Desde la tercera semana de mayo, aproximadamente, hasta la primera semana de julio, la ciudad de La Paz, en Bolivia, se vistió de los colores del respeto, diversidad e inclusión. El Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP) y el Consejo Ciudadano de las diversidades sexuales y genéricas del Municipio de la Paz llevaron adelante una variada agenda que llenó a la ciudad y a sus habitantes de los colores del arcoíris.

En cumplimiento de la Ordenanza Municipal 279/4 de 2008, se realizó una serie de actividades reivindicativas con la población LGTB del municipio paceño, entre las cuales se resalta como un hito, el abanderamiento de los edificios públicos más importantes, así como de sus sub-alcaldías, Max Paredes, Cotahuma, San Antonio, Periférica, Mallasa y la subalcaldia rural de Hampaturi, comprobando de esta forma que este símbolo de la diversidad puede ondear y compartir espacios con las naciones  de pueblos originarios.

También se izó la bandera en la principal avenida de la ciudad, Marical Santa Cruz, como una respuesta e identificación del municipio, se colocó un crespón negro en la misma por la masacre de Orlando. La ciudad de La Paz está a 3640 metros sobre el nivel del mar, es decir es una de las ciudades más altas del mundo, por ello se dice ahora que la bandera del arcoíris flameo  en lo más alto del  mundo.

Veladas de poesía, tertulias, noches de cine, actividades académicas con la universidad mayor de San Andrés y un concurso de afiches con mensajes afirmativos  que fue organizado por la Unidad de Diversidades Sexuales y el Consejo ciudadano de las diversidades sexuales  genéricas del Municipio de La Paz,  dieron realce a la ciudad que desde hace un año se puso a la vanguardista en cuestión de derechos humanos cuando creó la Unidad de Diversidades Sexuales dependiente del GAMLP, liderada por Silvia Sánchez.

Marcha de las Diversidades Sexuales

Antes del 2 de julio se pintaron de colores los pasos de cebra del recorrido de la Marcha de las diversidades sexuales que copó la cobertura de los medios de prensa de la municipalidad.

La Marcha del Orgullo LGTB abrió como telonero el mes de las fiestas julianas, mes de festejos recordatorios de la revolución del 16 de Julio de 1810. Este año, la marcha fue encabezada por el alcalde junto a su esposa, concejales , asambleístas, autoridades y directorio del consejo ciudadano, quienes recibieron a la caravana que partió de la Plaza del Estudiante hasta la Plaza Camacho, donde vendedores y comerciantes aprovechaban la oportunidad para ofrecer sus servicios.

“La Paz y el gobierno municipal no permitirán ningún tipo de acto de homofobia, ni discriminación”, dijo el alcalde de la ciudad de la Paz , Luis Revilla Herrero, en referencia a la marcha de iglesias fundamentalistas que se realizó en la ciudad de Santa Cruz en contra de la recién aprobada Ley de Identidad de Género; asimismo, hizo una felicitación desde el palco oficial al pueblo paceño por demostrar una vez más su vocación inclusiva, diversa e integradora  y así destacar a la sede de gobierno.

Celebración a pesar de las amenazas  y advertencias

Este año fue peculiar y único ya que además de reivindicar los derechos de la población LGTB, se promulgó la Ley de Identidad d género, la cual suscitó una serie de actos homofóbicos y transfóbicos sin precedentes en Bolivia, entre los cuales se sucedieron marchas homofóbicas, amenazas a discotecas de encuentro de la población LGTB, amenazas de atentados a las marchas del orgullo que se ha ido desarrollando en los diversos departamentos del país.

Sn embargo, las amenazas no hicieron retroceder  a los marchantes, si no -al contrario-, avanzar con más ahínco.

Así, quedaron en el olvido esas marchas donde se sufrieron atentados con granadas de gas y bombas de esquirlas que hasta el momento no han sido esclarecidas. La ciudad en su conjunto se agolpó y se preparó para ver la marcha de las diversidades con entusiasmo y júbilo mientras los y las participantes hacían su paso por las avenidas céntricas de la ciudad.

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