La Asociación Familias Diversas de Argentina realiza un trabajo de apoyo a la diversidad desde hace alrededor de un año y medio, su presidenta Andrea Rivas nos habló del trabajo que realizan y de las experiencias que han podido acumular en este periodo.

La AFDA – Asociación Familias Diversas de Argentina es una organización no gubernamental, sin afiliación partidaria y sin fines de lucro cuyo objetivo es promover los derechos, la igualdad real y las mismas oportunidades para todas las formas posibles de familias de la sociedad argentina, especialmente las familias LGBTIQ.

Andrea Rivas, presidenta de la Asociación habló, en una entrevista exclusiva para Corresponsales Clave, de cómo se fundó la organización, de las actividades que realizan, los servicios que prestan y de su experiencia personal en la co- maternidad, crianza de su hija y, desde ahí, su acercamiento a las instituciones.

C.C: Háblanos de las actividades que realizan y de los servicios que prestan

A.R: AFDA es una ONG que trata de lograr la inclusión real de todos los tipos de familia en la sociedad argentina. Hoy en día si bien hay grandes avances en términos legales, hay una brecha entre la igualdad legal y la real, que es la que intentamos achicar. Las familias que no son el típico modelo quedan fuera de todo. En la organización tenemos:

1. Actividades a apoyo a las familias: por medio de un encuentro de familias mensual que incluye una actividad con adultos y que desarrolla un taller infantil sobre diversos temas donde nuestros hijos e hijas trabajan también cuestiones de diversidad. En este sentido encontramos importante que los chicos y las chica encuentren pares que tengan dos mamás, dos papás, una mamá sola o de mujeres que cambian de orientación sexual, madres solas por elección, etc, donde puedan trabajar su autoconfianza, identidad y pertenencia. Esto porque muchos han sufrido discriminación y bullying en las escuelas, la dureza de las instituciones es muy fuerte y la invisibilización de su diversidad familiar. Es importante que encuentren un espacio para ellos. Tener más herramientas.

2. Servicio jurídico gratuito ante problemas que puedan surgir -y surgen- por las partidas de nacimiento, parejas donde una co-madre no está legalmente reconocida debido a diferentes cuestiones; a estas mujeres las ayudamos con estrategias legales, las representamos, problemas con obra social para que les cubra el tratamiento a las chicas.

La organización se formó a partir del intercambio de experiencias en el ámbito social.

3. Apoyamos a parejas que buscan tener bebés y tienen mucha ansiedad y preguntas, para intercambiar experiencias con nosotros. Estamos desarrollando un servicio de salud que consta de un espacio de escucha.

4. Actividades de visibilidad y sensibilización: para hacer visible la co-maternidad y co-paternidad.

5. Desarrollo de la parte académica, tenemos una candidata en desarrollo social -una economista- y con ella fuimos seleccionadas para una beca en Holanda para estudiar los temas de economía de cuidado, como esto afecta a las parejas de mujeres a diferencia de las parejas de hombres, diferencias de recursos y acceso. Hay muchas diferencias, una diferencia de acceso se puede ver en Argentina, donde las mujeres tienen más acceso que los hombres a la maternidad asistida. En el caso de los hombres, la manera de ejercer la co-paternidad es con vientre subrogado, deben hacer este tratamiento fuera (en otros países) porque aquí no está legislado, ellos deben hacerlo de manera particular y luego lo pelean judicialmente y tienen hijos en conflicto, las parejas de hombres que tienen chicos en conjunto tienen bastantes recursos, a diferencia de las mujeres. Hay una gran diferencia en lo que les pasa a ellos de los que les pasa a las mujeres…

CC: ¿Cómo es esa diferencia?

