Arica es una ciudad en el extremo norte de Chile, justo en la frontera con Perú, que, históricamente ha presentado las tasas más altas de VIH del país. De acuerdo con información del Instituto de Salud Pública (ISP), mientras el país tuvo una tasa de casos confirmados de VIH en mayores a 13 años de 28,9 por 100 mil habitantes el 2015, la Región de Arica y Parinacota tuvo 54,4, es decir, casi el doble, con 105 casos.

Por su parte, la Secretaría Regional Ministerial de Salud (SEREMI) de Arica y Parinacota reportó que, para el mismo 2015, la tasa de notificación de nuevos casos fue de 45,2 por 100 mil habitantes en la zona, mientras que la tasa nacional fue de 15,3, es decir tres veces más alta. La misma fuente indicó que entre 1990 y el 2015, se notificaron 973 casos y 192 muertes en Arica.

Firma de convenio entre la corporación SIDA Chile y la Universidad de Tarapacá en Arica para ofrecer test rápido de VIH (Fuente: www.uta.cl).

Esta es una situación que ha sido alertada en forma permanente por las organizaciones de la sociedad civil de esa Región y que, desde 2016, ha sido uno de los focos de trabajo de la Corporación SIDA Chile, una ONG que reúne a profesionales que trabajan en la respuesta al VIH de hospitales públicos y de universidades, con objetivos centrados en la investigación científica y la capacitación de equipos médicos.

Luego de tener reuniones con distintas organizaciones, SIDA Chile decidió invertir recursos propios para realizar una experiencia piloto: ofrecer, de forma voluntaria, masiva y gratuita, test rápidos de VIH a unos 4 mil estudiantes universitarios de la ciudad de Arica, a contar de octubre o noviembre de 2017.

Esto no es menor, ya que las guías clínicas del sistema público de salud sólo garantizan este test rápido a las gestantes en trabajo de parto que no registren examen de ELISA en su ficha clínica, con el fin de prevenir la infección madre a hijo. En Chile, los test rápidos no están disponibles en farmacias y sólo pueden obtenerse en algunos laboratorios privados, en centros comunitarios de la sociedad civil o, en el caso de Arica, en el Centro comunitario Regional de información, prevención y apoyo a la consejería en VIH/SIDA e ITS (CRIPAC) que es administrado por la SEREMI de Salud.

En julio pasado, SIDA Chile firmó un convenio de colaboración con la Universidad de Tarapacá (UTA) en Arica, para concretar el acceso del test a esos estudiantes, con lo que pretende obtener información sobre la aplicabilidad de esta técnica diagnóstica en el país.

El infectólogo Carlos Beltrán, presidente de la ONG, manifestó a Corresponsales Clave que en Chile, además del uso del test rápido en embarazadas o en campañas puntuales del Día Mundial del sida, esta será la primera vez que habrá una oferta sistemática de esta prueba diagnóstica, con prioridad, en este caso, para estudiantes universitarios.

Capacitación de médicos de SIDA Chile al equipo del centro comunitario CRIPAC de Arica en aplicación de test rápido de VIH (Facebook: @seremisaludarica).

Beltrán valoró el trabajo con la SEREMI de Salud de Arica y Parinacota para apoyar técnicamente y con test rápidos al centro comunitario CRIPAC y, de ese modo, ampliar la oferta regional en 200 unidades -adicionales a las entregadas a la UTA-, para los jóvenes y personas migrantes que soliciten información en dicho establecimiento.

Tanto en la UTA como en el centro CRIPAC todos los test rápidos que resulten positivos tendrán que ser confirmados por el Instituto de Salud Pública, a través de toma de sangre y test de ELISA, tal como establece la legislación chilena.

Por otra parte, el médico Beltrán confirmó que también están financiando un estudio exploratorio sobre el modo en que las personas aymara de Arica y Parinacota han experimentado el VIH, desde el punto de vista de sus terapeutas tradicionales y de las personas indígenas en tratamiento por VIH. Este estudio, a cargo de la antropóloga Malva-marina Pedrero, debería ser publicado en septiembre de 2017, en el marco de un taller organizado por la Red de Pueblos Originarios en respuesta al VIH (RENPO) y por el Ministerio de Salud.

Si bien para Beltrán esta investigación debería ayudar respecto a la aceptabilidad del testeo rápido en población aymara, la antropóloga Pedrero declaró a Corresponsales Clave que los antecedentes obtenidos por su investigación aportarán insumos para intervenciones culturalmente pertinentes para las personas indígenas, aquí y ahora, en respuesta al VIH; principalmente en el campo de la prevención de la infección y de la promoción de la salud.

El presidente de SIDA Chile comentó a Corresponsales Clave que, en 2016 y 2017, han destinado más de 40 millones de pesos (63 mil dólares americanos) para estas iniciativas. “Somos una corporación sin fines de lucro. Por lo tanto, de todas las fuentes de financiamiento que tenemos, como educación médica, proyectos de investigación, colaboración tecnológica, (desde ahí) lo estamos financiando directamente, sin ningún tipo de sponsor”.

Respecto a la posibilidad de contar con el test rápido de manera masiva en el país, el Ministerio de Salud ya anunció, respecto al sistema público, la implementación de dos experiencias piloto para este año 2017, en la Región Metropolitana y en otra provincia que aún no se confirma; e incluso la posibilidad de permitir su venta en farmacias para que las personas se hagan el autotest, como medidas adicionales a la respuesta a la pandemia, luego de conocerse el reporte anual de ONUSIDA que ubicó a Chile como el país de Latinoamérica en donde más han aumentado los casos entre 2000 y 2016.

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