En la sede de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoa,erica y el Caribe, el viernes 12 de agosto se llevó a cabo la reunión De Durban a Buenos Aires que contó con la participación como ponentes de Javier Hourcade, representante regional para América Latina y el Caribe de la International HIV/AIDS Alliance y editor responsable de Corresponsales Clave; José María Di Bello, director de salud de la Cruz Roja y Omar Sued, director de investigación clínica de la Fundación Huésped, bajo la moderación de Matías Muñoz, miembro de Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP).

Asistentes al encuentro De Durban a Buenos Aires.

Estos ponentes dieron algunas pinceladas de lo que sucedió en Duban y que intentaremos mencionar esquemáticamente a lo largo del artículo. La discusión resaltó la necesidad de pensar aspectos relacionados a la medicación ARV -la reunión comenzó y cerró con este tema- con otros que tienen que ver con la política, la economía, diferentes estrategias globales y la piel de las personas que viven con VIH.

José María Di Bello abrió el conversatorio llamando la atención sobre el hecho de que no hay que tener una mirada ingenua cuando se asiste a este tipo de reuniones puesto que son visibles los intereses en juego. “Me suele pasar que digo: no vengo más a las conferencias, y siempre tengo una pelea porque yo tengo una crítica, porque sé de donde vienen solventadas – financiadas – las conferencias (…) pero también entiendo que hay que estar, dar la cara para validar estrategias científicas”, dijo. Además, comentó parte de la discusión que se dio durante la conferencia que señala que la gran epidemia del VIH es el estigma y la discriminación.

Omar Sued, por su parte, habló sobre  los últimos avances científicos en cuanto a la medicación: una inyección mensual, una pastilla luego de tener relaciones sexuales o una combinación de pastillas que harán la cotidianeidad de la ingesta de medicación más llevadera (para más información consulte el artículo grageas de ciencia); también se refirió al PrEP, haciendo énfasis en que si bien “las estrategias biomédicas han demostrado ser más efectivas en la prevención”, no se pueden dejar de lado aspectos institucionales, de presupuesto y sociales que interfieren con ellas; en este sentido llamó la atención sobre el hecho que en Argentina “no hay sitios de testeo accesibles y disponibles para las diferentes ETS, que incluyan clamidia, gonorrea”.

La desconexión

Javier Hourcade mencionó diferentes aspectos que sirven para pensar el rol de la sociedad civil en estos espacios, mencionó que “la masa crítica va en una dirección y por otro lado lo que se considera científico”. Por una parte, los adelantos y los espacios académicos y de innovación, y por otro la sociedad civil en la que “cada vez somos menos noticia -en la Conferencia- básicamente no movemos nada en el perímetro de la opinión pública (…) y para mí eso es muy grave, es un indicador de la distancia abismal que existe para alcanzar las metas del 2030, por lo que se me hace que no lo estaríamos logrando”.

Discusiones sobre los temas planteados en la Conferencias AIDS2016.De las tres ponencias se puede destacar la palabra desconexión, la falta de integración entre las organizaciones de la sociedad civil, la dificultad para la apuesta común, la distancia entre el discurso en la conferencia y la experiencia y el trabajo de las diferentes organizaciones sociales. En la era de la tecnología, las organizaciones sociales tenemos “mentalidad de fax (…) tenemos que interpelarnos, pues yo creo que el 3.0 va a ser una herramienta realmente accesible”, mencionó Hourcade.

Y volvemos a la medicación

Muñoz cerró la actividad haciendo énfasis en la necesidad de visibilizar a las poblaciones claves y dentro de ella a los y las jóvenes y adolescentes. Además, rescató las principales recomendaciones dadas en la conferencia: para mejorar la respuesta al VIH se debe sensibilizar y educar a las personas que entregan la medicación, descentralizar la entrega de la misma y hacerla más accesible, así como entregar provisiones para 3 o 6 meses y así disminuir la cantidad de veces que las personas visitan el establecimiento de salud.

Esta iniciativa es, sin duda, una buena práctica que debería servir de ejemplo para otras delegaciones y cumbres: ofrecer un espacio de reflexión crítica y divulgación que permita sumar esfuerzos y refrescar estrategias para todos los actores involucrados.

Para cerrar este recorrido dejamos abierta la pregunta que se reiteró en varios momentos del conversatorio ¿de dónde saldrá el dinero para el trabajo de las ONG en la respuesta al VIH? La respuesta en el próximo conversatorio.

#AIDS2016

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