Las personas trans, que se calcula son 25 millones de personas en el mundo, se encuentran en situación de vulnerabilidad debido a la carencia de servicios de salud diferenciados que respondan a sus necesidades. Aunque esto era sabido desde hace algunos años, no habían suficientes estudios que respaldaran esta afirmación. Desde 2012 se incrementaron considerablemente los estudios que hacen sobre esta población, con el fin de lograr el reto de integrar la salud con el respeto de los derechos humanos con una perspectiva multisectorial. Los datos afirman que se pasó de 7 estudios en ese entonces a 50 en la actualidad.

Los estudios dan a conocer que la salud mental es la primera causa por la que las personas transgénero acceden a los servicios de salud en los Estados Unidos, seguido por la salud sexual y reproductiva, el uso de drogas, la violencia, el estigma y por último salud en general, así lo dio a conocer Tonia Poteat, de la Universidad Johns Hopkins de los Estados Unidos. También afirmó que entre las sub causas referidas a salud sexual está en primer lugar las infecciones de transmisión sexual, seguido por el VIH.

Asa Radix del Callen-Lorde Community Health Center de los Estados Unidos, dijo que las mujeres trans son afectadas de manera desproporcionada por el VIH, aunque se tiene menos información de los hombres transgénero, estudios recientes habrían identificado que también hay un alto riesgo en esta población, especialmente entre aquellos que se identifican como Hombres que tienes sexo con Hombres (HSH).

Desde la implementación del Callen-Lorde Community Health Center, clínica centrada en la atención a la población LGTB en Nueva York, se ha llegado a dar acceso a PrEP a 1.500 personas. En los 3 años que lleva la clínica se ha logrado dar acceso a PrEP a 118 personas, de las cuales 71,2% han sido mujeres trans, 10,2% queer y 18,6% hombres trans. La clínica está buscando la ampliación de profilaxis pre-exposición en las poblaciones más afectadas y ha iniciado un trabajo de distribución de materiales y videos educativos que incluyen a personas trans como actores.

Por otro lado, Robert Garofalo de la Universidad de NoethWestern de los Estados Unidos, habló de la prevalencia alta del VIH en las mujeres transgénero. Un análisis global de la carga del VIH entre las mujeres trans, encontró una prevalencia de 19%, mientras que otro análisis basado en Estados Unidos encontró una prevalencia del 28%. El 49% de los participantes pertenecían a la población negra, 12% a la latina, 25% eran blancos y 14% de otras poblaciones.

Sin duda alguna, las personas trans son una de las poblaciones más afectadas por el virus del VIH y una de las barreras para resolver este problema es el poco acceso a servicios y la deficiente atención que reciben en los establecimientos de salud debido a la débil capacitación del personal de salud para atender a esta particular población.

Una crítica aparte merecen algunas sesiones de la Conferencia Internacional de sida, como esta,  donde las personas trans no participan como protagonistas de la historia y de las respuestas, sino como sujetas de estudio. Me atrevo a decir que Durban es -sin duda- una de las conferencias mundiales que más contenido científico ha presentado, pero ha dejado de lado a las poblaciones clave, a las organizaciones comunitarias y ha tocado poco los avances y desafíos en cuestión de derechos humanos en distintos países del mundo.

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