AR: Hay una gran diferencia en lo que le ocurre a las mujeres y lo que les pasa a ellos dentro de los colectivos LGBT. De la experiencia y el intercambio te puedo decir por ejemplo, es muy común que a las mujeres se les pregunte de manera abiertas cosas de la vida íntima que a los varones no, “¿cómo llegaron a la maternidad?”, “¿cuál es la gestante?”, siempre buscando el vínculo biológico. Da la impresión que las instituciones tienen más distancia con ellos.

CC: Hablabas de la dureza de las instituciones y especialmente de las escuelas ¿Cómo ha sido la experiencia para ustedes dentro de las familias con las que trabajan?

El lenguaje y las actividades en las escuelas difícilmente incorporan en los juegos y las lecturas la diversidad de las familias.

AR: La mayoría hemos tenido experiencias negativas, porque dentro de las escuelas no tienen mucho conocimiento y no cuentan con muchas herramientas. Si bien la ley de matrimonio igualitario es del 2010 y hay familias que venían formadas desde antes de la ley, lo cierto es que hay una falta de conocimiento de qué es la co-maternidad, la voluntad procreacional, el nivel de derechos que las dos madres tienen. En los formularios de las escuelas lo encuentras todo como papá y mamá, son pocos los que tienen el tema de la diversidad bien desarrollada, y generalmente en los colegios donde esto se encuentra son colegios de altos cotos.

La mayoría hemos tenido experiencias de que no lo saben tratar el tema de la diversidad, hay una gran distancia institucional. En principio vas a hablar, te acercas y aparentemente todo está bien pero cuando ocurre algún problema, ves que no están bien las cosas. Te doy un ejemplo para hacerlo más gráfico: en el caso de nuestra hija, al año de estar en el jardín, empezó a decirme papá a mí; ella siempre nos decía mamá a las dos y nos tenía una diferencia de nombres a cada una, nos decía mamá tal cosa y a la otra mamá tal otra (cada una con un nombre cariñoso diferente) y se manejaba así y un día empezó a decir eso. Comenzamos a corregirla; pensábamos que eran los dibujitos, todas las cosas de la tele, pero ella seguía insistiendo y era algo bastante fuerte, pensamos que, por nuestra vida social, donde hay mucha diversidad, no podía venir, entonces pensamos que era en el jardín y fuimos a hablar con la psicopedagoga y le contamos.

Le dijimos a la psicopedagoga, mira está pasando esto y empezó a hacernos unas preguntas, por ejemplo: ¿quién hace la función paterna y la función materna de las dos? y ahí le dijimos que no hay ninguna, las dos somos mujeres y las dos cuidamos; si lo asocia por el tema de los límites, una un día pone más limites y otro día otra y no es que hay un rol definido, no es que hay una cosa definida como en la mayoría de las parejas. Luego nos dijo que en algún momento el tema biológico va a salir, el papá va a aparecer, y yo le comenté que no tiene papá, nosotras incluso le llevamos unos libros y justo el ejemplo del embarazo científico y el ejemplo está bueno porque es de parejas heterosexuales y le dijimos vos fíjate que el papá es uno, y usan la genética de otro hombre, en este caso el material genético es de uno y el papá es el otro, aquí pasa exactamente lo mismo, el donante no es un padre.

Luego corrigieron esto en el jardín porque detectaron que había un tema del juego simbólico en el que jugaban con un bebito que solo tenía un papá y una mamá y no tenía representación de otras cosas y eso trae una tremenda invisibilidad; no solo nuestra invisibilidad, es la de nuestra hija y de su familia. (…) es representar a los diferentes tipos de familia, y tener respeto a la familia de los chicos y las chicas.

CC: ¿Éstas experiencias e intercambios las motivaron a formar una ONG?

AR: (…) Cuando comenzamos el tema del tratamiento para buscar nuestra hija, hace años, todavía no estaba la ley de fertilización asistida, ósea era algo que teníamos que pagar nosotras, en ese proceso muchas veces nos preguntamos qué pasará con otras chicas.

