizar las fallas de los diferentes sistemas del hemisferio.

Rossanna Marzan del grupo de la Diversidad Dominicana, expresó a Corresponsales Clave su descontento ante este acto “de intolerancia e irrespeto proclamado por un grupo de fundamentalistas religiosos que se disfrazan de defensores de derechos para sembrar caos, homofobia y rechazo hacia la población LGBTI que busca ser visible ante una sociedad condenatoria que sataniza el  derecho a la diversidad y a la libre elección sexual”.

Lo sucedido en las instalaciones donde se realiza la Asamblea de la OEA deja en evidencia que aun desde las mismas organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la protección de los derechos humanos hace falta mayor sensibilidad y respeto ante temas que son de vital importancia para poblaciones en situación de vulnerabilidad a la violencia y marginación.

Resulta contradictorio este y otros episodios de violencia que se generaron en el día domingo en un espacio llamado al diálogo, al consenso y a la búsqueda de soluciones a conflictos que en materia de derechos humanos afectan a todos los estados miembros de lo OEA.

Es propicio el momento para llamar a la sociedad civil a ser respetuosos de la diversidad, también a exhortar a los grupos menos sensibles a que se informen y respeten las posiciones de los demás para hacer posible un ambiente de trabajo en equipo que permitan dar respuesta efectiva a las demandas de todos.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.