El sábado 2 de octubre,  un grupo de jóvenes de la diversidad sexual fueron reprimidos y arrestados en el Parque Duarte por la Policía Nacional Dominicana, que olvidó su responsabilidad de velar por la seguridad de todos los ciudadanos y ciudadanas. La LGBTfobia de Estado se sigue manifestando.

Cinthia Amenecer Velazco, de la Colectiva Mujer y Salud en la actividad en el Parque Duarte dando declaraciones.

Algunos testigos del arresto explicaron que agentes del “orden” se presentaron en el Parque Duarte de Santo Domingo, donde las personas  de la diversidad sexual y otros grupos comparten su tiempo libre con regularidad, y les ordenaron subir a un camión que tenía la identificación de la Policía Nacional.  También recordaron que cuando las personas preguntaron por qué debían subir al camión, la respuesta de los agentes fue: “a usted nadie tiene que darle explicación de lo que está pasando”.

En palabra de la periodista Nisaly Brito, del periódico Hoy: Este acontecimiento se suma a la serie de hechos que buscan “limpiar” la Zona Colonial de todos aquellos perfiles que “afean”, “ensucian”, y/o cuestionan la frontera de lo socialmente aceptado. A estas acciones se le denomina LIMPIEZA SOCIAL, y buscan, a través del aparato represor y autoritario del Estado, esconder, intimidar y desaparecer de la mirada pública a todos aquellos que no entran en los códigos morales del “buen ciudadano/a”.  La limpieza social es una estrategia para privatizar el espacio público y construir un “zona amurallada y bonita” sólo para quienes cumplen con el ‘target social’ y económico impuesto  por la clase  político – eclesial dominante”.

Por su parte, días después del arresto arbitrario, el activista de la comunidad de  Lesbiana, Gay, Transexuales y Bisexuales (LGTB), Deivis Ventura, declaró a los medios que aunque un “grupito” que quiere sacar a los “pájaros” –según sus palabras- de la zona colonial, no dejarán que eso pase. También dijo que “los jóvenes arrestados no eran delincuentes, por eso tuvieron que soltarlos, pero lo que pasa es que ser gay en este país es un pecado. Te lo puedo decir yo  que  duré 8 años sin dar clases por ser homosexual”.

Trajano Potentini, Fundación Justicia y Transparencia.

Ventura aprovechó la situación para apoyar la convocatoria a toda la comunidad LGTB  a que asistiera a sentarse al Parque Duarte el 8 de octubre, para demostrar que las personas de la diversidad sexual tienen poder y que no serán sacados del parque aunque muchos quieran.

La actividad fue convocada por el Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerables (ODHGV), Trans Siempre Amigas (TRANSSA), la Coalición de activismo LGBT Dominicana, Universitarios por la Diversidad (UNIDI), la Colectiva Mujer y Salud y Red de Voluntarios de ASA (REVASA). Esta convocatoria surgió luego de una reunión convocada por la Red de Voluntarios de ASA y contó con el apoyo de organizaciones LGBT y aliadas y activistas sociales.

Chris King,  director ejecutivo de Trans Siempre Amigas,  manifestó su malestar ante toda esta situación y dijo a Corresponsales Clave que estos arrestos arbitrarios siempre suceden, que se toma un tiempo sin hacerlo y luego vuelven. Fue King quien, luego de ser difundido el video a través de Facebook,  dio la voz de alarma sobre lo que estaba ocurriendo y se contactó con Guillermo Peña, coordinador del Observatorio de Derechos Humanos de Poblaciones vulnerabilizadas y se inició el proceso de movilización para saber a qué destacamento los habían llevado.  Al día siguiente, una comitiva formada por representantes del ODHGV, TRANSSA, REVASA y el Voluntariado LGBT Dominicano, se dirigieron al Destacamento de San Carlos para identificar las causas del apresamiento de los 15 jóvenes e identificar si aún quedaba algún detenido.

Esta situación, que no es la primera vez que ocurre en la capital dominicana, movilizó a gran parte de la comunidad LGBT. De hecho, desde el observatorio de derechos humanos para poblaciones vulnerables se hizo un llamado para que se revisen las políticas de seguridad ciudadana dentro de las filas de la Policía Nacional en todo  lo concerniente a los derechos humanos y el respeto al libre tránsito de la comunidad LGBT.

Deivis Ventura

Por su parte Trajano Potentini, presidente de Justicia y Transparencia, condenó los acontecimientos del 2 de octubre, que evidenciaron el desconocimiento de la Policía Nacional de los preceptos constitucionales y legales, violando los derechos fundamentales de varios jóvenes y contraviniendo tratados internacionales de derechos Humanos. Según las notas de Justicia  y Transparencia, la discriminación y el acoso a que son sometidos los LGTTTBI y otros grupos vulnerabilizados se han convertido casi en una práctica cultural y, lo más alarmante aún, es que estas violaciones se estén perpetrando desde instituciones estatales.

Siempre es bueno recordarle a la Policía Nacional que las violaciones del derecho a la libertad personal de formas arbitrarias en la República Dominicana están prohibidas, y  éstas siguen ocurriendo.  Nuestra constitución, en el artículo 40 señala que al momento de su detención, toda persona será informada de sus derechos. Y en el artículo 7 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos se estipula que nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.

Debe quedar claro y no repetirse este tipo de detenciones arbitrarias,  pues son una violación de nuestra constitución.  Es necesario que las autoridades responsables de garantizar el respeto de los derechos humanos,  realicen sus funciones en el pleno respeto de la ley,  y teniendo en consideración que nuestra constitución parte del principio de  igualdad y no discriminación.

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