A continuación compartimos información resumida de algunos datos presentados en AIDS2016, resultados y hallazgos de estudios clínicos. Esta información es orientadora y no debe usarse para decisiones individuales de las personas con VIH, sin consultar con sus médicos.

Bastan dos para un tango

Pedro Cahn en presentación en AIDS 2016.

Pedro Cahn de la Fundación Huésped, Argentina, presentó datos sobre el estudio Paddle que ha demostrado muy buenos resultados en la combinación de dos antirretrovirales: dolutegravir y lamivudina.

Según la información compartida, esta combinación de dos antirretrovirales puede conseguir una supresión de la carga viral del VIH en personas que inician la terapia (naive). Un pequeño estudio piloto demostró que la terapia con el inhibidor de la integrasa dolutegravir, más el inhibidor de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido (ITIN), lamivudina, puede reducir la carga viral a niveles indetectables y mantenerla controlada. El equipo de investigadores presentó los resultados a la semana 48.

El tratamiento antirretroviral generalmente consiste en una combinación de tres fármacos. La reducción del número de medicamentos podría reducir el riesgo de sufrir efectos secundarios, la cantidad de comprimidos necesarios y también el coste para los sistemas sanitarios.

Un equipo de investigadores inscribió 20 personas que iniciaban tratamiento antirretroviral por primera vez y que presentaban una carga viral reducida (por debajo de 100.000 copias/mL). El tratamiento resultó igual de potente que la terapia triple; la mayor parte de los participantes presentaban una carga viral indetectable después de tres semanas de terapia y todos la tenían indetectable a la semana 8. A la semana 48, una persona había experimentado un rebote de la carga viral. Se documentaron menos efectos secundarios.

El doctor Cahn concluyó que se necesitan estudios clínicos más grandes y de mayor duración para probar este abordaje, como la fase 3 del estudio GEMINI y advirtió: “tenemos que esperar y ver, no lo intenten en sus casas hasta que no tengamos los resultados”.

Tratar en simultáneo el VIH y la hepatitis C

En muchos países de Europa y algunos de América Latina se han aprobado medicamentos para el tratamiento de la hepatitis, como el sofosbuvir o el velpatasvir que han mostrado tener una buena interacción con muchos de los esquemas antirretrovirales, de manera que las personas co-infectadas puedan enfrentar ambos problemas de salud con alta tolerancia, sin que haya un interacción dañina. Quizás la excepción más clara es cualquier esquema que incluya el efavirenz. El conocimiento que hoy existe sobre las interacciones previene efectos secundarios y adversos, y a la vez  evita minar la eficacia de los medicamentos de VIH o el de la Hepatitis. Más información sobre todas las combinaciones se encuentra disponible en el siguiente vínculo de la noticia del día del grupo europeo sobre tratamiento (gTt).

“Sobre la base de los resultados del presente estudio, sofosbuvir/velpatasvir presentaría un buen perfil de interacciones respecto a los tratamientos antirretrovirales. De hecho, las únicas combinaciones de antirretrovirales en la que no se recomendaría el uso conjunto con sofosbuvir/velpatasvir serían aquellas basadas en efavirenz. En esos casos se recomendaría un cambio de tratamiento antirretroviral antes de comenzar el tratamiento de la hepatitis C”, señala la misma fuente.

Los antirretrovirales inyectables

La adherencia al tratamiento ha sido una los principales desvelos del personal de salud, consejeros y usuarios de los servicios, por ello se han dado grandes pasos con el uso de una formulación de una píldora diaria. Simplificar resulta en una mayor adherencia y éxito terapéutico. En este sentido, la aparición de formulaciones inyectables de administración mensual o bimensual supone el mejor y más largo paso a la simplificación y la adherencia.

Según los resultados de un estudio de fase II presentados, cambiar a la formulación inyectable de administración mensual o bimestral formada por rilpivirina (ya comercializado como fármaco de administración oral bajo el nombre de Edurant®) y el fármaco en investigación cabotegravir, lograría mantener la carga viral indetectable de forma prolongada a personas en tratamiento antirretroviral eficaz. Otro estudio presentado en Durban evaluó el grado de satisfacción por el abordaje inyectable.

En los resultados previos del presente estudio, conocido como LATTE 2, la combinación ya obtuvo tasas de eficacia superiores al 90% en lo relativo a mantenerse con carga viral indetectable a las 32 semanas de iniciar la doble terapia inyectable. En la presentación se dieron a conocer los resultados tras 48 semanas de tratamiento inyectable con cabotegravir y rilpivirina.