En ese momento, me acuerdo que una vez fuimos con un médico a un súper consultorio y en una de las entrevista el médico nos desplegó un montón de estadísticas de mujeres pero que tenían problemas reproductivos, yo dije bueno ,pero cómo es esto en una mujer que no tiene problemas reproductivos, porque nosotras no tenemos problemas reproductivos en teoría, el único problema que tenemos es que no estamos expuestas al embarazo porque no tenemos relaciones con hombres (…) y no les gustaban esas preguntas y no tenían respuesta, estaba muy esquematizado para las parejas heterosexuales, no les gustaba a los médicos tener estas preguntas.

Comenzamos con cierta vulnerabilidad, y sintiendo que estábamos solas, con el embarazo también, toda una experiencia en como reaccionan los obstetras ante las familias diversas y como incluyen o no a la mamá no gestante; porque durante el embarazo es muy cruel la parte médica en cómo hacen la diferencia entre la no gestante y la gestante, realmente los médicos son muy cuadrados. Hoy también nos pasa, cuando vamos al médico la que la tiene cargada es la mamá y la otra no existe, no te miran. Muchas veces cuando la lleva mi esposa al médico y yo pregunto algo me contestan, pero me miran como diciendo: “metida esta mina”, como si fueras la tía densa, la amiga pesada; es fuerte, porque te sentís como ¿qué te pasa?, yo soy mamá también.

Siempre buscamos por Facebook y dimos con un par de familias y nos reunimos de manera social, teníamos una idea, pero nada armado. El episodio puntual que incentivó la formación de la organización fue un acto de discriminación que tuvo mi hija, no la dejaron entrar a una escuela de natación por tener dos mamás.

Luego de este episodio mucha gente nos mostró apoyo, fue increíble la repercusión y el apoyo social que tuvimos y ahí contacté un montón de mujeres lesbianas con hijos y ahí fue que terminó de disparar de organizar algo, algo institucional.

CC: Basada en su interés por los temas de salud ¿han encontrado algún espacio para trabajar el tema del VIH?

AR: No hemos recibido por ahora nadie que lo haya comentado. Lo que hemos visto son cuestiones de violencia intragénero. Ahora ya tenemos un poco más de entrenamiento en cómo abordar esta temática. Estamos dejando una folletería sobre el sexo seguro entre mujeres pero nadie habla de eso. Sería bueno abordar y trabajar el tema sexual en la reunión a ver que sale, estamos hablando más del tema de la educación, de nuestros hijos que nuestras experiencias como madres. Los que han hablado más -entre ellos- sobre el tema sexual son los hombres. Los varones nos han dicho de como es el sexo de casados, entre las mujeres no surge, no se habla.

CC: Muy interesante porque generalmente cuando hay hijos las madres y mujeres pasan a una segunda escena.

AR: Pasa, pasa, sí. Yo creo que cobra una dimensión muy importante porque la mayoría de nosotras de alguna manera está cuestionada.

Con mi hija, notamos que hay una mirada mayor sobre ella para saber cómo se cría, y entre nosotras mismas, por ejemplo, ayer estábamos en un momento planificando los ciclos de cine y pensábamos poner un corto a los chicos sobre temas de identidad o de diversidad familiar, y una de las personas de las que estaba planificando dijo que estaría bueno que este un psicólogo porque hay que ver, porque es un corto infantil. Yo le respondí, ojo, nuestros chicos no tienen problemas psicológicos. (…) Obviamente hay problemas que pueden tener como cualquier familia.

Esta entrevista nos muestra las implicaciones de la inclusión real, la inversión que requiere abrir la cabeza de nuestras instituciones para que vayan más allá de modelos familiares caducos que no reflejan la realidad. Organizaciones como AFDA que parten de las experiencias vividas por sus integrantes y que se van reinventando de manera dinámica pueden ayudarnos a todas y todos a mirar y mirarnos con otros lentes más diversos e inclusivos.

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