René Martínez pertenecía al Partido Nacional de Honduras y desde que empezó el gobierno de su partido hizo muchas labores por la comunidad en la que vivía; fue nombrado presidente del patronato de la colonia Chamelecón y se había ganado el respeto y cariño de todas las personas que lo conocían. Tenía gran apoyo de las autoridades municipales y buscaba siempre solucionar los problemas a los que se enfrentaba la comunidad.

René Martínez tenía importantes relaciones con la Embajada de Estados Unidos y la Unión Europea.

René deseaba ser candidato a diputado por la comunidad LGTBI, él mismo decía que era necesario “hacer cambios en la política e integrar a la comunidad LGTBI para hacer que valgan nuestros derechos”.

Como activista hizo mucho por la comunidad LGTBI, asumió la presidencia de la Comunidad Gay Sampedrana para la Salud Integral (CGSSI), a través de la cual era un enlace con las autoridades de San Pedro Sula y permitió un mayor acercamiento con la municipalidad; gracias a sus gestiones se facilitaban los permisos para las actividades de las organizaciones de la diversidad sexual.

La semana pasada habría sido intensa para René si aún estuviera entre nosotros, ya que su participación en la semana de la diversidad era muy importante: convocaba a las reuniones de coordinación y siempre encabezaba la Marcha del Orgullo LGTB, flameando la bandera del arcoíris.

Pero hace un mes, René Martínez fue encontrado muerto -con señales de tortura- en un terreno baldío en la colonia 15 de Septiembre donde había realizado muchos trabajos.

Muchas personas se pronunciaron tras su muerte. “Nos duele la muerte de ese extraordinario líder que luchaba más que todo por los derechos de la comunidad gay”, dijo una compañera del municipio. A su entierro asistió el alcalde de San Pedro Sula, Armando Calidonio, y se leyeron pronunciamientos de la Embajada de los Estados Unidos y de la Unión Europea que lamentaban su muerte.

Impunidad entre la debilidad institucional

“Estoy muy consternado por el asesinato, La única vía para poner fin a la violencia es luchar efectivamente contra la impunidad”, dijo el representante especial para los Derechos Humanos de la Unión Europea, Stavros Lambrinidis, ante la muerte de René Martínez y pidió investigaciones expeditas y profundas.

Una bandera del arcoíris abrazó a René Martínez.

Josué Elías Hernández, director del Centro de Educación y Prevención en Salud, Sexualidad y SIDA (CEPRES), manifestó el 7 de junio en una conferencia de prensa: “esperemos que en los próximos días ya tengamos respuesta de las autoridades por la muerte de nuestro compañero René. Queremos que la mirada del mundo se vuelque a Honduras y puedan ayudar a resolver estos crímenes que solo dejan en evidencia lo expuestas que estamos todas las personas que tenemos una orientación sexual distinta”.

La Unidad de impacto social dentro de la Fiscalía de homicidios es la encargada de hacer las investigaciones de los crímenes de odio contra la comunidad LGTBI; es una unidad que está financiada por la Embajada de Estados Unidos y han puesto muchas fuerzas para la investigación de la muerte de Martínez; sin embargo, a un mes del asesinato del asesinato solo han realizado requerimientos, detenciones para el proceso de investigación, interrogatorios, sin llegar a conocer a los responsables de la muerte.

Honduras en lo que va del año lleva registrado en el observatorio de Cattrachas, siete muertes violentas a la comunidad LGTBI y en ninguno de los casos, se ha identificado a los responsables.

El país debe investigar de manera seria todas estas muertes, la impunidad es cómplice de los crímenes de odio en el país centroamericano y puede desalentar la lucha por los derechos humanos de miles de activistas.

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