Pamela, Jorge, Neptalí, Maribel, Ángel y Ernesto, son apenas seis de los 32 ciudadanos venezolanos que han llegado o están pronto a viajar al Perú en busca de tratamiento para el VIH, debido a la escasez, crisis social y política que vive su país.

Según reporta el colectivo de vigilancia de medicamentos para el VIH en el Perú-  GIVAR, se han recibido 32 correos electrónicos de ciudadanos y parejas con niños, que desean obtener información sobre la entrega de medicamentos en el Perú, que les permita asegurar un mejor estado de salud.

Los problemas de abastecimiento se han agudizado en los últimos meses y han dejado a miles de personas sin tratamiento.

“Hemos recibido un total de 32 correos de venezolanos que ya viven en el Perú o están llegando al país. Por lo general piden información sobre tratamiento, leyes y seguridad laboral, pues desean huir cuánto antes”, indica Teresa Ayala, representante de GIVAR. Ayala añade que su organización, AID FOR AIDS – Perú, también ha recibido mensajes de venezolanos pidiendo ayuda. Ayala les recomienda que, al llegar, tramiten de inmediato su carnet de extranjería y traigan consigo un certificado médico o historia clínica para iniciar el tratamiento en el Perú.

Se estima que unas 70 mil personas con VIH en Venezuela se encuentran en alto riesgo por la falta de medicamentos. Según informó el activista por los derechos de las personas con VIH, Mauricio Gutiérrez a través de las redes sociales, en los últimos “tres meses han muerto 68 personas con VIH por falta medicinas en Caracas”.

Médicos, ingenieros, docentes, maquilladores y demás profesionales, han dejado casa, familia y toda una historia de vida, para llegar al Perú en busca de un tratamiento médico que les permita disminuir el riesgo de crear resistencia medicamentosa o desarrollar infecciones asociadas al sida, producto del desabastecimiento de los fármacos en Venezuela.

Muchos de los venezolanos que llegaron al Perú, se han asentado en las regiones con mayor tránsito comercial del país, sobretodo en la costa norte: Trujillo, Chiclayo y Tumbes; no obstante, Lima y Callao, son las ciudades que concentran el mayor número de venezolanos que viven con el VIH, de acuerdo a la información obtenida por GIVAR, colectivo conformado por 11 instituciones que vela por el derecho al tratamiento y entrega oportuna de los medicamentos para el VIH en el Perú.

Se sabe que al menos un hospital de Trujillo, al norte del país y dos en la capital han recibido personas que buscaban tratamiento antirretroviral. El Hospital Daniel Alcides Carrión de la región Callao, tiene más de 10 ciudadanos venezolanos con VIH afiliados al Seguro Integral de Salud (SIS), sin embargo su situación aún es incierta, pues este seguro se encuentra en plena reestructuración ante la falta de financiamiento, que ha traído como consecuencia la desafiliación o potencial desafiliación de miles de personas al mes, por no encontrarse en situación de pobreza o extrema pobreza, medida con antojadizos criterios.

Muchos de los venezolanos con VIH, viven en cuartos alquilados y laboran como vendedores de ropa, calzado, comida o en salones de belleza. En muchos casos, tienen ingresos inferiores a la Remuneración Mínima Vital (RMV) que en moneda local es de 850 soles, equivalente a unos 250 dólares por mes.

“Por lo menos podemos pagar un cuarto y podemos comprar alimento, cosa que en Venezuela, así tuvieras plata, no podrías hacerlo”, sostiene un ciudadano venezolano, consultado vía WhatsApp por Corresponsales Clave.

SIS para las personas con VIH.

Durante su reciente mensaje a la Nación, el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, se comprometió a ampliar el permiso temporal de permanencia para quienes vengan de Venezuela.

“Hemos facilitado y estamos ampliando, el permiso temporal de permanencia de nuestros hermanos venezolanos”, dijo. A pesar de esta ventaja, peligra que aquellos venezolanos que residen en el Perú, puedan estar fuera del Seguro de Salud.

La reestructuración del SIS ha ocasionado que centenares de personas con VIH se quedaran sin seguro y en la actualidad, muchos deben pagar por la realización de las pruebas de laboratorio y consultas médicas, pese a que la Norma Técnica de Atención al Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) indica “que todo paciente debe ser incluido al SIS, siempre y cuando no sea beneficiario de otro seguro (EsSalud, Fuerzas Armadas, Sanidades de la Policía, etc)”.

En ese sentido, la Defensoría del Pueblo remitió a inicios del mes de junio al Ministerio de Salud y al SIS, el Informe de Adjuntía N°15 -2017 en donde muestra su preocupación respecto al acceso integral a los servicios de salud para las personas afectadas por la tuberculosis (TB) y aquellas que viven con el VIH, recomendando su afiliación al SIS en el régimen subsidiado (gratuito), es decir, con un financiamiento total de sus atenciones.

De aprobarse dicha medida, peruanos y venezolanos con VIH, tendrían asegurado el tratamiento y atención médica integral.

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