Un total de 309 personas con el VIH -vírgenes de tratamiento- participaron en LATTE 2. En una primera fase de inducción, los participantes tomaron regímenes formados por 3 fármacos administrados diariamente por vía oral, de los cuales uno era cabotegravir (30mg, una toma diaria) y los otros dos, inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido (ITIN): lavimudina y abacavir (coformulados en Kivexa®). Una vez alcanzada la indetectabilidad viral dentro de las primeras 20 semanas con dicho esquema de tratamiento, las personas incluidas en el estudio fueron distribuidas de manera aleatoria a seguir con dicho tratamiento por vía oral, pasar a recibir inyecciones mensuales de cabotegravir y rilpivirina (a dosis de 400 y 600mg, respectivamente) o pasar a recibir inyecciones cada dos meses de cabotegravir y rilpivirina (a dosis de 600 y 900mg, respectivamente).

A las 48 semanas de iniciar la segunda fase del estudio, el 92% de los participantes que recibían la formulación inyectable cada 8 semanas y el 91% de aquellos que la recibían cada cuatro semanas tenían carga viral indetectable . Entre quienes tomaban la formulación oral de administración diaria , el porcentaje de personas con carga viral indetectable era del 89%.

Existieron en estos estudios dos fracasos de los esquemas que pudo deberse a una inyección puesta de forma inadecuada, lo cual resalta la necesidad de un programa de formación de los profesionales que se encargaran de administrar el medicamento en el caso de que finalmente sea aprobado. El principal efecto adverso fueron las reacciones en el punto de inyección, pero generalmente leves.

Aunque la dosis finalmente seleccionada para la fase III será la de administración mensual, los investigadores afirmaron que el seguimiento del presente estudio continuará y que la dosis bimestral aún es factible. “Los participantes manifestaron que las terapias con antirretrovirales inyectables eran más simples, cómodas y discretas (permitiendo una mayor privacidad) que las de toma oral diaria. En la misma línea, algunas personas consideraban que esta nueva aproximación puede ayudar a reducir el estigma y a evitar el recordatorio diario de que se vive con VIH que conlleva el tener que tomar los comprimidos cada día” de acuerdo a lo publicado por los investigadores en Durban.

Se está explorando el uso de inyecciones para la administración de la profilaxis pre-exposición (PrEP).

Hay grandes avances en el estudio de esquemas de tratamientos más amigables, de más fácil administración y tolerancia, así como de otros problemas serios de salud como la co-infección VIH – Hepatitis C, la segunda más mortal que la primera. Asimismo, se abre un nuevo mundo terapéutico y profiláctico del VIH por medio de las inyecciones, entre otros abordajes similares aún en estudio. Pensar en una administración mensual inyectable era, hasta hace poco, impensable, y quizás no sea ciencia ficción en unos años tener administraciones de lapsos más largos.

Lamentablemente, la ciencia viaja en avión y la respuesta política en carreta. ¿Dónde estarán los recursos financieros para que toda esta buena ciencia no quede en ficción? El año pasado el gobierno argentino decidió comprar los primeros 1200 tratamientos de hepatitis a un precio obsceno. Aunque nadie duda que  la decisión fue necesaria y oportuna, que hoy tiene a muchas personas libres de la amenaza del deterioro y falla hepática. ¿Cuántos países podrán hacer lo mismo y sostenerlo? A estos valores, pocos. Y es moral y éticamente inaceptable los precios de la nueva ciencia. No hay Investigación y Desarrollo que justifique que una industria millonaria siga fagocitando los recursos de la gente y de los sistemas de salud. O lo que más grave, siga profundizando la inequidad, que quiere decir que si tú vives con VIH allí podrás tener dos pastillas en lugar de 3 o más al día, tratamiento a una co-infección o inyecciones de larga duración. Si una persona debe caminar 20 kilómetros bajo el sol a un centro de salud parece clínicamente más viable y moralmente razonable que pudiera recibir un tratamiento de buena tolerancia y menos peregrinaciones para lograr su aprovisionamiento de pastillas.

Agradecemos al Grupo de Trabajo sobre Tratamiento del VIH (gTt) y a AIDSMAP (Nam) que nos ayudan a comprender y comunicar mejor estos temas complejos.

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