Francis Taylor nació en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana un 5 de noviembre del 1971. Su vida siempre estuvo involucrada con el arte y fue un gran representante del teatro de provocación. Inició su formación con el Teatro Gayumba. Sus performances aún son comentadas entre las personas que disfrutan y aprecian el buen arte escénico. Fue miembro fundador del grupo de Teatro Califé, el que fundaran Manuel Chapuseaux y Nives Santana con los egresados de los talleres de actuación que impartían en Casa de Teatro. Falleció el viernes 12 de agosto a los 44 años de edad

De Izq. a Der.: Jovanny Espino, Domique Rincon, Chris King, Monica Ruiz, Francis Taylor y Lino Castro de la Coalicion de Activismo LGBT Dominicana.

También fue uno de los  personajes principales en la historia del movimiento LGBT Dominicano,  no sólo aquí en el Distrito Nacional, sino en otras ciudades del país. Fue un hombre profundamente comprometido con la conquista y el ejercicio efectivo de los derechos civiles de las personas LGBT. Su participación en eventos, charlas, conferencia, foros y caravanas LGBT lo confirman.

Francis fue un apasionado de la danza, la buena lectura y todo aquello que tuviera un sentido social. Amante de los animales y sus derechos, tenía una cantidad de mascotas impresionantes y a todas le dedicaba un tiempo especial.

Fue un luchador incansable para con todas las organizaciones que trabajan con las personas LGBT. Buen amigo. Miembro de la Red de Voluntarios de ASA-REVASA, pieza clave en la formación de educadoras y promotoras trans de los grupos Trans Siempre Amigas (TRANSSA) y Comunidad de Travestis Trabajadoras Sexuales Dominicanas (COTRAVETD); formó parte del espacio Colectivo LGBT Dominicano y fue miembro fundador de la Alianza Nacional de Hombres Gay, Trans y otros hombres que tienen sexo con Hombres (Alianza GTH) y de la Coalición de Activismo LGBT Dominicano, del cual fue coordinador hasta el día de su muerte.

Francis Taylor durante la Caravana del Orgullo LGTB.

Se destacó como consultor para organizaciones dedicadas a la prevención del VIH y otras ITS con trabajadoras sexuales, usuarios de drogas y grupos LGTB; podríamos destacar su participación como investigador en la primera y segunda Encuesta Nacional de Vigilancia Serológica y Comportamiento en dichas poblaciones que realizó CONAVIHSIDA con el apoyo de ONUSIDA, CDC, COIN, MODEMU y la Alianza GTH.

Fue un gran luchador en contra de los prejuicios y manifestaba con frecuencia que mientras algunos viejos prejuicios estaban disminuyendo, otros aún continúan permaneciendo o apareciendo.  Mencionaba que aun con todos los avances que se podían registrar en el mundo en torno a los derechos LGBT,  a la vez, en ese mismo mundo, lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales seguían siendo agredidos y hasta asesinados.  Manifestaba que el papel que debíamos desempeñar los defensores de las personas LGBT era exigir respeto pleno. Que no se podían aceptar disculpas por la violencia o la discriminación; sino que las personas que los cometían debían ser procesadas y encarceladas. Entendía que era difícil levantarse contra la opinión pública, pero a su vez manifestaba que hacerlo era la forma de exigir al Estado los derechos básicos.

Francis Taylor entendía que la democracia era algo más que una regla de la mayoría, que esta exige la defensa de minorías vulnerables ante las mayorías, que muchas veces son hostiles. Planteaba que los gobiernos tienen la obligación de desafiar a los prejuicios y sus defensores y  que por tanto no debían ceder ante ellos.

Francis Taylor junto a Ramón Acevedo (i) y Carlo Olivera (c).

En relación a la población trans, entendía y manifestaba constantemente que para celebrar los derechos humanos y el día contra la transfobia, teníamos que luchar para que se cumpla la promesa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos para que estos, en verdad sean para todas las personas. Que esta defensa debía comenzar en el seno de la misma comunidad LGBT, respetando a las personas transgénero.

Creía que promover un ambiente sin discriminación tenía una importancia suprema, aunque era algo complejo. Partía de que era importante promover un ambiente sin discriminación que validara y respetara la diversidad existente y las diversidades dentro de esta diversidad. Fue parte de su trabajo.

Francis deja un enorme legado en relación a todo lo que es la lucha por los derechos humanos y su militancia, nos lo dice, pues fue un gran colaborador en el Observatorio de Derechos Humanos de Poblaciones Vulneralizadas, con organizaciones de trabajadoras sexuales; encargado de Políticas de Drogas y coordinador de Derechos Humanos para poblaciones vulnerables del Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN); apoyó a organizaciones de  migrantes y organizaciones que enfocan sus trabajos en usuarios de drogas y estaba totalmente en contra de que a los usuarios de drogas se les diera un trato criminal y defendía que fueran tratados como ciudadanos de derecho. Apoyaba la idea de una estrategia integral de desarrollo humano que fuera más abarcadora: “…discutir, comparar, proponer y analizar nuevas visiones y viejas estrategias, así como iniciar en la región un espacio de debate sostenido y abierto que cuestione el radicalismo y la unilateralidad que han caracterizado las políticas de drogas en nuestro archipiélago”, decía Francis.

Las manifestaciones de cariños para nuestro Francis fueron muchas tras su muerte. Quienes lo quisimos y deseamos mantenerlo vivo en nuestros corazones lo despedimos con luz: Luz Eterna Francis.

Para esta semblanza, agradecemos los aportes de Henry Mercedes Vales, amigo y hermano de Francis; Christian King de Trans Siempre Amigas (Transsa); Ramón Acevedo, del Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (CONAVIHSIDA) y Vielka Pérez, del Observatorio de Poblaciones Vulnerables

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