La comunidad LGBT en su conjunto ha visto el avance que se registra en muchos países en materia de derechos humanos. Se ha visto el avance registrado desde el 17 de mayo de 1990, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Otro avance en los últimos 15 años fue la resolución aprobada en septiembre de 2013 por la Organización Panamericana de la Salud, OPS para reducir las disparidades en el acceso y el uso de los servicios por parte de la población LGBT.

Activistas trans de República Dominicana. Foto: Facebook de Transsa.

No obstante estos avances, la transexualidad es vista de una forma negativa y continúa siendo considerada como una enfermedad por la sociedad dominicana. Las muertes de las mujeres trans nos dejan ver con claridad esta realidad. “De 35 crímenes de odio documentados contra la comunidad trans, solamente 3 han recibido condena”, señaló a Corresponsales Clave Marlene Benedect (Chris King), directora ejecutiva de TRANSSA.

Las organizaciones Trans Siempre Amigas, (TRANSSA) y la Coordinadora de la Comunidad de Trans, Travestis y trabajadoras sexuales Dominicana (COTRAVETD)  ejecutan el proyecto “Trans Action” con el objetivo de posicionar en el país la necesidad de una ley de identidad de género que reconozca y represente a las personas trans. El proyecto  busca la sensibilización de actores claves, como periodistas y legisladores, con la finalidad de lograr que se promulgue una ley de identidad de género. También tiene como objetivo el empoderamiento de la comunidad Trans. En todo este proceso han recibido el apoyo del abogado y activista social Bartolomé Pujals y del Observatorio de Derechos Humanos para Poblaciones vulnerables.  Estas organizaciones luchan desde hace algún tiempo por una ley que les permita contar con una identidad de acuerdo a su género autopercibido y poder ejercer una ciudadanía plena.

Hace ya unos años, el 25 de julio de 2012, un grupo de 18 diputadas depositó ante el Senado de la República, un proyecto de ley orgánica para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las  mujeres, tipificando el feminicidio como una consecuencia de la violencia. En esta misma ley se ampliaba el concepto “identidad de género”; según el documento este término alude al género con que una persona se identifica que podría o no corresponder con el sexo asignado en el momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo que podría involucrar la modificación de la apariencia o función corporal.  Doce legisladoras retiraron su firma de apoyo a esta iniciativa alegando que se quería utilizar el proyecto para agregar propuestas que contravienen la constitución, pues pueda dar luz verde para la celebración en el país de los matrimonios entre parejas de un mismo sexo.

Sin proyecto de Ley aún

No existe aún una propuesta de Ley en este sentido, aunque se están dando los pasos para que al finalizar el proyecto Trans Action se lance un anteproyecto de Ley.

Según las normas, las mujeres trans no pueden tener la identificación de acuerdo a su identidad de género.

La idea de esta Ley tiene por objeto establecer los procedimientos para el cambio de datos del nombre y género de las personas transexuales y transgéneros en todos sus documentos de identidad, garantizando con esto el derecho a la identidad de género. Recordemos que para el cambio de la Cédula de Identidad y Electoral se mantienen requisitos que expresamente impiden a las personas trans tomarse la foto según su identidad percibida, ya que se señala que “no podrá tomarse fotos a personas con los hombros descubiertos, disfrazados o vestidos de manera que aparenten ser del sexo opuesto”.

Realidades como esta hacen urgente una Ley de Identidad de género en donde el nombre de la persona y la identidad asumida cuadren; o sea que la fotografía de la persona que decidieron ser, se correspondan con la foto de su ID.  Si este anteproyecto llega a ser ley, si se aprueba, las personas trans podrán rectificar sus datos en su cédula de identidad y electoral, en su partida o  certificado de nacimiento y cualquier otro documento legal.

Es bueno destacar la vulnerabilidad de las personas trans; en este sentido, el primer problema lo constituye el hecho que no sabemos cuántas son y dónde están. Afortunadamente, ya se inició una investigación que pretende darnos una mejor idea de la dimensión de esta población para poder orientar las intervenciones enfocadas a ellas.

Las personas trans ven vulnerados sus derechos humanos en el ámbito familiar, escolar, laboral y en el contexto social en su conjunto, a pesar de la inversión en sensibilización y educación.  Otro de los mayores problemas que atraviesan es la ausencia de protocolos de atención a mujeres trans en los centros de salud y el fuerte rechazo en los servicios de salud.

Ya varios países de Latinoamérica y de otras regiones cuentan con leyes como esta con la que sueñan las personas trans en República Dominicana. Indudablemente, ha habido avances a nivel mundial y local,  pero debemos seguir luchando para derrumbar todos los obstáculos que limitan el ejercicio de una ciudadanía plena. La inclusión de las personas trans en todos los sectores de la vida nacional, sigue siendo una tarea pendiente.

Todos los artículos pueden ser compartidos y publicados siempre que sean citados los datos de la fuente.