El Informe Ending Aids 2017 del Programa Conjunto de Naciones Unidas contra el VIH y Sida -ONUSIDA- señala un aumento de nuevos casos de VIH en Chile en los últimos años. En el marco de la Declaración Política sobre VIH-Sida que el país firmó en el Foro Político de alto Nivel para el Sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas realizado el 2016, Chile se comprometió, junto a la comunidad internacional, a terminar para 2030 con la epidemia de VIH-sida como una amenaza para la salud pública.

Infografía: La Tercera

En este contexto, el informe con las estimaciones de ONUSIDA da una alerta: los esfuerzos que ha desarrollado el país en materia de prevención son -a todas luces- insuficientes y no han tenido gran impacto en los indicadores sanitarios; los jóvenes de 15 a 29 años concentran la mayor parte de las nuevas infecciones.

La situación de la epidemia en Chile es similar a la de varios países de la región; pero lo cierto es que hay un escaso compromiso político e institucional con estrategias de intervención focalizadas en las poblaciones claves, traducidas en campañas para fomentar comportamientos más saludables y consistentes y otras estrategias basadas en evidencias; por ello, es urgente contar con políticas públicas que fortalezcan la respuesta institucional con una agenda país clara, con metas e indicadores de impacto en el corto y mediano plazo.

Una de las acciones inmediatas necesarias, es realizar estudios de prevalencia en las poblaciones más afectadas. Chile carece de estos estudios en poblaciones históricamente vulnerables, de ahí que los datos provengan de proyecciones y estimaciones. La evidencia actual muestra que muchas de las poblaciones vulnerables a la infección no acuden a los centros de salud como es el caso de la población migrante e indígena, lo cual impide contar con estadísticas reales que reflejen la situación actual del país.

Reacciones

Diversos expertos han hecho eco de esta compleja situación; es el caso de Leonardo Arenas, representante en Chile de AHF, quien sostuvo en una carta enviada a La Tercera, que “la cifra estimada de 20 mil personas que viven con VIH y no lo saben, denota que el aumento del examen no ha sido efectivo”. Por lo cual invita a “implementar una estrategia de testeos focalizados en aquellas personas que reconocen prácticas de riesgos y que no están siendo alcanzadas por el sistema de salud público”. Además, agrega: “debemos implementar el testeo de VIH en espacios fuera del servicio de salud, cuestión que nos permita alcanzar a aquellos que por desconocimiento o posibilidades de discriminación y/o estigmatización no han concurrido a realizarse un test”.

Leonardo Arenas, representante de AHF en Chile.

Para Carlos Beltrán, presidente de la Corporación Sida Chile y coordinador del Comité de Sida de la Asociación Panamericana de Infectología, el alza, además de “alarmante” es “inaceptable”. “Hace dos años que le venimos diciendo al Minsal sobre este aumento, sobre todo en los jóvenes. Hoy día es un hecho y las cifras internacionales dan cuenta de esto. El problema es que no han hecho nada”, dijo. “Se requiere urgente una redefinición de la estrategia de prevención, porque lamentablemente las políticas públicas no han asumido esa responsabilidad”, señaló el especialista en conversación con una radio local.

“De acuerdo a la OMS, Chile debe adoptar una estrategia de prevención combinada, que consiste en educar sobre el correcto uso del preservativo y, además, impulsar la realización de exámenes de detección del virus entre los jóvenes. Asimismo, se debe promover la utilización de medicamentos para prevenir la transmisión del VIH en las poblaciones clave,” planteó Beltrán. El experto puso énfasis en que la estrategia implementada por el Gobierno, que busca “incentivar el uso del condón” y “cambiar el comportamiento” de las personas, “ha fracaso completamente”, lo que ha derivado en un incremento de las enfermedades de transmisión sexual en general.

Respuesta del Minsal

Edgardo Vera, Jefe del Programa Nacional de Prevención y Control del VIH-Sida del Ministerio de Salud, en diálogo con Corresponsables Clave sostuvo que El aumento de casos puede deberse a dos componentes, primero hay  un aumento sostenido  de exámenes desde año 2010, con alrededor de un millón y medio de exámenes y eso en el fondo permite una mayor pesquisa (…). Un gran número de estos exámenes provienen de los bancos de sangre y otro porcentaje importante de las mujeres embarazadas, donde tenemos una normativa que ofrece el test de Elisa en el primer examen, sin embargo,  el aumento que ha habido en estos años se correlaciona con las poblaciones que llamamos claves. En ese sentido, ha habido un aumento de la pesquisa que está relacionado con el aumento de la toma de exámenes principalmente en estas poblaciones.”

Edgardo Vera, jefe del Programa Nacional de Prevención y control del VIH/sida e ITS de Chile. Foto: http://www.cnnchile.com

El experto agregó: “Entendemos que también pueden haber otros factores, existe una normalización de lo que es la epidemia del VIH, ya no está el riesgo que se conocía antes debido al acceso universal a la terapia antiretroviral, y también en el entendido que no hay suficiente utilización (del condón) aún, a que pesar que ha aumentado de forma sostenida (…), tanto en la primera relación como sobre todo en la última relación sexual (según encuestas),  pero para poder generar una prevención real del VIH es necesario llegar a tasas de cobertura mucho más altas”.

Datos generales

Según datos del Ministerio de Salud, los exámenes pasaron de 800 mil anuales en 2011 a 1,5 millones en 2016.

Se estima que unas 61 mil personas viven con VIH en el país, de las cuales 41 mil ya han sido diagnosticadas por el Instituto de Salud Pública.

De esa cantidad, unas 30 mil son controladas en la red de salud estatal, mientras se trabaja para aumentar la realización de exámenes de detección a través de un protocolo.

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